viernes, 25 de abril de 2014

un favor a los bancos

Inclusión financiera ya es ley pese a rechazo opositor y de cooperativas

El proyecto alcanzó ayer la sanción definitiva en el Senado sólo con los votos del oficialismo

Con los 16 votos del Frente Amplio (FA) y sin cambios  como se preveía, el Senado dio ayer sanción definitiva al proyecto de ley de inclusión financiera. La oposición rechazó la iniciativa con duras críticas y cuestionamientos acusando al gobierno de incumplir con su promesa electoral de rebajar los 2 puntos de IVA. El senador oficialista Alberto Couriel –que pretendía introducirle cambios a dos artículos del proyecto para atender los reclamos de las cooperativas y ANDA–, dio su voto por “disciplina partidaria”.
El miembro informante por la minoría, el nacionalista Francisco Gallinal, vaticinó que esta “ley va a durar seis o siete meses”. “En un almacén de Cerro Chato ¿cuánto cuesta financiar un POS de 
US$ 350? A nadie se le ocurre que en esos lugares vayan a pagar con tarjetas de débito”, aseguró. Asimismo, recordó que muchos de estos comerciantes son informales. “Este proyecto de bancarización no asegura la rebaja del IVA a toda la sociedad. No beneficia a la clase trabajadora”, aseveró.
Precisamente, el senador Alberto Heber (PN) también se sumó a las críticas contra la iniciativa que promovió el oficialismo y recordó que hay “experiencia acumulada en el país” que demostró que la eliminación total del IVA en las tarjetas asignaciones familiares (AFAM) fue un “fracaso”.
“Solo un 10% de los beneficiarios sacaron la tarjeta, pero el 90% retiró el efectivo y no utilizó la tarjeta de débito (perdiendo el beneficio impositivo). Es mentira que hay un beneficio. El Frente Amplio no cumple con la promesa de bajar los 2 puntos de IVA a la gente”, cuestionó.
“Estamos frente a una iniciativa que literalmente es una actitud de soberbia del gobierno de instrumentar esta ley contra el mundo. El mundo desfiló por la comisión (de Hacienda), y el mundo dijo que era una mala ley. El apuro que se está dando va a generar un fracaso que lo va a pagar la población”, alertó Heber. En tanto, el senador del Partido Colorado, Isaac Umansky, dijo que las experiencias en los países de la región para promover la inclusión financiera “no empiezan con una ley sino que terminan” con ésta.
“Para el usuario”
El oficialismo respondió a las críticas de la oposición y se defendió de los cuestionamientos de distintas organizaciones como ANDA y las cooperativas de ahorro y crédito. “Este proyecto está hecho para el usuario. No para los bancos ni las cooperativas”, precisó el senador del MPP, Héctor Tajam. Agregó que en la Cámara de Diputados se corrigieron varios puntos para contemplar el impacto de esta ley sobre estas instituciones.
Por su parte, Rafael Michelini (FLS), reconoció que se trata de una “ley compleja” que crea “desafíos”. “El mecanismo apunta a universalizar. Si no tenemos un país en la costa de Montevideo 
–lleno de beneficios y servicios– y al Uruguay profundo no llega nada”, argumentó. En tanto, el senador Enrique Rubio dijo que esta ley apuesta a un “cambio progresivo y cultural. Eso no se da de un día para el otro”, reconoció. Asimismo, consideró que “el movimiento cooperativista va tener que replantearse algunas cosas” para adquirir una mayor escala apostando a las fusiones.
Por último, el senador Alberto Couriel dejó en claro que hizo “esfuerzos” para cambiar la redacción de dos artículos pero que optó por acatar lo que la mayoría de la bancada oficialista había resuelto (votar el proyecto como vino de Diputados sin cambios). “Acá me rindo ante la disciplina partidaria. Acá hubo una mayoría y voy a votar lo que mi fuerza política me indica”, explicó.
Movilización
Antes que se votara el proyecto de ley en el Senado –sobre el mediodía– cooperativas de ahorro y crédito y ANDA se movilizaron en rechazado a la iniciativa que aprobaría luego el oficialismo. “¡Vamo la ANDA, nomá!”, repitió una y otra vez, moviendo su puño derecho, el presidente de esa institución, Washington Almada, después de ofrecer un discurso en las afueras del Palacio Legislativo. Si la ley no tiene cambios, “es la frutilla de la torta”, indicó. “Es de alguna manera una política de desvalorizar y poner fuera de juego a instituciones de la economía social que lo único que han hecho en estos últimos 15 o 20 años es profesionalizarse, ser eficiente en sus servicios y ser un ‘colchón’ de contención social”, afirmó.