miércoles, 24 de mayo de 2017

BAYER MONSANTO

BAYER MONSANTO: UN GIGANTE QUE METE MIEDO
Hace poco el gigante farmacéutico Bayer adquirió a Monsanto conformando un “monstro” que liderara el mercado de semillas y agro negocio.
Bayer no es nueva en el negocio, ya que a pesar de ser conocida por su rol en la industria farmacéutica (con su producto más famoso, la Aspirina) el 22% de la empresa ya se dedicaba al negocio del agro previo a la mega fusión. Bayer ha desembolsado 66.000 millones de dólares para hacerse de Monsanto y liderar el mercado ,que muestra ya otras mega fusiones como la de las Americanas  Dow Chemical y Du Pont y la compra de Syngenta  (Suiza) por parte del gigante Chino Chem China.
La compra, en medio de una baja en el precio de los cereales y una caída en los negocios provoco una caída en el precio de las acciones de Bayer, pero las autoridades de la empresa apuntan a una recuperación del sector y a la apertura de China a los cultivos transgénicos.
La nueva empresa podría controlar el 60 % de las semillas, mas del 70 % de los pesticidas y el control de las patentes, el verdadero botín. Las megafusiones, dejan cada vez más a la agricultura tradicional “arrinconada”.
Con la fusión Bayer se lleva también el peso de la empresa con peor nombre en el orbe, Monsanto es repudiada en el mundo y ya está asociada desde la guerra de Vietnam con el suministro del infame “agente naranja”.  La alemana tiene su pasado oscuro al estar entre las empresas que dieron soporte al régimen nazi.
La propia OMS ha definido que el glifosato, producto estrella de Monsanto (Roundup) es “probablemente cancerígeno para los seres humanos” pese a ello nuestra tierra es inundada con este producto con el permiso del Ministerio de Ganadería.  Actualmente, y a nivel mundial, (el glifosato) es la sustancia activa de más de 750 productos diferentes que se utilizan en la agricultura, silvicultura, jardinería y para aplicación doméstica.
Monsanto desarrolló plantas transgénicas (Roundup Ready) tolerantes al glifosato, lo que  permitía una aplicación más amplia del producto y supuestamente una reducción del uso de herbicidas. Sin embargo, era una falsa promesa y ha hecho incrementar drásticamente su uso. Al ser un herbicida de amplio espectro, mata a todas las plantas sobre el que es aplicado, no solo las “malas hierbas”, excepto los cultivos transgénicos que han sido modificados para ser tolerantes a este compuesto, lo que permite su uso indiscriminado sobre estos. El uso de glifosato tiene graves impactos en el medio ambiente, puesto que afecta a los demás seres vivos como a los seres humanos, contamina los suelos y el agua. Hay evidencias científicas suficientes que demuestran que el glifosato tiene un impacto perjudicial sobre los organismos acuáticos, desde algas microscópicas hasta peces y moluscos, pasando también por las ranas y sus renacuajos pero también puede afectar a organismos del suelo, como las lombrices de tierra, fundamentales para mantener e incrementar la fertilidad del suelo.

Por otro lado, el uso del glifosato puede tener un impacto directo en plantas no-objetivo pudiendo conducir a una pérdida de especies silvestre que incluso pueden estar amenazadas. También impacta en la reducción generalizada de la diversidad y cantidad de especies y puede afectar seres vivos cruciales para la agricultura, como son los polinizadores, puesto que disminuye la diversidad y la oferta de alimento.

Además, su uso masivo, sobretodo asociado con los cultivos transgénicos que son tolerantes a este compuesto, hace que las “malas hierbas” se vuelvan más resistentes y sea mucho más difíciles de erradicar, ampliando el uso de sustancias químicas peligrosas aún más y las concentraciones utilizadas (se pasan a utilizar otras sustancias e incluso a mezclar varias). 
En estos días, en todo el mundo se desarrollan marchas contra Monsanto y también en nuestro País donde se llevara adelante el 27 de Mayo.