domingo, 3 de mayo de 2026

Espacios Libres de Apartheid

 ANTE LA OFENSIVA DE LOS AMIGOS DE ISRAEL



BDS Uruguay - Espacios Libres de Apartheid y Judíxs contra el genocidio palestino queremos manifestar nuestro rechazo ante una sucesión de hechos preocupantes que amenazan la libertad de expresión en nuestro país:

- el proyecto de ley presentado en 2025 por los diputados Conrado Rodríguez y Walter Verri para modificar el código penal y castigar la negación del Holocausto y las expresiones de “antisemitismo”;

- la creación de un Grupo de Trabajo en la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) para estudiar la legislación nacional sobre “antisemitismo” y emitir recomendaciones al Poder Legislativo;
- la propuesta del senador Javier García de crear una comisión parlamentaria de seguimiento, prevención y denuncia del “antisemitismo”;
- el Primer Congreso de Legisladores Latinoamericanos contra el Antisemitismo realizado en el Palacio Legislativo, donde entre otras cosas se pidió a los Estados de la región adoptar la definición de la IHRA.

Todas estas iniciativas persiguen el mismo fin y son parte de una campaña regional y mundial de larga data que busca censurar y criminalizar como “antisemitas” las críticas hacia las políticas del Estado de Israel y la solidaridad con el pueblo palestino. También buscan desviar la atención sobre sus crímenes –especialmente el genocidio en Gaza– mediante una operación discursiva destinada a asimilar deliberadamente antisemitismo con antisionismo y a convertir a los victimarios en víctimas.

Con este fin, Israel y sus lobbies presionan a  gobiernos e instituciones para que adopten la engañosa definición de “antisemitismo” de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), una institución creada por el movimiento sionista mundial que considera las críticas a las políticas de Israel y la solidaridad con el pueblo palestino como expresiones de “antisemitismo”. Y una vez incorporada dicha definición a la legislación interna, se presentan recursos de lawfare (guerra jurídica) contra personas y organizaciones que, basándose en el Derecho Internacional y las resoluciones de la ONU, luchan por los derechos del pueblo palestino y contra las políticas genocidas y de apartheid israelíes. Recordemos que el 16.12.2025 el Consejo Directivo Central de la UdelaR rechazó esta definición, solicitó al gobierno que la deje sin efecto y que estudie retirarse de la IHRA (donde Uruguay está como país observador).

Aunque el Estado de Israel y las instituciones sionistas pretenden representar a todas las personas y comunidades judías del mundo (la mayoría de las cuales no viven en ese país), hay muchas personas judías que no son sionistas, y muchas personas sionistas que no son judías; por eso la asimilación entre ambos conceptos es incorrecta y falaz. El judaísmo es una religión y una tradición cultural con miles de años de existencia; el sionismo es una ideología colonialista surgida en Europa Central y del Este a fines del siglo XIX, que ha tenido entre sus mayores críticos a personas, instituciones y movimientos judíos. Rechazar las políticas genocidas y de apartheid de Israel no es ser antijudío; y ese rechazo es lo que crece en el mundo ante el primer genocidio de la historia transmitido en tiempo real en nuestras pantallas.

Por eso compartimos la postura de 18 respetadas instituciones judías internacionales: la judeofobia (conocida como “antisemitismo”) debe ser comprendida y combatida –especialmente a través de políticas educativas y no punitivas– en el marco de la lucha contra todas las formas de racismo, intolerancia y discriminación (incluyendo la islamofobia y el racismo antiárabe), no separada de ella ni con un estatus especial. En este sentido, la legislación uruguaya ya tiene herramientas suficientes para castigar expresiones y conductas racistas y discriminatorias, incluyendo las antijudías.

Rechazamos en especial que el señor Marcos Israel (ex Presidente del Comité Central Israelita del Uruguay) utilice su actual cargo en laINDDHHpara impulsar los intereses, el discurso y la agenda del Estado de Israel y del movimiento sionista mundial. Desde ese lugar, hizo que en 2024 la INDDHH firmara un convenio con el Observatorio Web de la organización Congreso Judío Latinoamericano, cuya finalidad última es también vigilar el avance del “antisemitismo” en nuestro país y la región.

