domingo, 4 de mayo de 2014

Updike

Updike, una biografía

Se acaba de publicar una biografía del prolífico novelista estadounidense John Updike (1932-2009), a cinco años de su muerte.  Orhan Pamuk escribiendo en The New York Times, dijo: “El efecto general de este libro es llenarme de ganas de sentarme en mi escritorio y ponerme a escribir.” 



John Updike fue uno de los escritores estadounidenses más prolíficos del siglo XX, con más de 60 libros publicados entre novelas, poesía, memorias y colecciónes de reseñas. Por varias décadas, los lectores de los Estados Unidos esperaban un libro de Updike por año con la misma fe que el diario frente a su puerta cada mañana. Y como el diario, las novelas y cuentos de Updike reflejaban y comentaban las vidas de sus lectores. Hablaba de la nostalgia de los pueblos chicos, de las infidelidades entre las parejas y la crisis energética de los años 70, entre muchos otros tópicos. Pero todos circunscritos a la clase media protestante del noreste de los Estados Unidos. Dentro de sus obras desplegaba su poder de observación, su prosa lírica y precisa para celebrar lo mundano, casi para santificarlo.

Updike nació en 1932 en un pequeño pueblo de Pennsylvania llamado Reading. Fue el único hijo de una pareja trabajadora -aunque golpeadas por la Gran Depresióbn economica de los '30- que lo llenó de confianza en sí mismo. Su madre en particular siempre tuvo fe en que sería un escritor (ella misma lo era, aunque muy menor). Desde los 13 años, Updike quiso escribir para la revista The New Yorker, y en poco tiempo –tras ser un brillante alumno becado en Harvard y pasar un año en una escuela de arte en Oxford, Inglaterra, también becado–, logró ser un exitoso miembro del staff de esa revista. Solo dos años después, sin embargo, se fue a vivir a un pueblo costero al norte de Boston con su esposa e hija. Desde ese momento hasta su muerte en 2009, vivió de lo que escribía.

Acaba de salir una larga biografía de Upike, escrita por Adam Begley (el hijo del novelistaLuis Begley) que funciona de maravillas para explicar cómo Updike transformó sus vivencias, a través de su vida entera, en la materia de su ficción. Aunque Updike es un autor realista –escribe como si el modernismo no hubiera ocurrido– sus héroes eran Marcel Proust y James Joyce por cómo ellos basaron su literatura casi exclusivamente en hechos autobiográficos.

En The New Yorker, Louis Menad dijo: “Updike quiso hacer con el mundo de la clase media de mitad de siglo lo que Proust hizo con la Belle Époque y Joyce con un sólo día de 1904 en Dublín –y también lo que hizo Jane Austen con los terratenientes ingleses en los tiempos de las guerras napoleónicas y Henry James con los adinerados americanos expatriados viviendo en Europa a fines del siglo XIX.”

La creación literaria más famosa de Updike es Rabbit “Angstrom”, cuya vida cuenta en cuatro novelas Rabbit, Run (1960), Rabbit, Reddux (1971), Rabbit is Rich (1981) y Rabbit at Rest (1990). Estas novelas siguen un personaje desde su juventud y primer matrimonio, hasta su muerte. Son, también, una radiografía de una parte de los Estados Unidos en esas cuatro décadas.
Updike fue, también, un maestro del cuento corto y del periodismo cultural.

La biografía de Begley es la primera póstuma y sirve como un recorrido comentado de la obra de Updike. Asombra continuamente la laboriosidad y la ética de trabajo de Updike. Desde los primeros años de su adolescencia supo lo que quiso ser y lo logró de sobra.

Orhan Pamuk, escribiendo en The New York Times sobre Updike, dijo:

“El gran placer de leer esta biografía es descubrir –ensayo tras ensayo, cuento por cuento, novela por novela (con la ayuda del índice)– las vicisitudes cotidianas que crearon la habilidad de Updike para habitar múltiples identidades, y la enorme amplitud de su lapicero versátil. ¿Cómo pudo ser posible una persona como Updike? Cada biografía literaria debería preguntarse e intentar responder esta misma pregunta para su sujeto. Después de haber leído esta atrapante biografía, yo diría que Updike fue posible, en parte, porque vivió en un país grande y democrático como los Estados Unidos, con un publico lector, optimista de clase media; y en parte por su propia independencia de espíritu e individualismo rousseano. El efecto del libro sobre mi, en términos generales, es darme ganas de sentarme en mi escritorio a trabajar más duro y a escribir.”
En definitiva, Updike es un autor para descubrir o redescubrir. Con el paso de los años verémos si su figura se agranda o si se convierte en un autor menor. Por ahora, es un modelo para cualquier escritor, por su disciplina, su ambición, y la belleza de su escritura.