jueves, 17 de diciembre de 2015

UTU cierra primeros y une grupos por falta de dinero

LOS RECURSOS PARA LA EDUCACIÓN PÚBLICA


Inspectores alertaron a docentes que prescindirán de ellos.
CARLOS TAPIA03 dic 2015
Por falta de recursos UTU tiene previsto no abrir los primeros años en varios cursos y unir grupos de segundo y tercero. Esto llevará a que en 2016 haya una reducción de 60.000 horas en comparación con las dictadas en 2015, y por lo tanto a que varios docentes se queden sin dar clases. Así lo señalaron a El País desde la Asociación de Funcionarios de UTU (Afutu).
"El dinero no alcanza. Calculamos que va a haber un aumento de la matrícula de 4.000 alumnos, y eso no se puede asumir. Ya nos dijeron que el año que viene se van a habilitar solo 200.000 horas y este fueron 260.000", manifestó a El País el presidente de Afutu, Daniel Devitta.
"Esto está afectando a todo el país. De algún lugar van a tener que salir estas horas. No se puede postergar así a la UTU. La educación media ha crecido en los últimos años solo en UTU", advirtió el gremialista.
Los problemas más graves se dan en Solymar, que recibe a alumnos de todo Canelones, en las instituciones que están ubicadas en el norte del país e incluso en Montevideo.
Consultada sobre el tema, la directora general del Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP-UTU), Nilsa Pérez, dijo a El País que "hay una necesidad de racionalizar los recursos".
"Cuando fusionamos grupos lo hacemos porque son pequeños y tenemos la necesidad de darle a los alumnos continuidad educativa", precisó Pérez.
En tanto, sobre la falta de capacidad que tiene la UTU para recibir a nuevos alumnos, la jerarca explicó: "No podemos aumentar horas de manera indiscriminada, esto es algo concreto por lo cual se están tomando decisiones".

Achique.

"Arranquen pa otro lado", le aconsejó una inspectora a la profesora Ivonne Bez, miembro de Afutu Solymar, cuando esta preguntó si iba a poder dar clases en 2016.
Ella es docente de Acción Formativa, Ergonomía y Seguridad, de la carrera de Técnico Prevencionista. Pero en la UTU de Solymar este curso no se abrirá en el año próximo, o sea que no habrá grupos de primero, y los dos segundos (de casi 30 alumnos cada uno) se unirán en uno solo. Lo mismo pasará con los dos terceros.
En otras carreras que se dictan en esa UTU, como la de Energía Renovable y Peluquería tampoco se abrirá primero. Se mantendrá el segundo y los alumnos que en estos días están dando exámenes para pasar a tercero tampoco podrán cursar el año próximo, pues los terceros también se cerrarán. Deberán intentar estudiar en otro departamento.
El problema de Bez, y el de tantas otras profesoras, es que ella, que da clases desde el año 2011, es docente grado dos. Como sus compañeros tienen mayor grado, pueden elegir horas antes que ella.
"Tengo 111 puntos y tengo una compañera que tiene 117. Como va a haber pocas horas, ella va a elegir primero y va a tomar todas las horas que hay", explicó Bez. Ella intentó anotarse para dar clases en otra UTU de Montevideo, pero no fue posible. "En todos lados está pasando lo mismo: están cerrando los primeros", denunció.
El presidente de Afutu, en tanto, fue determinante: "Estamos tratando de que nos den una solución. Como están dadas las cosas hay docentes que se quedarían sin trabajo".
Devitta advirtió que "esto repercute también en los alumnos, que si no se abren los primeros, si hay ofertas que se discontinúan, no van a poder estudiar lo que ellos quieren".

Afutu no acepta propuesta salarial.

La Asociación de Funcionarios de UTU (Afutu) no aceptará la propuesta salarial del gobierno, si no se saca la cláusulas de paz, que impide a los trabajadores llevar adelante paros hasta el año 2017.
"Nosotros resolvimos no firmar el acuerdo. Queremos seguir negociando. Buscamos avances, si no es en lo que respecta a lo salarial, al menos que se quite la cláusula de paz", señaló el presidente de Afutu, Daniel Devitta, a El País.
La de Afutu es la misma postura que tomó la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes).
Más allá de la cláusula de paz, los gremios piden que el salario mínimo para un profesor recién recibido sea de 30.000 pesos, cuando el gobierno dio hasta 25.000. En caso de que los docentes no firmen el convenio, incluso este aumento no se hará efectivo y el dinero se utilizará para otros gastos que se necesitan llevar a cabo.
La única que aceptó la propuesta hasta ahora fue la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM).
Tanto Afutu como Fenapes tienen hasta el 31 de diciembre próximo para firmar su aval a la propuesta del Poder Ejecutivo que ayer fue votada por el Senado.