jueves, 8 de octubre de 2026

marcha


 

7 de octubre

 El asalto palestino al cuartel israelí del 7 de octubre de 2023, la búsqueda de rehenes en kibutzim aledaños y el ametrallamiento del estacionamiento Nova

Luis E. Sabini Fernández

7 octubre 2026

La Tertulia de Radiomundo ha recordado hoy, 7 de octubre, lo que ha pasado hace 3 años en los territorios de frontera entre el Estado de Israel y la Franja de Gaza.

Antes, esa misma emisora había informado de un acto alusivo a la fecha organizado por la Embajada de Israel, al cual asistieran representantes de los Partido Colorado, Partido Nacional y Partido Independiente, con lo cual se destaca la ausencia de los otros tres partidos con repesentación parlamentaria; Frente Amplio, Cabildo Abierto e Identidad Soberana (existen varios otros partidos sin representación parlamentaria, pero su presencia política es tan poco relevante que nada sabemos de ellos).

Uno de los tertulianos cerró su participación aclarando que lo acaecido el 7 de octubre resultó el preámbulo de lo que ha pasado después [es decir, de toda la violencia desplegada desde 7 octubre 2023 por parte de Israel]. Otro tertuliano aclaró que sobre acontecimiento del 7 de octubre no tiene nada qué decir; en todo caso, lo que hay que analizar es el fondo filosófico de esos actos; “una filosofía que no admite que otros piensen diferente”.

Me pregunto si acaso Israel y el sionismo contemporáneo, actuante, admite que otros piensen diferente.

Todos ellos se refieren al 7 de octubre [2023] y lo que pasó ese día, que, condenan categóricamente. Curiosamente, a ningún contertulio se le ocurrió aplicar un concepto básico en la comprensión de la historia humana: la temporalidad. (y en ello coincidieron con las más diversas coloraturas políticas).

¿Qué imaginaron, que pretendieron, prescindiendo de semejante abordaje? ¿Que el 7 de octubre de 2023 surgiò de la nada? ¿Un brote maligno por generación espontánea, ¿una maldad pergeñada por un satánico doctor No?, ¿un acontecimiento ex n¡hilo, sin antecedentes, sin causas?, ¿una tormenta atroz en cielo sereno?, ¿una descarga bíblica amalecita (es decir, la Biblia como libreto de Hollywood, que el satánico dr. No fuera Amalek?)

Ni una mirada siquiera de soslayo a lo que pasaba antes de esa fecha. ¡Ni una mínima curiosidad por lo que pasó antes de ese 7 de octubre!

¿No pasaba nada o se trata de un maltrato sistemático de más de un siglo de duración, que se ha ido malignizando cada vez más con el tiempo?

Veamos mínimamente algunos mojones, y sin llegar a remontarnos a la huelga general e insurreccional de 1936 que terminó con miles de palestinos muertos (y algunos centenares también de militares ingleses y sionistas muertos). La conversión en 2006 de Gaza en lo que resultó la mayor prisión a cielo abierto de nuestra modernidad (una prisión con restricciones alimentarias y sanitarias… crecientes), maltrato sistemático y grave, con muertes incluidas, los checkpoints como cruce de humillación cotidiano, de gente cada vez más hambreada, con mucha mayor presión que antes, el estropicio deliberado de depósitos de agua potable (con un clima hostil), la inutilización de terrenos de labranza (contaminados adrede o prohibido su uso por estar siempre “a tiro” de campos de entrenamiento militar, la pesca apenas desde la orilla porque las barcas pesqueras han sido baleadas tantas veces, que a todo pescador se le hace pesado perder la vida tan miserable y arbitrariamente; las depuradoras saboteadas para inutilizar todo drenaje sanitario, la franja muy densamente poblada, los alimentos apenas recibidos en cuentagotas, las redes de agua corriente saboteadas, dañadas, imposibilitando toda recolección de las escasas lluvias.

Las carreteras israelíes, cada vez más veloces y modernas. Y “las otras carreteras” las iniciales, sin recuperación alguna, dañadas, por el paso de tanques, estropeadas por el uso, cada vez menos habilitadas, sin carburantes, los pocos vehículos a nafta fueron parando, exhaustos sin repuestos. Apenas fueron quedando algunos carros tiirados por burros (que organizaciones “amigas de animales”, invitadas por israelíes atentos al dolor animal, han llegado a territorios palestinos para tratar de “liberar” a los pocos burros de carga que todavía tiene la población palestina… despojada de vehículos motorizados, agua mínimamente potable.

Los invasores bíblicos “redimen” la tierra despojándosela a campesinos a veces centenarios, arrancando de cuajo olivos también centenarios, a menudo lastimando o matando campesinos refractarios al despojo.

Gaza, otrora un territorio considerado de los pioneros de la agricultura mundial, convertido en un sumidero de desperdicios, Gaza con una población de alrededor de cinco mil habitantes por km2, densidad mayor que ciudades como Estocolmo o Montevideo…. es ahora un yermo sin vida casi vegetal o animal (y la humana presenta el mayor porcentaje de lisiados del mundo entero; nunca o casi nunca por accidente o enfermedad; son el “fruto” de la puntería israelí).

Dos millones de humanos sometidos a semejante tratamiento por el engendro sionista, que rechaza toda crítica aduciendo que se trata de “antisemitismo”. Que digo dos. En rigor, toda la población palestina, seis, siete millones, ha sido elegida por una entidad compleja y multiforme; sionista, judía, económicamente poderosísima, que dice encarnar la voluntad de un dios (“del único dios verdadero”, la Biblia dixit)

El planteo (en este caso en La Tertulia de Radiomundo, pero notablemente generalizado en los medios de comunicación (¿o de incomunicación?) del paisito, con muy honrosas excepciones, ¿inviste a lo acontecido el 7 octubre 2023 en una categoría de acontecimiento inaugural, fundacional, surgido desde la nada, desde el cero de los tiempos, como un acontecimiento fundante? ¿Que permite a los comentadores sentar cátedra, amojonar principios morales, más o menos ahistóricos, y hasta escamotear la historia de ese mismo día?

Podemos también escamotear la historia general, del asentamiento sionista (que lleva más de un siglo), la resistencia palestina consiguiente y los diversos intentos de solución, hasta de confraternización (porque hubo hasta sionistas dialoguistas, a principios del siglo xx, que plantearon ceder una parte del terreno bíblico a los milenariamente asentados campesinos musulmanes que llamamos palestinos).

Porque la historia para algunos no tiene importancia, es cuestión de detalle, porque ya están de antemano asignados los roles; del bueno y el malo, el civilizado y el bárbaro, del ungido demócrata y el siempre sospechable. Y entonces a la historia se la puede estirar como un chicle; así tuvimos que oír a algún tertuliano hablando del 7 oct. de 2023 como un ataque contra un kibutz (que también fue atacado a “la pesca” de rehenes), salteándose que el ataque principal fue contra el cuartel regional israelí donde al parecer sobrevino la mayor cantidad de muertes israelíes ese 7 octubre.

Sin lo histórico no entendemos. Al menos, lo que acaece histórica, secuencialmente. Los porqués. A lo sumo adherimos. Por imitación. Por seguidismo. No parece lo más digno.□

miércoles, 7 de octubre de 2026

Colectivo en Defensa de los bañados


 

 El megaproyecto inmobiliario no va: ni suspenso parcial ni otro verso

En las últimas semanas asistimos a dos anuncios sobre los cuales el Colectivo en Defensa de los Bañados de Carrasco considera necesario reflexionar.

