domingo, 12 de julio de 2015

Concurso de poesia y cuento corto

OJOS DE CIELO

Cada minuto que pasa, cada rincón que se acerca, cada aliento se convierte en un secreto imposible de repetir, de reprimir, cada lagrima de sal, cada ola, cada gota de mar es un silencio de tu boca, cada noche inexplicable, cada aliento de garganta es un orgasmo en la piel, piel de muertos reprimidos, de gritos inconfesables, cada cielo de tus ojos, cada pensamiento del aire, se convierte en mil átomos, cada letra de tu cuerpo, cada senda derretida es el rayo de mis poros que acabaron con la vida, cada gota de saliva, cada cicatriz, cada quemadura es lo que habla del pasado. Es la trágica nostalgia de los cuerpos, es la marca, es lo maldito de MI cuerpo, del aliento de un baile infinito, sed, garganta seca de incoherentes, ilógicos, inconscientes, perversos e inocentes deseos, sueños de ojos cerrados y abiertos, cada huella, cada movimiento, cada lengua, profunda intimidad de los abismos, canal inexplicable de sorpresas, suspiros, labios excitados, casas sin dueños, bosques de olvido, cada paso, cada pie descalzo abriéndose paso entre la multitud enmarañada, cada cabeza agitada, cada boca roja, cada piel dorada es la real razón, razón que no existe, que no explica, cada día, cada luna, cada estrella, cada mirada, todo secreto, simple secreto...que aprisiona, que aprieta toda sangre derramada, olvido, dolor, pesadilla, quemando vivo aquel recuerdo de mi piel entre tus brazos, cadenas que liberan toda carne temblorosa, sonidos del silencio de la angustia en tus mejillas, susurros sin sentido en la fecha equivocada, iglesia empobrecida, sentimiento, culpa de ser, ser alma en bullente grito de ritual de mármol, beber del sol, cada dedo gastado, tinta sin sentido,sin sentir, maldita sea tu espalda, corazón sin salida, sin que nadie reconozca el hueco de la tierra, cada lava de volcán, cada mano que amenaza, cada vena que revienta, y yo aquí, esperando que el viento intente asustarme para llorar en las piernas de un ser, fantasma de la noche, enredado en mis sábanas, blanca ternura del infierno, paraíso sin ataduras, ni recibos, ni respiros, caminos dibujados en el techo, retratos en largas oleadas de sangre, de aire, ser de vida, que me dio lo que habían extirpado de mis órganos, infinita red de deseo, reconocer cada rincón, lamer, oler, sentir, rencor de viejos golpes, satisfacción de nuevos amaneceres en tu piel, en la mía, cumplir el ciclo de cada número, perfecta unidad, correr, buscar y por fin...encontrar...tus ojos de cielo.



 Fiorella pinto