martes, 17 de enero de 2017

Sobre las pruebas Pisa


Una pelea de tecnócratas y privatizadores.
Los resultados de las pruebas Pisa en Uruguay, han dado lugar a un largo debate entre diversos actores, desde el propio gobierno, la oposición  y alguna “fundación” formada por tecnócratas desplazados de cargos de dirección en el último periodo (eduy21 de Mir, Filgueira, etc).
Lo primero que hay que señalar es que la propia aceptación de las pruebas Pisa como método de evaluación, coloca a todos estos actores en el mismo campo. Las pruebas Pisa son mecanismos de evaluación creados por la Ocde, esta organización reúne a los países más ricos (principalmente USA y los europeos) y determina políticas para el llamado tercer mundo con el fin de preservar los intereses económicos de estas naciones, al igual que el FMI o el Banco Mundial.
Todos los planes y variantes de reformas educativas de Rama hasta hoy son impulsados por estos organismos internacionales, principalmente el Banco Mundial.
El informe de la OCDE sobre educación en Uruguay  (Revisión de recursos educativos) señala repetidamente como uno de los factores negativos en el sistema, la participación de los docentes en los ámbitos del gobierno de la enseñanza: “….Otra de las principales características de la gobernanza de la educación en Uruguay es la administración conjunta institucionalizada con los docentes, lo que plantea preocupaciones ya que, inevitablemente, actúan intereses creados”.  La OCDE recomienda eliminar la participación de los docentes, sumándose al coro, ya que tanto desde el gobierno, la oposición y los medios  de prensa se ataca continuamente a los docentes y sus gremios señalándolos como un “obstáculo” para los cambios.
Estos cambios que impulsan los organismos como el B.M o la OCDE impulsan una rebaja general de la calidad educativa, parte de esto ya se aplica cuando se impone como meta el eliminar la repetición  por la vía de flexibilizar las exigencias, es decir, mejorar los números sacrificando el conocimiento y aprendizaje.
El informe señala también que “La gobernanza educativa está, además, excesivamente centralizada en Uruguay, lo que permite muy poca autonomía tanto a nivel de los centros educativos como de los departamentos”, esta  autonomía que proponer esta vinculada a una diversificación de los planes según el sector social al que pertenezcan los estudiantes, permitiendo rebajar los programas, apuntando a una educación básica para los más pobres.

La privatización también está presente en el informe de la OCDE , se insiste en planteos que ya impulsaron Tabaré Vázquez y la iglesia católica ,un sistema de bonos o becas para que las familias “elijan” donde mandar a sus hijos ,es decir que el estado financie a los colegios privados ,en especial a los vinculados a la curia. Esto ya ocurre a través de beneficios fiscales o financiamiento de los promocionados liceos como el Impulso u otros.
Los docentes y sus sindicatos para defender la educación pública deben poner como norte la absoluta autonomía y cogobierno de la educación publica, esta no puede estar en manos de tecnócratas o políticos.