Por un lado, la firma del decreto del Ministerio de Ambiente (MA) donde finalmente incluye a los Bañados de Carrasco en su lista de humedales de importancia ambiental. Anuncio realizado en agosto pero que termina de concretarse recientemente.

Y un segundo anuncio, una semana después, donde el Intendente de Montevideo Mario Bergara, junto a las autoridades departamentales de su fuerza política, informaba en conferencia de prensa que dejaba en suspenso el tratamiento del PAI complementario de Bislun SAS. Megaproyecto inmobiliario propuesto para la zona de los Bañados de Carrasco que encabeza el empresario argentino Eduardo Costantini, el cual se encontraba en tratamiento en la Junta Departamental de Montevideo (JDM).

En referencia al primer anuncio, cabe señalar que vecinas y vecinos de este colectivo ya habían denunciado a fines del 2025 la quita que hizo el MA de este bañado de la lista de áreas a preservar. En los listados preliminares al decreto sí aparecían los Bañados de Carrasco como humedal de importancia ambiental. Paralelamente a través de la prensa se comunica el tratamiento en la JDM del megaproyecto inmobiliario.

Si bien la inclusión en el listado es importante, contiene limitaciones. El área que el MA delimita de importancia ambiental no incluye la zona donde se pretende desarrollar el proyecto inmobiliario de 228 ha (zona adyacente al bañado), por lo tanto no impide que el mismo se realice. Considerar al bañado y a la zona donde se propone desarrollar el megaproyecto inmobiliario como cosas separadas es un grave error ya que las mismas son parte del ecosistema, como lo demuestra la evidencia científica y las directrices de ordenamiento territorial. En estas últimas la zona es señalada no APT, o sea que no tiene atributo de potencialmente transformable. Siguiendo en esta línea el decreto termina siendo funcional al megaproyecto inmobiliario, evidenciando el interés por el cambio del uso del suelo que proponen los promotores. Sumado esto a las declaraciones favorables del viceministro del MA sobre el megaproyecto y sus vinculaciones con el desarrollador resulta evidente. Asimismo, al no expedirse el MA sobre el megaproyecto inmobiliario parece ignorar las afectaciones del mismo sobre el ecosistema. Resuelve así que el asunto no es de su competencia, como si proteger el bañado fuera solo ocuparse de la extensión del mismo y no de las presiones que puedan ejercer las actividades aledañas a éste.

Por su parte, el segundo anuncio que deja en suspenso el tratamiento del PAI complementario presentado por la empresa Bislun, pretende, al menos en una primera instancia, derivar el asunto a través de otra herramienta de ordenamiento territorial llamada Plan parcial. Recordemos que la solicitud de tratamiento, realizada por el propio Bergara a la JDM, pretendía la declaración de interés departamental para habilitar la construcción de un barrio de 3000 viviendas para clases acomodadas en la zona de Bañados de Carrasco. Las argumentaciones para dejar en suspenso el tratamiento se basan en dos aspectos: la firma de decreto del MA y la herramienta de PAI complementario como inadecuada para proyectos residenciales. A partir de ahora se resuelve para la zona la implementación de un plan parcial, el cual evalúa un área más amplia que la del megaproyecto. A partir de informes técnicos y de impacto ambiental, en una primera instancia, se irá evaluando qué actividades son aptas de realizarse en dicha zona. Luego el plan exige atravesar una instancia de participación ciudadana, pero no es vinculante, no

implica que se deba incluir lo que la ciudadanía solicite. Un Plan parcial en el cual el intendente considera que no está en cuestión el megaproyecto inmobiliario, dejando ver que lo único que queda es vender nuestros bienes comunes para salir de la degradación que actividades como estas le han ocasionado al bañado. Incluso nos preguntamos qué sucede del lado de Canelones. Este colectivo consideró desde un principio hablar del ecosistema como un todo, no se puede perder esa mirada para proteger.

Contrapunto: de defensas y otras mismas luchas

Por tanto, el Colectivo en Defensa de los Bañados de Carrasco, si bien hace ver que tanto la incorporación del bañado a la lista de áreas a preservar como la suspensión de la aprobación del interés departamental al megaproyecto son el resultado de nuestra movilización, los aportes de la academia, de sectores políticos sensibilizados y el debate público generalizado. Ambas cosas son avances parciales y no aseguran lo que este Colectivo reclama: que no se apruebe el proyecto inmobiliario de Bislun SAS ni ninguna otra de estas propuestas de urbanización privada que implican formas de extractivismo inmobiliario, de venta de nuestros territorios al capital especulativo y de sacrificio del ambiente que formamos parte. Por ello decimos que no alcanza con suspender para reacomodar internas institucionales o darle vía libre a estos proyectos a partir de planes que cambian en potencialmente transformables suelos rurales o zonas de interfases que son necesarias preservar de la ambición de los sectores acomodados y la avaricia de los grandes empresarios inmobiliarios. Para ello, las formas de participación ciudadana no vinculantes, el uso de nuestras vecinas y vecinas, tras espejitos de empleos que no son tales y derrames en los que no creemos; se hace necesario responder con planes y propuestas construidas desde abajo, con amplia participación y en movimiento. En esa tarea estamos, por eso informamos que nuestra lucha continúa y que no alcanza con estos anuncios. Desde este lugar decimos fuerte: El megaproyecto inmobiliario no va, los bañados no se venden, se defienden!

ATAMM

 

SITUACIÓN INSTITUCIONAL Y POLÍTICA DE ATAMM

 

Lo ocurrido en ATAMM plantea un problema que trasciende a una persona o a una diferencia circunstancial. Una discrepancia política con la conducción de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) terminó derivando en una intervención en la vida interna de ATAMM y en el desplazamiento de su presidenta electa.

 

El punto más grave es que la decisión de apartar a la presidenta fue adoptada en una asamblea que no contaba con la representación ni con la autoridad estatutaria necesarias para resolver una cuestión de esa naturaleza. Por lo tanto, lo que está en discusión no es solamente quién ocupa la Presidencia, sino principios esenciales de cualquier organización sindical: la democracia interna, la autonomía sindical, el respeto a los estatutos y a la voluntad expresada por los afiliados en las elecciones.

 

El conflicto no comenzó con esa asamblea. Comenzó antes, a partir de una diferencia política con la conducción mayoritaria de la FUS.

 

Hasta ese momento había integrado durante años distintos ámbitos de dirección de ATAMM sin que se produjeran conflictos de esta naturaleza. En 2025 asumí la Presidencia luego de haber sido electa conforme a los procedimientos correspondientes.

 

La situación cambió cuando, desde la Presidencia, planteé discrepancias respecto de determinadas actuaciones de la FUS, particularmente sobre sus mecanismos de comunicación y la falta de respuestas a planteos realizados por ATAMM.

 

No se trataba de romper con la Federación ni de desconocer su importancia. Se trataba simplemente de ejercer algo elemental en cualquier organización democrática: el derecho de ATAMM a tener una posición política propia.

 

En una instancia de la Dirección Nacional de la FUS manifesté a mis compañeras que, de acuerdo con nuestra valoración de la situación, entendía que correspondía votar negativamente o, en su defecto, abstenerse frente a una propuesta respaldada por la mayoría de la Federación.

