domingo, 2 de marzo de 2014

sin miedo al ridículo: una reunión de alcahuetes .


Aratirí dice que el medio ambiente mejorará luego de la extracción

La empresa asegura que el entorno ganará valor luego de su pasaje

La firma de capitales indios Zamín Ferrous (Aratirí) avanza en las negociaciones con el gobierno para firmar el contrato por el cual le permitirá extraer, en un plazo estimado de 20 años, cerca de 18 millones de toneladas de concentrado de hierro por año. Ese intercambio se basa en la reciente ley que regula la minería de gran porte, que entre otros aspectos incluye la obligación para las empresas de establecer un plan de cierre de las minas. Es decir, explicar cómo piensa recuperar los daños provocados al medio ambiente una vez que termine su trabajo.
El jueves 27 , en una accidentada charla organizada por el Instituto de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales (Universidad de la República), el gerente de Medio Ambiente de Aratirí en Uruguay, Cyro Croce, divulgó un estudio económico que plantea los beneficios de las tareas de restauración proyectados por la minera. Según el informe, financiado por Aratirí, y elaborado por un equipo de economistas liderados por el docente Gustavo Bittencourt, el plan de cierre de la empresa mejorará las condiciones del medio ambiente donde piensa operar, tanto en las minas como en las plantas de tratamiento y el territorio que atraviesa el ducto. Eso fue medido en dinero, y comparado en dos escenarios. El primero, sin trabajos de recuperación luego de la extracción; y el segundo, con el plan de cierre de Aratirí. Croce mostró que el medio ambiente se valoriza en US$ 27,6 millones en el segundo caso.
“El número es relativo a la metodología del cálculo. Puede ser otro monto, pero lo interesante es que deja un saldo positivo. Un proyecto que incluye la gestión ambiental, permite o muestra que el ambiente y sus elementos van a tener, una vez ejecutado el proyecto, un valor mayor del que tienen hoy”, dijo el funcionario de Aratirí en la charla que presenció El Observador. Ese estudio fue solicitado por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) y, según dijo Croce (exfuncionario de ese organismo) nunca antes se había pedido a una empresa privada.
La actividad del jueves participaron también como oradores el subsecretario de Industria, Energía y Minería, Edgardo Ortuño; y  Aramis Latchinian, oceanógrafo, consultor en gestión del medio ambiente y exdirector de Dinama). El moderador fue el docente Gerardo Caetano, y en la mesa también estuvo la decana de Ciencias Sociales, Susana Mallo. El politólogo Adolfo Garcé,  uno de los organizadores, asistió a la mesa.
Cuando mostró el estudio en un documento en power point, Croce advirtió que sería “polémico”. Cuando presentó la diapositiva dijo: “Va a ser polémica, pero me tomo la libertad y tengo el gusto de presentarla porque este es un ámbito universitario, donde en realidad parto de la base de que acá vale la lógica y los fundamentos”.
Cuando el profesional argumentó esa afirmación, varios de los presentes en la sala se burlaron a las risas. La sala de conferencias estaba colmada con 80 personas.
La gráfica polémica de Croce mostraba beneficios medidos en dinero a las diferentes intervenciones en el medio ambiente. Se expresaba allí, por ejemplo, el  impacto en los cursos de agua; ecosistemas en las minas; lugar donde pasará el mineroducto; en la terminal portuaria; y a los pescadores de Punta del Diablo, entre otros.
El día después
Para llenar los pozos que dejen las cuatro minas, Aratirí proyecta una tarea de 80 años. Así lo dijo Croce tiempo atrás en el Parlamento, y así se lo hicieron saber asistentes a la charla del jueves 27. “Sí, lo dije y lo vuelvo a decir”, respondió el gerente de medio ambiente de la empresa cuando le insistieron sobre el punto.
El representante de la empresa explicó a los asistentes el mecanismo de extracción del hierro. Consiste en tomar las piedras de las minas para llevarlas a una planta de “beneficiamiento”. Allí, molinos las trituran para luego, con imanes, se tome el hierro.
Cyro Croce mostró también ejemplos de minas ya cerradas en otras partes del mundo. Si bien aclaró que no serán igual a lo que piensa hacer Aratirí, planteó modelos como rellenos con agua, que forman lagos, o restauraciones con taludes de pradera.
Los ejemplos fueron de Nueva Zelanda, Inglaterra y Brasil. Desde el público lo cuestionaron a Croce, puesto que las experiencia del exterior mencionadas tenían 70 hectáreas aproximadamente, cuando Aratirí piensa utilizar 522 hectáreas para perforar. El gerente de la empresa mostró cómo funciona, en medio de emprendimientos agropecuarios y turísticos, la mina de caliza de ANCAP en Minas. “Uruguay tiene ejemplos de minas operando, con parques remediados”, dijo.

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