martes, 17 de enero de 2017

UNATRA denuncia

PRÁCTICA ANTISINDICAL
Arrocera fumiga cuando hay trabajadores en el predio cultivado

 La denuncia se presentó ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) por el incumplimiento en forma reincidente del Decreto 321/009, sobre seguridad y salud, en el arrozal La Mini, propiedad del ex presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) Hugo Manini Ríos, y ubicado en Rincón de Ramírez, departamento de Treinta y Tres.
"Se ha aplicando una táctica sistemática de represión sindical a los delegados sindicales en varias arroceras, pero ahora el ataque abarca a los familiares. En este caso se fumigó con un mosquito [máquina para aplicar plaguicidas] cuando el hijo de un delegado sindical se encontraba trabajando en el predio", dijo Marcelo Amaya, de la UNATRA.
Esta situación llevó a que el joven sufriera posteriormente diversas dolencias: dolor de cabeza, náuseas, vómitos y diarrea, por lo que consultó el 8 de noviembre en una mutualista de Treinta y Tres, y ayer fue recibido en el Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico del Hospital de Clínicas para hacerse un estudio.
La UNATRA recuerda que existe un antecedente: en noviembre de 2012, el trabajador Yonhy Rodríguez, taipero (constructor de taipas, los muros de tierra que contienen al agua del cultivo), fue derivado a la Clínica de Dermatología del Clínicas, donde se le constató sensibilización "a alérgenos de gomas y de pesticidas" y otras sustancias, y una dermatitis eccematosa en las piernas, destacándose que realizaba actividades "en muchas ocasiones con las piernas sumergidas en el agua".
Otro de los temas que denuncia la UNATRA es que en algunos establecimientos arroceros -como en La Mini- se obliga a los afiliados al sindicato a trabajar con todos los implementos de seguridad en todo momento (overol, casco, lentes, zapatos, guantes, etcétera) y se los filma para controlarlos, mientras que el resto del personal (los no afiliados) puede desempeñarse sin ningún tipo de implemento, lo cual es considerado por el sindicato una especie de "castigo" para los que se afilian.

Ya hubo una audiencia tripartita en la oficina local del MTSS de Treinta y Tres, en la que la empresa realizó los descargos correspondientes. La UNATRA espera ahora una inspección al establecimiento.