domingo, 18 de mayo de 2014

Turquia

Reprimen masivas protestas por la muerte de mineros en Turquía

EL INCENDIO DE UNA MINA, QUE MATÓ A 283 TRABAJADORESAyer hubo una huelga general y marchas en las principales ciudades. El premier Erdogan, blanco de las críticas.


Mientras los vecinos de Soma sepultaban ayer a los 283 trabajadores que murieron en el incendio del martes pasado en una de las principales minas de carbón, l a indignación popular se hacía sentir en una contundente huelga general y en masivas protestas contra el gobierno de Recep Tayyip Erdogan, a quien consideran responsable de la mayor negligencia industrial en el país.
Una de las marchas más grandes se realizó en Esmirna, al oeste del país, donde las fuerzas antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos y cargaron contra una multitud de 20.000 manifestantes que reclamaban la renuncia del primer ministro. Allí, Kani Beko, presidente de DISK, uno de los principales sindicatos de obreros del país, tuvo que ser hospitalizado tras la brutal acción policial. En Ankara y en Estambul, los efectivos recurrieron a las granadas lacrimógenas y a los cañones de agua para dispersar a miles de personas.
Las marchas fueron parte de un plan de lucha general que incluyó una huelga nacional convocada por los principales sindicatos, que se cumplió con alto acatamiento en todo el país. Los manifestantes y gremialistas sostienen que no se trató de un accidente simplemente, sino que fue producto de una imprudente flexibilidad de las medidas de seguridad por parte de la empresa, que el gobierno avaló y facilitó en los últimos años. Una prueba de esto fue que el partido gubernamental AKP había rechazado el mes pasado las exigencias de la oposición de revisar las regulaciones de seguridad en la mina de Soma.
Tras la tragedia del martes, la indignación de muchos turcos estalló porque Erdogan minimizó la mala situación de seguridad en las minas de carbón, argumentando que “estos accidentes pasan permanentemente”. Pero ayer, el enojo social creció, además, por un hecho inaudito: por las redes sociales se difundió la foto de un asesor de Erdogan dando patadas a un manifestante en Soma.
En la imagen, que circuló profusamente por Internet, se ve cómo mientras dos agentes de seguridad mantienen en el suelo al manifestante, el asesor Yusuf Yerkel lo patea salvajemente. El político trató de justificar el hecho sosteniendo que el manifestante era un hombre de ultraizquierda que lo atacó e insultó a él y a Erdogan.
“La huelga fue un éxito; en todas las ciudades nuestros afiliados se vistieron de negro, observaron un minuto de silencio para conmemorar a los obreros muertos y luego marcharon hacia la delegación de Trabajo de su municipio”, resumió Mehmet Soganci, presidente del Colegio de Ingenieros y Arquitectos (TMMOB), una de las cinco entidades convocantes. “No sólo las minas se han privatizado, sino también la supervisión. Todos trabajan con subcontratos y el control público es cero ”, denunció el dirigente.
En Soma, en tanto, se vivía una situación desgarradora con ciento de familias que enterraban a sus muertos. Un sepulturero en el cementerio local contó que con ayuda de voluntarios fueron excavadas más de 200 tumbas. Los ataúdes fueron llevados por camiones hasta el cementerio y varias ceremonias se realizaron en forma conjunta. Las escenas eran dramáticas porque se veían a numerosos niños llorando ante las tumbas.
La empresa operadora aseguró por su parte que 450 trabajadores pudieron ser rescatados finalmente, de los cuales 80 se encuentran heridos en el hospital. Soma Holding confirmó en su página web la cifra de muertos dada por el gobierno. Ahora resta saber la suerte de 54 trabajadores que se encuentran desaparecidos, aunque prácticamente no hay esperanzas de hallar sobrevivientes.
La catástrofe aumentó la presión sobre Erdogan, quien tuvo que enfrentar protestas masivas a mediados del año pasado y un gigantesco escándalo de corrupción que involucró a sus familiares y aliados en los últimos meses. “Si las acusaciones de negligencia en la mina se demuestran, tendrán un alto costo político”, opinó Ilter Turan, analista político de la Universidad Bilgi de Estambul.