sábado, 2 de enero de 2016

tapan el agujero negro de Sendic

Hoy votan la capitalización de Ancap

Dos días después de haberlo intentado, pero sin éxito alguno, el oficialismo logró reunir este viernes por la noche a sus 50 integrantes para suspender el receso parlamentario, y así darle trámite a una de las leyes más importantes del gobierno de los últimos años: la ley de capitalización de Ancap.
En el entorno de las 21 horas, los legisladores del Frente Amplio fueron los únicos parlamentarios que estuvieron presentes en un desolado Palacio Legislativo que no está acostumbrado a estar en funcionamiento un día en que el almanaque lo tiene labrado en rojo como claro signo indeleble de inactividad oficial.
Los que no concurrieron a la cita fueron los 49 diputados de la oposición porque previamente habían acordado que la responsabilidad del levantamiento del receso parlamentario es algo que le cabe únicamente el oficialismo y que blancos, colorados, independientes y asambleístas están para controlar y no para “sacarle las castañas del fuego al gobierno” dijo un legislador opositor a LA REPÚBLICA.
Con el arribo del diputado socialista Enzo Malán en la noche del 30 de diciembre, el que estuvo ausente en la sesión del pasado martes 29 y que impidió entonces el tratamiento de la ley, el medio centenar de legisladores del Frente Amplio cortó ayer el descanso veraniego y derivó el proyecto de capitalización de Ancap a la Comisión de Hacienda para su análisis. En ese ámbito la ley estará poco rato ya que no está prevista la llegada de ningún integrante del equipo económico para informar a los representantes de Hacienda, su contenido y alcance.
La ley de marras ya tiene la aprobación del Senado, cámara legislativa en la que tampoco fue fácil reunir a los 16 senadores que tiene el Frente Amplio para en su momento sancionar la norma. Como se recordará, la cámara alta había sido citada aquél día para las 9:30 horas pero ante la ausencia del senador Rafael Michelini del Nuevo Espacio, que por esas horas estaba reunido con el presidente Vázquez para ajustar algunos aspectos de la futura empresa Ancap, según se supo más tarde, la sesión debió suspenderse para la tarde y noche aprobando finalmente la ley en la madrugada, ya entrado el día martes.
Ahora, en este sábado 2 de enero la cámara de Diputados se reunirá por la mañana en sesión extraordinaria y, ahora sí, para darle sanción legislativa al proyecto que reformulará gran parte de la deuda de Ancap con el Ministerio de Economía, unos 620 millones de dólares, y que además viabilizará cambios en un régimen de créditos del ente petrolero con la inyección de más de 200 millones de dólares de la Corporación Andina de Fomento (CAF).
La necesidad de sancionar la ley radica únicamente en aspectos contables, comentaron en su momento a este diario varios legisladores del oficialismo y entre ellos, la senadora Lucía Topolansky. El cierre del balance anual de la empresa pública es determinante para que la misma no pierda el grado internacional inversor.
El presidente de la cámara baja Alejandro Sánchez, había confiado a LA REPÚBLICA días atrás que si la ley de capitalización de Ancap no se votaba entre el 1 y el 2 de enero, plazo máximo para la contabilidad y balance, “ya no importaba si se votaba más adelante, incluso en febrero”. Esto es, otra vez, por mero trámite contable de la empresa pública.
Hoy sábado se presume una larga sesión en Diputados en la que seguramente se pasarán facturas políticas sobre los motivos que determinaron la situación financiera en la que se encuentra hoy el ente petrolero que, según confió su propio presidente José Coya, está “en crisis”.
Como todo parecería indicar, en Diputados se repetirá el debate y el resultado de la votación que hubo hace poco menos de una semana en el Senado: la ley recogerá únicamente el voto afirmativo de la izquierda y el rechazo de toda la oposición aunque el signo del voto que asumirá el único diputado de Asamblea Popular Eduardo Rubio es toda una incógnita porque, según trascendió, no sería para descartar el hecho de que se vea al legislador aprobar con su mano la ley aunque, claro está, de manera “crítica”.
La ley para capitalizar Ancap generó polémicas en partidos
Aunque tuvo un pasaje por demás fugaz en el parlamento y en el ámbito político en general, la ley de capitalización de Ancap anunciada el pasado 23 de diciembre por el Poder Ejecutivo y remitida al Poder Legislativo el 28 de diciembre generó quiebres y fisuras en la mayoría de los sectores partidarios como si hubiera explotado una bomba de racimo.
A nivel del oficialismo son claras las diferencias que la situación de Ancap y el rescate de la misma despertaron entre sectores considerados mayoritarios de la izquierda. El MPP respondiéndole al Frente Líber Seregni y viceversa, y el senador José Mujica sentenciando que quien fuera presidente de Ancap en los años en que el ente fue más investigado por la oposición en la comisión investigadora, Raúl Sendic, no saldrá inmune de las consecuencias políticas derivadas. A ello se le suma la definición de Mujica de que Sendic ya no es su “candidato”, según lo anunció al semanario Brecha en una reciente entrevista.
En el mismo oficialismo, el diputado Gonzalo Mujica anunció su alejamiento del Espacio 609 señalando que la crisis en Ancap y la posición asumida en el anterior gobierno presidido por Mujica sobre la principal empresa pública fue una de las causas que lo vuelven a buscar amparo en otro sector partidario del Frente Amplio. Mujica integró el Nuevo Espacio y luego se sumó al Espacio 609 y ahora, pidió ingreso al Frente Líber Seregni.
La otra consecuencia política fue el alejamiento del diputado Guillermo Facello del partido Colorado, anunciando el mismo día martes 29 en que no pudo levantarse el receso parlamentario para darle ingreso a la ley de capitalización de Ancap, que desde ese momento pasaba ser un legislador “independiente” y vaticinaba al mismo tiempo la creación de un nuevo partido con Edgardo Novick como líder nacional.
Entre los nacionalistas no se advierten heridas aunque sí hay empujones por lo bajo para ver cuál de los dos sectores mayoritarios, los herreristas de “Todos” o los wilsonistas de Alianza Nacional, se lleva la mayor cantidad de laureles por haber logrado dinamitar la gestión política con el tema Ancap.