 

Era una discrepancia sindical legítima. Sin embargo, esa diferencia política se convirtió en el punto de quiebre de la relación.

 

La posición fue posteriormente comunicada al secretario general de la FUS, Marcos Franco. Según lo transmitido por integrantes de ATAMM, este habría expresado preocupación porque, por primera vez, nuestro sindicato no acompañaba los lineamientos de la Federación, considerando que ello tenía una particular “gravedad política”.

 

A partir de entonces, la discusión dejó progresivamente de centrarse en los argumentos de ATAMM y comenzó a trasladarse hacia mi persona y mi continuidad como presidenta.

 

El lunes siguiente, el secretario general de la FUS concurrió a la sede de ATAMM. La convocatoria estaba formalmente vinculada con información sobre el Congreso previsto para 2027, pero, una vez finalizada esa exposición, la reunión derivó hacia la posición que yo había sostenido en la Dirección Nacional.

 

Expliqué nuevamente las razones de nuestra discrepancia y los cuestionamientos vinculados con la falta de respuestas de la Federación. Sin embargo, junto con Pablo Alberro, comenzaron a plantearse cuestionamientos acerca de la gravedad política que supondría que ATAMM no acompañara a la mayoría de la FUS.

 

Una discusión que debía ser política terminó transformándose en un cuestionamiento a la conducción legítimamente electa de ATAMM.

 

En ese contexto se llegó a afirmar que yo estaría “del lado de la patronal”, sin que se presentaran elementos concretos que respaldaran una acusación de semejante gravedad.

 

Es necesario ser claros: discrepar con la conducción de una federación no significa estar del lado de la patronal. Una organización afiliada conserva su autonomía, su derecho a cuestionar decisiones y su obligación de defender los intereses de sus propios afiliados.

 

Durante esa misma instancia, con la presencia de Marcos Franco, se me planteó que debía dar un paso al costado y ceder la Presidencia a otra compañera.

 

Me negué.

 

No podía abandonar voluntariamente un cargo para el cual había sido electa como consecuencia de una diferencia política con la conducción de la FUS. Mi responsabilidad era con los afiliados de ATAMM que me habían elegido. Solo ellos, mediante los procedimientos establecidos por el Estatuto, podían resolver legítimamente mi continuidad o remoción.

 

A partir de esa negativa comenzaron los acontecimientos que posteriormente desembocaron en la asamblea utilizada para apartarme de la Presidencia.

 

No cuestiono que los afiliados puedan discutir la actuación de sus dirigentes ni que, cuando corresponda, puedan promover su remoción. Eso forma parte de la democracia sindical. Lo que está en discusión es quién tiene competencia para hacerlo, mediante qué procedimiento, con qué garantías y respetando qué normas estatutarias.

 

Y aquí aparece uno de los aspectos más graves de todo el proceso: la asamblea que finalmente resolvió apartarme no tenía la representación ni la autoridad necesarias para adoptar una decisión sobre la Presidencia de ATAMM.

 

Por eso no puede analizarse aquella asamblea como un hecho aislado. Debe observarse la secuencia completa: primero existió una diferencia política con la conducción de la FUS; luego aparecieron los cuestionamientos personales; posteriormente se me pidió que abandonara voluntariamente la Presidencia; ante mi negativa, se recurrió a una instancia que terminó resolviendo mi desplazamiento.

 

Además, integrantes de la FUS participaron directamente en instancias vinculadas con este conflicto interno. El propio secretario general estuvo presente en la asamblea, invitado por una integrante de la Directiva, cuando se estaba discutiendo nada menos que la continuidad de la presidenta electa.

 

La presencia y actuación de una organización de grado superior en un conflicto interno de una organización afiliada plantea un serio problema de autonomía sindical, especialmente cuando esa organización superior era, al mismo tiempo, parte de la controversia política que había dado origen al conflicto.

 

La pregunta que me hago es: ¿puede una diferencia política con una federación convertirse en un mecanismo de presión sobre las autoridades que los trabajadores eligieron democráticamente?

 

La autonomía sindical pierde contenido si una organización afiliada puede expresar posiciones propias únicamente mientras coincidan con las de la organización superior.

 

La unidad sindical no significa unanimidad obligatoria. Se construye mediante el debate, el respeto entre organizaciones, la democracia interna y el cumplimiento de los estatutos. Una federación puede expresar sus posiciones y defenderlas; lo que no debería hacer es sustituir la voluntad de los afiliados de una organización ni intervenir para determinar quién debe conducirla.

 

Nunca cuestioné el derecho de la FUS a sostener sus posiciones políticas. Lo que defendí —y continúo defendiendo— es el derecho de ATAMM a pensar, discutir y decidir por sí misma.

 

Tampoco acepto que una discrepancia política pueda presentarse como una alianza con la patronal o como una traición al movimiento sindical. Mucho menos que pueda utilizarse para desconocer la voluntad expresada por los trabajadores mediante su voto.

 

Hacemos públicos estos hechos porque durante este proceso circularon acusaciones y versiones parciales, y los afiliados tienen derecho a conocer la secuencia completa para formar su propia opinión.

 

No fui desplazada de la Presidencia porque hubiera dejado de defender a los trabajadores. El conflicto comenzó cuando, desde la Presidencia de ATAMM, me animé a expresar una diferencia política con la FUS y a sostener que ATAMM tenía derecho a tener una posición propia. Lo que siguió debe analizarse a la luz de esa diferencia.

 

Esto ya no constituye solamente una controversia sobre una persona. Está en juego qué entendemos por democracia sindical, cuál es el alcance de la autonomía de los sindicatos y quién tiene derecho a decidir sobre sus autoridades.

 

Una presidenta puede ser cuestionada y, si existen las condiciones estatutarias, también puede ser removida. Nadie debería discutir ese derecho de los afiliados.

 

Pero esa no es la cuestión de fondo.

 

La verdadera discusión es si una diferencia política con una organización de grado superior puede convertirse en el punto de partida para desplazar a una autoridad elegida, vulnerar la autonomía sindical y sustituir, mediante una instancia sin competencia para hacerlo, la voluntad democrática de los afiliados.

 

Porque la democracia sindical no consiste solamente en votar. También consiste en respetar el resultado de las elecciones, los estatutos y la autonomía de cada organización, incluso —y especialmente— cuando existen diferencias políticas.

 

Ante la gravedad de estos hechos, y en defensa de mi buen nombre, mi honor y del propio Estatuto de ATAMM, presenté una denuncia penal por difamación e injurias, que adjunto a la presente.

 

Asimismo, realizaré las denuncias y presentaciones correspondientes ante los organismos competentes para defender la institucionalidad de ATAMM, su autonomía sindical y la voluntad democrática de sus afiliados, y para impedir que se consolide lo que considero un atropello institucional y un intento de golpe de Estado político dentro de nuestra organización.

 

Estas acciones no pretenden impedir que se cuestione a una presidenta ni limitar el debate interno. Por el contrario, buscan que las diferencias políticas y sindicales se resuelvan donde corresponde: mediante el debate democrático, respetando el Estatuto y, fundamentalmente, la voluntad de los afiliados.

 

Adjunto a la presente copia de la denuncia penal formulada por difamación e injurias.

