El megaproyecto inmobiliario no va: ni suspenso
parcial ni otro verso
En las últimas semanas asistimos a dos anuncios
sobre los cuales el Colectivo en Defensa de los Bañados de Carrasco considera
necesario reflexionar.
Por un lado, la firma del decreto del Ministerio
de Ambiente (MA) donde finalmente incluye a los Bañados de Carrasco en su lista
de humedales de importancia ambiental. Anuncio realizado en agosto pero que
termina de concretarse recientemente.
Y un segundo anuncio, una semana después, donde
el Intendente de Montevideo Mario Bergara, junto a las autoridades
departamentales de su fuerza política, informaba en conferencia de prensa que
dejaba en suspenso el tratamiento del PAI complementario de Bislun SAS. Megaproyecto
inmobiliario propuesto para la zona de los Bañados de Carrasco que encabeza el
empresario argentino Eduardo Costantini, el cual se encontraba en tratamiento
en la Junta Departamental de Montevideo (JDM).
En referencia al primer anuncio, cabe señalar que
vecinas y vecinos de este colectivo ya habían denunciado a fines del 2025 la
quita que hizo el MA de este bañado de la lista de áreas a preservar. En los
listados preliminares al decreto sí aparecían los Bañados de Carrasco como
humedal de importancia ambiental. Paralelamente a través de la prensa se
comunica el tratamiento en la JDM del megaproyecto inmobiliario.
Si bien la inclusión en el listado es importante,
contiene limitaciones. El área que el MA delimita de importancia ambiental no
incluye la zona donde se pretende desarrollar el proyecto inmobiliario de 228
ha (zona adyacente al bañado), por lo tanto no impide que el mismo se realice.
Considerar al bañado y a la zona donde se propone desarrollar el megaproyecto
inmobiliario como cosas separadas es un grave error ya que las mismas son parte
del ecosistema, como lo demuestra la evidencia científica y las directrices de
ordenamiento territorial. En estas últimas la zona es señalada no APT, o sea
que no tiene atributo de potencialmente transformable. Siguiendo en esta línea
el decreto termina siendo funcional al megaproyecto inmobiliario, evidenciando
el interés por el cambio del uso del suelo que proponen los promotores. Sumado
esto a las declaraciones favorables del viceministro del MA sobre el
megaproyecto y sus vinculaciones con el desarrollador resulta evidente.
Asimismo, al no expedirse el MA sobre el megaproyecto inmobiliario parece
ignorar las afectaciones del mismo sobre el ecosistema. Resuelve así que el
asunto no es de su competencia, como si proteger el bañado fuera solo ocuparse
de la extensión del mismo y no de las presiones que puedan ejercer las
actividades aledañas a éste.
Por su parte, el segundo anuncio que deja en
suspenso el tratamiento del PAI complementario presentado por la empresa
Bislun, pretende, al menos en una primera instancia, derivar el asunto a través
de otra herramienta de ordenamiento territorial llamada Plan parcial.
Recordemos que la solicitud de tratamiento, realizada por el propio Bergara a
la JDM, pretendía la declaración de interés departamental para habilitar la
construcción de un barrio de 3000 viviendas para clases acomodadas en la zona
de Bañados de Carrasco. Las argumentaciones para dejar en suspenso el
tratamiento se basan en dos aspectos: la firma de decreto del MA y la
herramienta de PAI complementario como inadecuada para proyectos residenciales.
A partir de ahora se resuelve para la zona la implementación de un plan
parcial, el cual evalúa un área más amplia que la del megaproyecto. A partir de
informes técnicos y de impacto ambiental, en una primera instancia, se irá
evaluando qué actividades son aptas de realizarse en dicha zona. Luego el plan
exige atravesar una instancia de participación ciudadana, pero no es
vinculante, no
implica que se deba
incluir lo que la ciudadanía solicite. Un Plan parcial en el cual el intendente
considera que no está en cuestión el megaproyecto inmobiliario, dejando ver que
lo único que queda es vender nuestros bienes comunes para salir de la
degradación que actividades como estas le han ocasionado al bañado. Incluso nos
preguntamos qué sucede del lado de Canelones. Este colectivo consideró desde un
principio hablar del ecosistema como un todo, no se puede perder esa mirada
para proteger.
Contrapunto: de defensas y
otras mismas luchas
Por tanto, el Colectivo en Defensa de los Bañados de Carrasco, si bien hace ver que tanto la incorporación del bañado a la lista de áreas a preservar como la suspensión de la aprobación del interés departamental al megaproyecto son el resultado de nuestra movilización, los aportes de la academia, de sectores políticos sensibilizados y el debate público generalizado. Ambas cosas son avances parciales y no aseguran lo que este Colectivo reclama: que no se apruebe el proyecto inmobiliario de Bislun SAS ni ninguna otra de estas propuestas de urbanización privada que implican formas de extractivismo inmobiliario, de venta de nuestros territorios al capital especulativo y de sacrificio del ambiente que formamos parte. Por ello decimos que no alcanza con suspender para reacomodar internas institucionales o darle vía libre a estos proyectos a partir de planes que cambian en potencialmente transformables suelos rurales o zonas de interfases que son necesarias preservar de la ambición de los sectores acomodados y la avaricia de los grandes empresarios inmobiliarios. Para ello, las formas de participación ciudadana no vinculantes, el uso de nuestras vecinas y vecinas, tras espejitos de empleos que no son tales y derrames en los que no creemos; se hace necesario responder con planes y propuestas construidas desde abajo, con amplia participación y en movimiento. En esa tarea estamos, por eso informamos que nuestra lucha continúa y que no alcanza con estos anuncios. Desde este lugar decimos fuerte: El megaproyecto inmobiliario no va, los bañados no se venden, se defienden!

No hay comentarios:
Publicar un comentario