También rechazamos categóricamente sus recientes declaraciones donde niega o pone en cuestión los crímenes atroces y las políticas genocidas que el régimen israelí viene aplicando especialmente en Gaza durante los últimos dos años y medio, y extendiendo a Líbano. Mintiendo descaradamente y elogiando la ‘democracia’ israelí, Marcos Israel quiere hacernos olvidar que el Estado de Israel ha sido ampliamente condenado por cometer el delito de apartheid, que está siendo investigado en la Corte Internacional de Justicia por cometer el crimen internacional de genocidio, y que dirigentes como Benjamin Netanyahu y Yoav Galant tienen orden de captura internacional emitida por la Fiscalía de la Corte Penal Internacional por cometer crímenes de guerra y de lesa humanidad.

También pretende ignorar o negar que el carácter, la magnitud y la gravedad del genocidio perpetrado por el Estado de Israel en Gaza desde octubre de 2023 no tienen precedentes en la historia reciente, y han sido irrefutablemente documentadas por varios organismos de la ONU (la Comisión Internacional Independiente de Investigación en los Territorios Palestinos Ocupados y los Mecanismos Especiales del Consejo de DDHH (una treintena de expertos/as como la Relatora Especial Francesca Albanese), la Corte Internacional de Justicia, ONU Mujeres y el Comité de los Derechos de la Niñez), por la Corte Penal Internacional, por las principales organizaciones internacionales de derechos humanos (Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la FIDH, las israelíes B’Tselem y Médicos por los DD.HH.) y por la Asociación Internacional de Expertos/as en Genocidio. 

Por todo lo expuesto, exigimos:

1. A la INDDHH: dejar sin efecto
- el acuerdo firmado con el Observatorio Web del Congreso Judío Latinoamericano y
- elGrupo de Trabajo destinado a investigar la forma de luchar contra el supuesto “antisemitismo”.

2. Al Poder Legislativo:
- Rechazar el proyecto de ley de 2025 que busca penalizar las supuestas expresiones de antisemitismo.
- Rechazar la propuesta de crear una Comisión Parlamentaria con el mismo fin.
- Destituir a Marcos Israel de su cargo en la INDDHH, porque no actúa con independencia sino que instrumentaliza dicho cargo para impulsar la agenda y los intereses del Estado de Israel.

3. Al Poder Ejecutivo:
- Abandonar, a todos los efectos legales e institucionales, la definición de “antisemitismo” de la IHRA.
- Retirar a Uruguay de la IHRA, por las razones expuestas arriba.
- Dejar sin efecto los convenios firmados por instituciones del Estado (ANEP, INAU) con organizaciones sionistas locales, que buscan naturalizar el discurso sionista entre la juventud.
- En cumplimiento del mandato de la Corte Internacional de Justicia, romper relaciones diplomáticas, comerciales, militares y de todo tipo con el Estado de Israel hasta que éste respete el Derecho Internacional y las resoluciones de la ONU, ponga fin a sus políticas genocidas y de apartheid contra el pueblo palestino y su agresión a los pueblos de Líbano, Irán y de toda la región.


BDS Uruguay –

Espacios Libres de Apartheid
Judíxs contra el genocidio palestino

Montevideo, 22 de abril de 2026

VERGÜENZA

 

CIFRAS DE LA


VERGÜENZA

La presentación del INE sobre pobreza, con una metodología que llama “multidimensional”, que no mide por ingresos, sino por factores diversos, como escolaridad, calidad de la vivienda, accesos a servicios, etc, ha dejado cifras que se mantienen con el paso de gobiernos y partidos. “

La incidencia de la pobreza en las personas se estimó en 16,6%, lo que implica que de cada 1000 personas, 166 no superan el ingreso mínimo necesario para cubrir las necesidades básicas alimentarias y no alimentarias.” Por su parte, la indigencia afecta a una menor proporción de la población. A nivel de personas, la incidencia se estimó en 1,7%, 17 de cada 1000, no alcanzan el ingreso mínimo necesario para cubrir las necesidades alimentarias básicas.

La pobreza es mayor en la infancia ya que el 29% de los niños menores de seis años viven en hogares que no superan el ingreso mínimo necesario para cubrir las necesidades básicas una cifra que debería interpelar a gobernantes y burócratas.

En 2025, los mayores niveles se observan en los indicadores de años de escolarización de la población adulta, informalidad en el empleo y materialidad de la vivienda. En particular, casi la mitad de la población reside en hogares donde algún adulto presenta privación en años de escolarización, cerca de un 30% en hogares con al menos un miembro en situación de empleo informal y aproximadamente un 17% en hogares con problemas de materialidad en la vivienda. Entre la población en situación de pobreza multidimensional, estas mismas privaciones continúan siendo las más relevantes: el 17,4% de las personas pobres vive en hogares con carencias en años de escolarización, alrededor del 12% en hogares con informalidad en el empleo y cerca de un 10% en hogares con privaciones en la materialidad de la vivienda.