 

Saludos Atentamente: Gabriela Soria 

Presidenta del sindicato A.T.A.M.M.

 

 

Parque Roosevelt

 


Parque Roosevelt

La Intendencia sin respuestas, los vecinos se movilizan.

Las últimas semanas la situación del Parque Roosevelt ha estado en los medios de prensa con mucha fuerza. La denuncia llevada adelante por la Comisión que nuclea a los y las vecinas ha obligado a la gestión de Legnani a responder públicamente, generando más confusión que claridad y dejando en claro, si, sus intenciones de privatizar este Parque público.

Cuando en una zona cercana a la Avenida Giannattasio, decenas de árboles aparecieron marcados con pintura (anuncio de su futura tala) la comisión se movilizo con premura, citando a los medios, obligando a la Intendencia a mentir y dar respuestas confusas. Desde decir que no hay proyecto con la Asociación uruguaya de Golf (con quienes firmaron ya un comodato para darles 4.2 hectáreas)  hasta culpara a esta organización de marcar los arboles. Firmaron un comodato sin proyecto? .

A la entrega de partes del Parque a privados, nuevos llamados a interesados en explotar aéreas del mismo, se ha sumado una masiva tala sobre Avda. de las Américas a cargo del ministerio de Transporte para obras de conexión con la Ruta 101. Estas obras, que no han sido presentadas públicamente (salvo el viaducto sobre la rotonda) no explican la necesidad de talar cerca de 50 metros dentro del parque  en ambos lados de la Avenida de las Américas.

La usencia de gestión de la Intendencia, de cuidado del Parque, pretende ser ocultada con festivales varios, que no ocultan el interés final de Legnani de hacer caja con el Parque y reducir la parte publica del mismo.

Los festivales, profusamente propagandeados no pueden ocultar los enormes basurales al norte de Cno. Carrasco ni la tala ilegal que sufre el Parque día a día.

La gestión de los espacios públicos, de la franja costera, los lagos, etc. para beneficiar a un puñado de empresarios y especuladores inmobiliarios es la política oficial de la Intendencia de Canelones. Desde las oficinas de la Intendencia y desde la Junta departamental se hace lobbies para beneficiar a unos pocos.

La lucha de los vecinos ,nucleados en la Comisión ROOSEVELT PARA TODOS sigue firme , con una movilización el día 4 sobre Giannattasio ,un Festival el Domingo 25 en la tarde (frente al Geant) y una presentación Judicial que buscara frenar la privatizaciones y blindar el Parque.

Uruguay

 

GRACIAS FRENTE AMPLIO POR CUIDARNOS TAN BIEN QUE YA NO HACE FALTA SER DE DERECHA

No hay centro. El centro es un invento de los que quieren cobrar de los dos lados sin pelearse con nadie. Mientras la derecha liberal uruguaya, esa de traje y modales, busca ese centro con lupa como si fuera una moneda perdida, la ultraderecha ya les tomó la casa, les robó a los hijos y les está usando el living para hacer vivos en TikTok.

Digámoslo de una vez, sin anestesia: en Uruguay, en 2026, el Frente Amplio es la derecha. No es insulto, es diagnóstico. Es la derecha que administra bien. La que gestiona el capitalismo con planilla prolija, con perspectiva de género en el logo y con un MIDES que te da 3 mil pesos para que no te mueras, pero nunca lo suficiente para que puedas dejar de ser pobre. Su sueño no es que no haya patrones, es que los patrones sean buenos. Y eso, compañero, es ser de derecha.

¿Y por qué mierda un pibe de 19 años de Atlántida, de Casavalle o de Parque del Plata que no llega a pagar el alquiler termina gritando contra los impuestos y votando a Salle o a cualquier vendehumo con peluca que dice que hay que cerrar el Estado? Porque nosotros lo aburrimos. Porque mientras nosotros le hablamos de desarrollo sostenible, de diálogo social y de la importancia de la institucionalidad, viene un desquiciado de acá, de los nuestros, le grita que todo es una mierda, que hay que prender fuego todo y que él es un león que viene a barrer con la casta montevideana, y al pibe por lo menos le late el corazón. Nosotros le ofrecemos un taller sobre cuidados. El facho libertario de TikTok le ofrece una épica, aunque sea de mentira. ¿Y quién carajo quiere militar en un taller?

Nos robaron todo. Nos robaron la calle, que siempre fue nuestra. Antes la calle era del paro, de la olla, del comité. Hoy la calle es de los que cacerolean porque les

cobran impuestos a la mansión en Carrasco, de los que marchan con banderas uruguayas gigantes pidiendo mano dura y militares en la calle. Nos volvimos la izquierda del comunicado con firma y sello, la izquierda que pide permiso en la Intendencia para marchar. Ellos son la derecha que corta la calle sin pedir permiso y por eso parecen más vivos. Nosotros tenemos miedo de gritar, ellos gritan todo el tiempo. Y en política, el que no grita no existe.

La explicación es vieja y Lacan ya la dijo hace mil años, aunque no usaba TikTok. El sistema te manda a gozar las 24 horas: comprá, mostrate, emprendé, sé feliz. Como nadie puede cumplir eso, vivís frustrado. Y para no volverte loco, necesitás creer que alguien te está robando ese goce. La ultraderecha uruguaya te lo da servido: te lo roba el Estado, te lo roba el pichi, te lo roba el vago que vive del MIDES. Es simple, es mentira, pero funciona. El nuevo facho de acá es eso: un tipo que goza insultándote y te hace gozar a vos insultando a otro más pobre que vos. Es un círculo perfecto de odio.

¿Y nosotros qué hicimos? Nos pusimos en el lugar de tu madre retándote: no digas eso, cuidá el lenguaje, no seas violento, tenés que deconstruirte. Nos convertimos en los cobradores de la culpa del capitalismo, no en los que lo quieren destruir. Nadie se enamora de alguien que solo lo reta. Por eso los pibes no vienen con nosotros. No quieren culpa, quieren deseo. Y el Frente no desea nada. Solo administra.

Por eso lo que llama la atención de estos tipos no es que insulten, es que politizan insultando. Hacen política con todo, con el odio, con el chiste, con la violencia. Nosotros despolitizamos todo con el buenismo.

No sabemos cómo se sale del capitalismo. El que te diga que tiene el plano en un cajón te está mintiendo. Pero nuestra tarea no es tener el plano, es volver a decir que se puede salir, que esto no es naturaleza, que no es eterno, que no tenemos que vivir así. El Frente te dice que no se puede salir, que solo se puede mejorar un poquito la jaula. Nosotros tenemos que decir que hay que romper la jaula, aunque todavía no sepamos bien qué vamos a hacer afuera.

Entonces, ¿qué hacemos? Primero, dejemos de pedir perdón por ser de izquierda. Si ellos pueden decir que hay que meter bala y bajar la edad de imputabilidad, nosotros podemos decir que hay que expropiar al que tiene 30 mil hectáreas al pedo mientras la gente no tiene donde caerse muerta. Eso no es violencia, es defensa propia. Segundo, volvamos a la calle pero no a pedirle nada al Parlamento, a construir poder nuestro: olla que es asamblea, sindicato que vuelve a parar de verdad, tierra ocupada que da de comer sin veneno. Y tercero, hablemos como habla la gente. Dejemos el paper para la facultad. Si tenemos que hacer un meme, un stream, un tema de trap que sea más zarpado que el de un libertario, lo hacemos.

