martes, 17 de enero de 2017

La contra reforma agraria


 América Latina
Según un informe de la ONG Oxfam Intermon *, América Latina es el continente con la distribución de la tierra más desigual. Este fenómeno se ha profundizado en las últimas décadas con la agresiva política extractivista y de monocultivos.  No solo ha aumentado la concentración, sino que ha sido acompañada con la degradación del ambiente, la expulsión de familias campesinas y trabajadores rurales  así como el aumento de los casos de violencia contra activistas, sindicalistas y periodistas. El caso más emblemático del último periodo es el asesinato de la activista hondureña Berta Cáceres (marzo 2016) quien había sido vital en la lucha contra un proyecto de multinacionales chinas y el Banco Mundial.
El informe señala como dato demostrativo que en nuestro continente 32 personas poseen tanta tierra como los 300 millones más pobres del continente.
Mientras el 1 % de las fincas (latifundios) tiene más de la mitad de la tierra explotada  el 80 % de las pequeñas y medianas explotaciones posee apenas el 13 % de la tierra.
En el extremo de la desigualdad se ubican países como Chile; Perú, Paraguay donde más del 70 % de la tierra está en manos de ese 1  % de grandes  latifundistas.
El avance de la minería o los cultivos de Soja, Eucaliptos o Palma se ha disparado en las últimas décadas.
En el caso de Perú el 21% del territorio está en manos de las mineras, en Brasil los eucaliptos ocupan más de 6 millones de hectáreas  y en el caso de la Soja, hay en el cono sur más de 60 millones de hectáreas en uso.
Este avance recolonizador ha venido de la mano de los gobiernos de derecha o de los llamados “progresistas”. Estos últimos han abandonado cualquier idea de reforma agraria.  Esto cuando la necesidad de esta reforma agraria en todo el continente está más vigente que nunca.
L.R
 *Desterrados: tierra, poder y desigualdad en América Latina (informe de Oxfam Intermon)

M.G