lunes, 13 de julio de 2015

Concurso de Poesía y Cuento Corto

 El concurso de Nibia


 Hoy me enviaron un correo. En el se hablaba sobre un cierto concurso literario para promover los derechos humanos, la memoria de la lucha por la libertad, la democracia y la Justicia Social. Cuantas palabras tan fuertes y tan pisoteadas pensé. Entré a Wikipedia, que según promueven sus creadores es una enciclopedia libre, porque el concurso también alentaba a reflexionar sobre la figura de Nibia Sabalsagaray, la identidad de nuestro pueblo, la memoria y la docencia para orientar la construcción de una sociedad mejor. Me encontré con que Nibia fue torturada y asesinada durante el gobierno cívico-militar que rigió entre 1973 y 1985. Pensé qué triste estaría hoy en día Nibia si viviera y se enterara de que el presidente de la República, elegido democráticamente en este país en que los derechos humanos siguen siendo derechos de los humanos ricos y la justicia social si te he visto no me acuerdo, anda haciendo visitas humanitarias a la persona que la torturó y asesinó por luchar por una sociedad mejor. ¿Qué pensaría si escuchara decir al presidente elegido democráticamente que no quiere tener viejitos presos? Seguramente ella estaría de acuerdo con el presidente elegido democráticamente ya que es muy feo que una persona esté presa. Pero seguramente ella, como yo, se preguntaría pero por qué solamente no quiere tener viejitos presos. Y lo que jamas se imaginaría Nibia es que en realidad no son viejitos cualquiera, sino que son los viejitos que cuando tenían fuerza y nada de corazón andaban torturando y asesinando jóvenes como ella, todo en nombre de la libertad y la democracia (democracia yanqui acorralada por el socialismo, y libertad para que los empresarios puedan exprimir al máximo al trabajador). Menos se imaginaría que el mismo presidente que no quiere tener viejitos presos no dice ni hace nada por los miles de jóvenes que están presos, muchos por haber atentado contra la libertad de los ricos de ser cada vez más ricos, o sea por no resignarse a morir de hambre y no poder acceder a todos los productos que se ofrecen desde los medios masivos de estupidización. Me pregunté qué haría Nibia si viera que los docentes están luchando por salario y condiciones para trabajar y que los estudiantes estudien. Seguramente se plegaría a su lucha, estaría en la calle luchando contra los patrones. Estaría en las asambleas, debatiendo cuál es la mejor forma de superar las dificultades para darle la mejor educación posible a las futuras generaciones. Y qué haría Nibia si se enterara de que el presidente elegido democráticamente intenta sabotear la huelga de docentes diciendo que defienden intereses corporativos. Que enojada estaría Nibia al sentir decir al presidente elegido democráticamente que los docentes se creen superiores porque leyeron cuatro libros más que el resto de la gente. Calculo que Nibia se las hubiese ingeniado, ya que según Wikipedia ella era muy brillante, para luchar contra este presidente elegido democráticamente, pero que resultó ser tan déspota. Capaz se le hubiese ocurrido ir a la huelga y ocupar los centros de educación. Pero ahí chocaría con un decreto del presidente elegido democráticamente que habilita la desocupación en forma inmediata de los edificios públicos. Por lo que de mantenerse en su medida sería golpeada y llevada a la prisión, por andar reclamando cosas que la democracia no permite reclamar. No pudiendo ocupar el edificio seguramente Nibia intentaría ir a hablar con el presidente elegido democráticamente. Ahí seguramente toda su brillantez no le daría para imaginar lo que el presidente elegido democráticamente le diría “Si hay que dar clases debajo de un árbol, se da clase debajo de un árbol”. En ese momento Nibia pensaría, si este presidente que la gente eligió tan democráticamente me dice esto debe ser porque estamos reclamando algo imposible. Debe ser que no hay recursos para mejorar la educación. Pero Nibia sería sorprendida una vez más en su capacidad de imaginación al encontrarse que el presidente elegido democráticamente acaba de firmar un documento que habilita exoneraciones a empresarios millonarios de la soja, la forestación y la minería. Pero Nibia tal vez lo entendería porque ella usa aceite de soja, cosas de madera como los pizarrones o de metal como las sillas. Lo que Nibia no entendería y le causaría repulsión sería ver la firma del presidente elegido democráticamente habilitando que un torturador y asesino como el que torturó y asesinó a ella pueda cobrar un sueldo de general y le sean restituidos los haberes que se le habían retenido. Tal vez no, tal vez si Nibia estuviera viva, no pensaría lo que yo pienso que pensaría. Tal vez Nibia sería esa presidenta elegida democráticamente que estaría despreciando a toda la clase trabajadora, y con más vehemencia aún a la clase trabajadora que no se resigna al “Es lo que hay valor”, e intenta luchar contra la explotación, los represores y los que intentan que olvidemos por qué se originó la represión en 1973 y por qué aún siguen impunes los militares y civiles que contribuyeron a torturar y asesinar a miles de jóvenes como Nibia. Tal vez el correo del concurso literario que me enviaron hoy no sería sobre Nibia, sino sobre otra joven brillante que haya muerto luchando contra presidentes elegidos democráticamente y de los otros, que al fin de cuentas persiguen objetivos similares, sólo se diferencian en sus métodos.

Federico Keognlaian