En Uruguay el Frente Amplio es la derecha porque tiene miedo. Miedo de perder una elección, miedo de que lo llame el embajador yanqui, miedo de que no lo inviten a la Rural. Nosotros necesitamos una izquierda que no tenga miedo. Una izquierda que quiera dar miedo. Miedo a los dueños de todo. Porque si no les damos miedo nosotros, ellos nos van a seguir dando miedo a nosotros, y ya vemos a dónde nos trajo eso.

No queremos administrar mejor este mundo de mierda. Queremos otro

MAURICIO MOREIRA

lunes, 5 de octubre de 2026

Frigorífico Carrasco

 

Situación Frigorífico Carrasco 

El plan de impunidad 

 

El 4 de agosto la empresa le entregó al ministerio de trabajo un plan de reactivación operativa, donde intenta demostrar todo lo bueno que ha venido haciendo desde que detuvo la actividad en la planta y propone alternativas para su reactivación. La finalidad que inspiró dicho plan, es demostrar como la empresa viene estudiando la situación para retomar la producción, mientras le pide al Estado proveer de recursos económicos al trabajador. O sea, las leyes proteccionistas que nacieron para salvaguardar la dignidad humana de los damnificados, terminan administrando los reajustes funcionales al capital internacional. Ésto que suena anacrónico, no tiene nada que ver con la economía doméstica, tiene que ver con una estrategia empresarial, pero no cualquier empresa, sino una de las más poderosas de la industria cárnica. 

Seguramente esté en desventaja, ya que aunque podamos deducir el trasfondo, nada va a cambiar mi desfinanciamiento, ni los objetivos de la empresa.

Qué comprende el plan? -que llega a nuestras manos un mes después producto de la insistencia de algún compañero díscolo que se resiste a "la tranquilidad" como método de lucha- El plan comprende el interés de la empresa por redefinir el cometido comercial del frigorífico Carrasco, reduciendo una parte de su proceso productivo. Está estudiando -dice- la posibilidad de eliminar la primer etapa (sacrificio y faena) y concentrar su actividad en la elaboración del producto final, apuntando al abastecimiento local, el famoso "ciclo 2" para la jerga. Ésto implicaría la distribución de cierta cantidad de trabajadores o su desvinculación. 

La propuesta formal exige un margen de tiempo más amplio de evaluación, ya que su concreción depende mucho de factores exógenos o particulares, que rozan el alineamiento esotérico en una industria de pocas certezas. Más allá de éso, la empresa deja asentado que mantiene las condiciones de la planta óptimas para no perder su grado exportador. 

La intención por parte del ministerio de trabajo fué recibir de la empresa una propuesta concreta, que fundamente la nueva ley de subsidio que está en proceso administrativo. En la misma, la empresa deja constancia de la postura propositiva que ha tenido desde noviembre para alcanzar la reestructura comercial y operativa de la planta. Que tiene como mérito (según lo expresa en el plan) la desvinculación hasta la fecha de más de ochenta compañeros. Aunque muchos de ellos han abandonado el barco producto de la desesperación (a ésto le llamamos extorsión) la empresa lo expone en el plan, como un argumento positivo a la hora de evaluar su solicitud. Pero sabemos que la lista de desafectados no termina ahí, ya que de concretarse dicho plan, muchos puestos de trabajo quedarían al margen, se eliminarían setenta puestos de trabajo y los mismos pasarían a un régimen de negociación. 

Éstos planteos en un escenario normal serían para salir a confrontar, pero ahora al parecer son todos legítimos. Que el fundamento sea "necesito tiempo para reconvertirme" y que a su vez, la misma proponga elementos que no dependan de sí, como procurar que el mercado interno se amplifique a la brevedad o pretender que sus otras plantas produzcan para abastecer a Carrasco, son todas propuestas difíciles de regular o de garantizar. Pero además, advierten que la reestructura viene cumpliendo su cometido y se vanagloria de los más de ochenta compañeros desvinculados (que seguramente sigan en aumento). Todo parece indicar que al final del plazo previsto entraremos los que sobrevivan, y para ese entonces, quizás tengan que volver a contratar gente. 

El sindicato está desdibujado como colectivo, más allá de que la situación de Carrasco no es aislada, sino que va en sintonía con una estrategia general de la industria, tiene su cuota parte de responsabilidad. Muchos se descansan en el servicio de gestoría que ofrecen sus dirigentes y otros recurren al "sálvese quien pueda" por razones obvias, la organización sindical no puede dar soluciones económicas. Tampoco hay una demanda general por cambiar la pisada, hay visiones excluyentes o trasnochadas faciles de rehuir. Los bloques ante la situación están bien definidos, para algunos les es indiferente los planteos que hace la empresa, los ridiculiza, prefieren no discutirlos, sólo esperan que haya una definición a la hora de entrar (aunque quizás ya sea tarde). Para otros, la discusión en el seno del sindicato es la clave, sobre todo para analizar distintos escenarios, contraponer versiones instaladas o proponer otras acciones ante los planteos formales de la empresa. Pero en definitiva, ambos bloques responden a una dirección y esa dirección ya tomó partido. 

 

Anael Cardozo de Assis 

Trabajador del frigorífico Carrasco

 

 

OSE

 Comunicado de Prensa

OSE Proyecto Neptuno en Aguas Corrientes

Piedra fundamental para planta potabilizadora costosa e innecesaria

Este miércoles en Aguas Corrientes se colocará la “piedra fundamental” de una innecesaria y extremadamente cara planta potabilizadora. Esa planta no soluciona ninguno de los problemas del sistema metropolitano y compromete las finanzas de OSE.

OSE reconoce que diariamente se pierden más de 300 millones de litros de agua potable, y de éstos más de 100 millones constituyen agua no facturada, con pérdidas debidas a robos de agua que superan los 36 millones de dólares al año.

En lugar de reparar y gestionar adecuadamente la red existente, la “solución” del directorio es añadir más agua al sistema.

OSE ha intentado justificar esta obra citando un supuesto incremento demográfico y de consumo para 2045. Sin embargo, los datos censales indican que la población del área metropolitana podría disminuir para esa fecha. Además, OSE ya trata más agua para Montevideo y su área metropolitana que la que consume Madrid para 3.4 millones de personas.

Al igual que con el proyecto original en Arazatí, objeto de un contrato inconstitucional, este Neptuno observado por el Tribunal de Cuentas, es financiado por las empresas constructoras para OSE. La financiación se realiza con tasas efectivas anuales en dólares superiores al 15%, duplicando las tasas de interés locales, e incorporando ajustes por inflación en su modelo de pago. Una obra que se anuncia como una “inversión de 212 millones de dólares” se pagará más de 700.

El acto del miércoles culmina un proceso iniciado con la iniciativa privada de Arazatí en 2020, antes del período de sequía. La obra representa un suculento negocio para el privado y una carga financiera significativa para OSE que deberá pagar más de 40 millones de dólares reajustables anualmente y disponer de otros 10 millones para operar la nueva planta, sin haber destinado en este quinquenio ni un dólar al programa de reducción de pérdidas en Montevideo .

Estos fondos que OSE no tiene, tendrán que provenir de Rentas Generales, afectando a todos los contribuyentes o a través de incrementos en la tarifa del agua. Ya se experimentó este año un aumento significativo en las tarifas del cual casi la mitad fue dirigido a financiar proyectos “de inversión” que en este caso es gasto.

Desde MOVUS sostenemos que asegurar el suministro de agua potable en Montevideo no se logra con obras exorbitantemente caras que incrementan la extracción de agua para verterla en un sistema que pierde más de la mitad sino reparando y controlando las redes para evitar las desmesuradas pérdidas actuales.

Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus)

28 de setiembre de 2026

Contactos de prensa:

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Raúl Viñas 099 648 685

el veneno en alimento

 Cuando criticar el veneno en alimentos es delito

Luis E. Sabini Fernández

30 setiembre 2026

‘Estamos peor que ayer, pero mejor que mañana’

Este aforismo, no precisamente optimista, dibuja con creciente credibilidad lo que nos está pasando en nuestro presente… mundializado.

La democracia y su presunta y siempre mentida igualdad ya no sirve ni como taparrabos político; surgen referentes y políticos que “sinceran” el estado de cosas: escamoteo, desigualdad y silencio; triple consigna de nuestro presente.

Que se aplica en nuestros alimentos, particularmente.

Argentina, como en tantos otros rubros, es avanzada en este retroceso.

A fines del s xx, Argentina fue, junto con EE.UU. los únicos estados que promovieron y produjeron alimentos transgénicos antes del ingreso al s. xxi: la muy famosa soja transgénica.1 Un “puesto de vanguardia” que ya habría querido para sí el actual presidente Javier Milei.

El tecnooptimismo aplicado a nuestros alimentos (o a bolsillos, no precisamente los nuestros), como dice la canción, “fue más fuerte”.

Con el cambio de siglo hubo una suerte de estabilización, una suerte de armisticio no dicho entre el empuje de los grandes laboratorios buscando la implantación de una agricultura altamente tecnologizada y las redes refractarias de trabajadores rurales y campesinado advertido de los daños ambientales y sanitarios que veían en peligrosa expansión con la agroindustria. La internacional Vía Campesina y otras redes ambientalistas terminaron aceptando soja y maíz transgénicos, que se consumía principalmente como forrajes (aunque ambas semillas también pertenecían a la dieta humana directa) y los grandes laboratorios que desarrollaron las sojas y maíces transgénicos (y otros vegetales) aceptaron no incursionar en el arroz y el trigo –los dos vegetales más extendidos en la dieta humana– que siguieron como hasta entonces, sin genes incorporados.

Se sabía, empero, que los grandes consocios que producían buena parte de la alimentación industrializada, moderna, seguían investigando líneas transgénicas en arroz y trigo (que presentaban mayores dificultades técnicas para su implementación; que las respectivas de maíz y soja y sus consiguientes “remedios” para las plagas que pudieran fructificar en ellas.2

A comienzos de esta década, en Uruguay y en Argentina, se presenta un trigo transgénico. Sin antecedentes. El HB4, con su “siamés” el herbicida correspondiente; glufosinato de amonio.

Los veinte años transcurridos desde 2000 revelaban el debilitamiento de la resistencia y el papel de la ofensiva tecno en todos los órdenes. Lo que habría sido un escándalo político en el 2000 incursionaba ahora “con total normalidad”. Los gobiernos de Lacalle Pou en Uruguay y de Alberto Fernández en Argentina aceptaban gustosos los “avances” de la rentabilidad; única variable que al parecer importa a consorcios del rubro y gobiernos.

En Uruguay, en setiembre 2020 se aprobó toda una serie de mejoradores fitosanitarios como el glufosinato de amonio, sin pasar siquiera por la Comisión Nacional de Bioseguridad y al mismo tiempo se habilitó un trigo transgénico, HB4, primicia mundial.

En el caso del trigo se dieron dos aprobaciones, también para ensayos del Instituto Nacional de Semillas (Inase) e investigación, del evento transgénico HB4-PAT, que tiene tolerancia a la sequía y la salinidad, y también al herbicida glufosinato de amonio.

En Argentina logra la aprobación de ese trigo tolerante a sequía, “el primero en el mundo” Bioceres Crop Solutions, una empresa de biotecnología agropecuaria fundada en 2001 en Rosario, cuando el furor de los transgénicos y la siembra directa, que declara estar: “enfocada en la ciencia y la tecnología para el campo, fabrica bioinsumos, fertilizantes biológicos y semillas mejoradas.”

Estos últimos años han ido acumulando más pruebas y ejemplos de la contaminación generalizada que el uso de “probadísimos” herbicidas genera. Se modifica el “reparto” de funciones; tradicionalmente, los productos tóxicos provenían de laboratorios alojados en “los países centrales” y ahora, buena parte de la batería de control de malezas y plagas, son en el caso argentino, industria local).

Y esta relocalización de algunos productos problemáticos podría estar en el origen de un conflicto absolutamente presente.

Mientras en el pasado, incluso reciente campesinos contaminados o redes ecologistas refractarias generaban resistencia ante el uso de “mejoradores” tóxicos, y sus críticas iban a laboratorios estadounidenses o alemanes, no se había llegado nunca a la situación actual.

En Argentina se ha generado una situación relativamente inédita: grandes empresas como Bioceres, el complejo agroindustrial de Los Grobo o el sello Rizobacter se han dedicado a la biotecnología aplicada a la agricultura de próxima generación y se han convertido en “proveedores globales de licencias científicas e insumos biológicos”. Miremos detrás del vistoso vocabulario: han proliferado las soluciones de incremento de producción agraria mediante el uso de biocidas.

Y las investigaciones sobre sus efectos sanitarios resultan preocupantes: la investigadora Virginia Aparicio, con décadas de investigación en el INTA, firma en 2023 un informe lapidario sobre intoxicaciones humanas con agrotóxicos. Se trata del proyecto SPRINT de la UE (investigación internacional financiada por la Unión Europea), iniciada en 2020 y que culmina este año 2026, orientada a evaluar de manera integral el impacto de los plaguicidas de la agricultura industrial en la salud humana, animal y ambiental, con participación de varios países miembros de la UE 3 y un único ajeno al área: Argentina.

Pues bien: los resultados de semejante investigación de varios años, ubicó a la Argentina como el país más intoxicado; por ejemplo en las muestras de orina, los argentinos presentaron el

récor de 86,1% con glifosato, y entre bonaerenses, el glifosato aparece en el 100% de las muestras de materia fecal.

Desde que Aparicio señala los resultados (todavía preliminares) de SPRINT, en 2023, tan adversos para la Argentina, la dirección del INTA toma la medida habitual del poder político en estos casos: se cancela la publicación de tales resultados y se retira a la Argentina del proyecto internacional.4

Ahora sobreviene el paso del minué habitual en esta danza: se procesa a la investigadora Aparicio que participara en el proyecto, cuestionando ad hominem: no es la ciencia, no es la realidad, es la malevolencia presunta de la denunciada.

Transcribimos aquí el testimonio de Claudio de Francesco, quien en 2022 participara en la investigación “como voluntario argentino del proyecto SPRINT, un estudio internacional financiado por la Unión Europea que buscaba evaluar los impactos de los plaguicidas sobre el ambiente y la salud humana. Fue un proyecto de gran escala, desarrollado en Europa y Argentina, que analizó un amplio espectro de muestras ambientales, animales y humanas.

En Argentina participamos 73 voluntarios de 11 partidos del sudeste de la provincia de Buenos Aires: Adolfo González Chaves, Balcarce, Benito Juárez, Coronel Dorrego, General Alvarado, General Pueyrredón, Lobería, Necochea, San Cayetano, Tandil y Tres Arroyos. Los participantes pertenecíamos a distintos grupos según nuestra relación con las zonas donde se aplican plaguicidas: productores, vecinos de zonas rurales —como en mi caso— y habitantes de zonas urbanas alejadas de los campos.

Nos tomaron muestras de sangre, orina y materia fecal, además de un hisopado. También usamos durante siete días una pulsera que funcionaba como captador de plaguicidas presentes en el ambiente, recolectamos el polvo de nuestras casas y completamos una encuesta muy detallada sobre nuestra alimentación. Todo el muestreo siguió protocolos comunes del proyecto, diseñados para poder comparar los resultados obtenidos en los distintos sitios de estudio.”

Este investigador De Francesco, presentó un informe y evaluación memorables (se puede escuchar en https://www.laizquierdadiario.com/Video-Agrotoxicos-voluntario-del-SPRINT-cuenta-su-experiencia-en-el-proyecto-censurado-por-el-INTA) donde apunta diversas significaciones: por ejemplo, que el polvo de hogar es el mayor receptáculo de agrotóxicos, y aunque no usar el calzado de calle dentro del hogar achica ese roce, queda en pie el contacto que los bebés tienen con todo ese polvo tóxico en sus viviendas.

En 2023, el INTA suspendió la presentación pública de los resultados y posteriormente Argentina dejó de participar de SPRINT.

En 2024 pudimos enterarnos de esta enorme conflictividad gracias a colegas como Darío Aranda relevando, por ejemplo, la liberación al mercado de trigo GM y sus riesgos.5

Hoy, Virginia Aparicio, coordinadora de SPRINT en Argentina, enfrenta un sumario que podría derivar en su exoneración del INTA.

Está clarísimo que se la quiere anular profesionalmente. Que el éxito empresario “es más fuerte”.

Aquí dejamos un sitio suyo electrónico: AR-H38-SPRINT.pdf.

Habrá que ver si un gobierno, que no es precisamente benefactor, pero sí enceguecidamente volcado a la eficiencia, se sale con la suya.□

miércoles, 23 de septiembre de 2026

¿dos historias?

 11 setiembre 2001: ¿dos historias?: ambas no pueden ser verdaderas

Luis E. Sabini Fernández https://revistafuturos.noblogs.org

La historia, ya sabemos, −a diferencia de los recitados de los sistemas cerrados, ya sea religiosos o políticos o los círculos históricos de historias oficiales y consagradas−, suele presentar enfoques diversos, a veces complementarios, pero a menudo diferenciados y contradictorios.

Pero pocas veces el divorcio de las versiones llega a ser tan absoluto, radical, como con lo acontecido en EE.UU. el 11 de setiembre de 2001.

Todos los canales mediáticos aparecidos el 11 de setiembre de 2026, presentan documentales de CNN, de una comisión oficial específicamente dedicada al relevamiento del 11 set. 2001, ofrecen la misma versión: aviones secuestrados por Al Qaeda, todo el operativo dirigido por Bin Laden, y la respuesta de EE.UU. ante el traicionero ataque de “el terror”, que semanas después se descargará con una invasión militar en toda regla sobre Afganistán.

Si, en cambio, revisamos la ilación de los hechos que nos presentan publicaciones críticas y muy diversas, vemos que Israel está en el origen y en todo el decurso de lo acontecido el 11 de setiembre de 2001. Ya sea la hispana rebelión.org o el portal de geopolítica global SurySur, la red brasileña Outras palavras o la revista digital estadounidense Unz Review.

Grosso modo podríamos decir que coexisten dos versiones históricas para un mismo acontecimiento: la oficial, con Bin Laden y los afganos y una suboficial, inoficial, ¿alternativa?, con agentes del MOSSAD israelí moviendo los hilos de semejante acontecimiento (que al margen de la espectacularidad y la destrucción material, asesinó literalmente a unas tres mil vidas humanas).

Veamos, por ejemplo, lo que presenta Hua Bin, un analista chino que escribe regularmente para agencias de análisis internacional y medios de periodismo independiente.1 Para evitar polémica, nos dice, conciliador, que se referirá a una “teoría de la coincidencia” 2: “existen numerosas conexiones […] entre el ataque terrorista del 11 de setiembre y personas y organizaciones de origen judío”.

Invoca el cui bono; “¿Quiénes fueron los más beneficiados por los ataques del 11 de setiembre?” Y nos recuerda que el mismo día de los ataques, un periodista le preguntó a Netanyahu qué significaba el ataque para Israel, y que éste le respondió exultante: “Es muy bueno.” Como se suele decir, el pez…

Bin nos recuerda algo que cualquiera con una pizca de memoria conoce: “La nación judía [sic: no reconozco certero el concepto de nación, aquí] ha demostrado sin duda al mundo que es el estado que más prolífica y despiadadamente recurre al terrorismo de bandera falsa y a los asesinatos selectivos.”

No hacía falta llegar a las atrocidades acaecidas luego del 7 de octubre 2023 para advertirlo, porque ya en la década de los ’60, y en la de los ’50 y en la de los ’40 (y hasta en los orígenes de la actividad sionista en Palestina) proliferaba esa modalidad, que llegó al asesinato político (de judíos refractarios al sionismo). Bin verifica los avances del implante sionista: recuerda que “tras los atentados del 11 de setiembre, la administración Bush integró plenamente el conflicto de Israel con los palestinos en la guerra global contra el terrorismo”. Confundiendo deliberadamente los atentados tipo Al Qaeda con las inmolaciones palestinas en las que un palestino ofrece su vida para acabar con la de un jerarca sionista (emprendimiento de alto riesgo no sólo moral sino de vida porque lo hacen a costa de sus propias vidas con la incerteza del desenlace).

Bin hace otras observaciones que otorgan mucho peso a las coincidencias: “Bush [empezó a reconocer] que, dadas “las nuevas realidades sobre el terreno”, no era realista esperar que Israel volviera por completo a las fronteras de 1967, reconociendo así las expansiones territoriales ilegales de Israel. [Rechaza así] “el derecho de retorno [palestino] a su territorio soberano bajo ocupación israelí.” Habría que acotar que “las fronteras de 1967” eran todo menos fronteras; el fruto de uno de los pasos de conquista de Israel, como fueran las “fronteras consolidadas de 1948”. Y tan arbitrarias como aquéllas.

Y Bin sigue con las coincidencias: “Barak estaba en directo en BBC World justo durante los atentados del 11 de setiembre, y una hora después de la explosión en North Tower, señaló acusatoriamente a Bin Laden y concluyó: “Es hora de lanzar una guerra operativa y completa contra el terrorismo”. Premio mayor a la deducción inmediata, al don de oportunidad, a su despliegue docente para elaborar un programa al instante y ¡a la fortuna de estar en el lugar indicado del exministro Ehud Barak! Amigo y protegido o protector de Jeffrey Epstein.

Hua Bin pasa revista a la craneoteca neocon, que está tan relacionada con el comienzo del s xxi en EE.UU. y a la hechura del informe Rebuilding America’s Defenses. A Report of the Project for the New American Century, de setiembre 2000, presentado por Thomas Donnelly y Donald Kagan a nombre de los neocon (que ocuparan la Casa Blanca con la presidencia de G. W. Bush).

El nuevo siglo empieza así fructificando una nueva constelación de poder. Un nuevo siglo american. Que se anuncia mediante un acontecimiento traumático que no tarda en producirse: 11 set. 2001. Bajo esa constelación nos encontramos ahora, todos nosotros; el mundo entero (que es cada vez más diminuto, porque los tecnodesarrollos nos han ensanchado hasta los confines planetarios).

Y es en esta situación que observamos la hybris del poder sionista. Que va por la desaparición de lo palestino, que constituye un recordatorio permanente de un conflicto de origen, de un menoscabo para el poder sionista.

Un poder que no puede desplegarse exclusivamente desde EE.UU., pese a que es su fuente principal de difusión y control planetarios. Porque su razón de ser, la irradiación de su fuerza no puede sino proceder desde su base histórica, ligada íntimamente con su fe: el territorio bíblico palestino/israelí.

Ese origen “obliga” al sionismo, al poder judeosionista, a “liberar” ese suelo de la maleza que, según la jerga militar israelí, lo daña o lo profana: lo que hacen con los palestinos es, periódicamente “cortar el césped”, “rasurarlos”. La población aborigen o al menos la que lo habitaba inmemorialmente es convertida por el sionismo, no ya en población animal (algo que el Talmud prescribe), sino –menos aun– en vegetal.

La necesidad, entonces, de que desaparezca lo palestino como testimonio de algo, cualquier que sea ese algo (que además, no es sólo una población, sino que es propiamente una sociedad, con sus relaciones, sus creencias, que lógicamente expresa la resistencia y el rechazo a su aniquilación).

Con el 7 oct. 2023, el sionismo −valido de la actividad de los refractarios y guerrilleros palestinos que se largaron a una acción de “Todo por el todo” al ver la inviabilidad de un reconocimiento a lo palestino ante la implantación judeosionista− traza una estrategia de dominio aplastante y absoluto. Que coincide, además, con su concepción absolutista, monológica.

Desde octubre de 2023, toda la humanidad ha entrado en una nueva fase. Que nos acerca aún más a cierto cambio de época, a una suerte de fin de los tiempos; una inauguración que entiendo absolutamente ominosa; una época de sinceramiento de atrocidades (y su consiguiente normalización).

Nos pueden ayudar a captar semejante momento las opciones que un pensador de nuestro tiempo, Franco Bifo Berardi 3 nos “ofrece”. Al iniciar su cuenta regresiva, Berardi alude a una de las condiciones básicas de nuestra ecuación contemporánea: “Dada la actual hegemonía de la mafia etnonacionalista sobre la maquinaria global”.

¿A qué alude Bifo con la maquinaria global? A que nuestro planeta está globalizado, unificado en el sentido que lo que se hace en una parte, repercute en el resto;

¿A qué alude con la hegemonía? A que hay alguna configuración del poder principal, que tienen preeminencia sobre otras;

¿A qué alude con la mafia etnonacionalista?

Voltaire siempre nos recuerda que: “Si quieres saber quién te controla, mira a quién no puedes criticar”. Bifo nos lo pone a mitad de camino: alude a un poder fuerte, inmenso, de origen racial, nacional o étnico. Si observamos, por ejemplo, el sobrecogedor recorrido que Hua Bin hace por las responsabilidades sionistas sobre enorme cantidad de acontecimientos mundiales de los últimos tiempos, tenemos que reconocer y advertir, con Voltaire, la enorme responsabilidad que le corresponde al poder judeosionista; que desde hace décadas ha quedado con manos libres, con licencia al estilo Bond para llevar adelante su política o frustrar cualquier otra ajena.

La humanidad debería pedir y rendir cuentas otra vez, con el nazismo y con el sionismo. Y no solamente. Porque el colonialismo rampante de los siglos anteriores fue la cantera ideológica de las monstruosidades totalitarias del siglo XX. Y la humanidad, al menos occidental, ha perdido con los totalitarismos políticos y la absolutización religiosa buena parte de la imprescindible autoestima ética que deberíamos recuperar, y cuanto antes.

Lo que hoy nos trastorna y cuestiona más radicalmente es el sionismo (el estalinismo en particular y el comunismo en general han perdido filo; y el nazismo y hasta el fascismo han perdido buena parte de sus pujos protestatarios e imperiales). Y el sionismo ha adquirido enorme vuelo, particularmente por el dominio mediático (hay hoy otro factor no tan pesante en nuestras latitudes, y es el Islam).

El sionismo ha sido una escuela de impunidad. Garantizada por la acción del nazismo, a su vez destruido en 1945. La ONU se funda también en 1945 y desde el primer momento Israel, el sionismo y lo judío quedaron amparados y exonerados de culpa y cargo por nacimiento y por definición. El caso Bernadotte lo expresa trágica pero rotundamente.

Folke Bernadotte resultó el primer mediador de la flamante organización internacional. Pertenecía a la familia real sueca. Con sus conocimientos idiomáticos y culturales y su empatía se convirtió en referente de enorme valor y valentía personal en conflictos internacionales. Como mediador entre palestinos y sionistas, tuvo intercambios “con tirios y troyanos”. Y procuró contemporizar y reconocer derechos de ambas partes. Los sionistas no querían “medias tintas” y directamente lo mataron a tiros. El matador fue identificado, detenido y encarcelado. Duró pocas semanas su prisión. En libertad, pasó a formar parte, sin tapujos, del equipo protector del primer ministro israelí David Ben Gurión. La ONU se conformó con exigir indemnización por el funcionario asesinado, pero no dijo ni una palabra por la condena y su pena irrisoria.4 Estamos en 1948. Año de fundación del Estado de lsrael. ¿Quién podía enmendarle la plana al flamante estado? El juicio de Nurenberg, ese año, no fue llevado adelante por Los Aliados, como se dijo. Se lo hizo en su nombre, pero fue dirigido por sionistas organizados previamente. Jueces y parte.

Esa hybris política ha llevado, paso a paso, poco a poco, a lo que hoy vemos, conocemos y sufrimos.

Berardi plantea otros nudos problemáticos que la humanidad tiene a la vuelta de la esquina, que expone como posibles ejemplos de un desenlace traumático para todos nosotros: ¿cortocircuito en la relación entre criptomonedas y la deuda estadounidense?, ¿enfrentamiento armado entre autoridades federales y estatales (también) en EE.UU.?,

¿una pandemia en medio de una negación generalizada de la salud? 5

Por nuestra parte, sin que Bifo nos lo pida, nos atrevemos a agregar otros nudos problemáticos ante nuestro futuro:

¿contaminación de nuestros cuerpos y sus sistemas endócrinos por micropartículas plásticas generalizadas?;

¿la consigna No Limits −consigna y meta de sectores altamente tecnologizados−, pertenece a la economía o a la insensatez?;

y apenas una tercera más:

¿sufrimos una crisis éticopsíquica en nuestra relación con la mortificación y la muerte de quienes son nuestros semejantes, es decir, nosotros mismos?

¿Y si esta última crisis se nos hace biológica y transitamos a una esterilidad postraumática (la crisis demográfica resulta cada vez más actual)? □