 

Los métodos de medición de los organismos estatales “disimulan” premeditadamente la gravedad de la situación , si medimos el ingreso medio de los trabajadores , que  es  de $33.843 per cápita y lo agregamos a las cifras de desempleo ,subempleo e informalidad , estamos ante un problema mucho mayor.( El Salario Mínimo Nacional (SMN) en Uruguay se fijó en $24.572 nominales a partir del 1 de enero de 2026.)

Se estima que para vivir en Montevideo, Canelones o Maldonado se necesita un ingreso mínimo de 60.000 $.

Estas cifras que estamos señalando  más la degradación de la educación pública explican los niveles de violencia en las calles, la creciente población en situación de calle (con problemas de adicción o salud mental) y la degradación que vivimos que se expresa también en la convivencia en nuestros barrios.

En esta situación la mayoría de los aparatos políticos, multicolores y progresistas se han opuesto a una medida por demás tímida de afectar a los más ricos con un impuesto del 1%.

No están dispuestos a afectar al capital, a los inversores.

Solo una reorganización desde abajo, una recuperación de los sindicatos y las organizaciones sociales  puede abrir un camino de lucha que enfrente un régimen en descomposición.

 

 

UN ABC URUGUAYO

 UN ABC URUGUAYO:

ALIMENTOS-BEBIDAS-COCA-COLA. Y OBESIDAD

Luis E. Sabini Fernández

https://revistafuturos.noblogs.org/

Desde tiempo atrás tenemos gobiernos que están más atentos para complacer más a empresas transnacionales ─al parecer cuanto más grandes mejor─ que a las posibilidades y necesidades de nuestro país.

El último negocio de que se precia ahora este gobierno con el presidente Yamandú Orsi cumple penosamente con esa línea de conducta, aunque habría que agregarle rasgos que la hacen más inaceptable todavía. Porque afectan directamente la salud de los que vivimos y habítamos este país. Se trata de la flamante fábrica de envasado de Coca-Cola.

Todos los diagnósticos al respecto señalan que Uruguay tiene, o adolece de, un perfil obesogénico. No es tan difícil rastrear causas. En Uruguay no se come poco, en promedio. Pero se come, y se bebe, mal.

No hace falta llegar a los hogares, generalmente empobrecidos, donde los niños desayunen Coca-Cola y bizcochos, para darse cuenta de la penosa y peligrosa dieta de un porcentaje demasiado alto de orientales (o uruguayos).

Uruguay tiene un largo maridaje con la Coca-Cola. Esa bebida sin alcohol, ideada a comienzos del siglo XX en EE.UU. estalló como “bebida mundial” luego de la IIGM, cuando el American Way of Life nos colonizó mentalmente, mucho o poco, pero a muchos. Hábiles propagandistas, de ésos que nutrieron “las formas ocultas de la propaganda” que tan lúcidamente desnudara Vance Packard, nos hablaban de tomarla “bien helada”, de que la tomaban nueve de cada diez personas.

Bien helada y dulzona se pegoteó a los paladares de mucha gente. Cuando se hizo inocultable que engordaba, generaba adicciòn y facilitaba trastornos alimentarios, Coca-Cola inició su etapa diet, sustituyen el ahora problemático azúcar por edulcorantes aun menos saludables. Pero si "nadie dice nada”, todo bien con la diet.

Coca-Cola inició la colonización de nuestro país por muchas vías. La propaganda clásica, ciertamente, a toda hora, en todos lados, pero también una “propaganda por los hechos”: equipar bares y restoranes con mesas y asientos (de plástico, obviamente) “luciendo” la marca, y su rúbrica. El equipamiento es un señuelo importante, porque seguramente alivia la carga presupuestaria del negociante.

El éxito ─es decir la incorporación a la dieta─ es notoria, sobre todo si uno compara el efecto del mismo producto y la misma compañía en otros países. En México, por ejemplo, o en Suecia, dos países que conozco, la presencia de Coca-Cola en la mesa e incluso como refresco, es francamente menor, por no decir insignificante.

¡Es que se puede comer sin Coca-Cola!

En los ’70, con crecientes restricciones políticas y el conflicto con la guerrilla, recibí la “visita” con allanamiento incluido de un subcomisario y su partida. 18 policías (8 uniformados y 10 de civil o tiras, o al revés; 10 uniformados y 8 tiras). El número no refiere en absoluto a mi importancia sino a la enorme cantidad de personal represivo que se desplegaba, ominosamente, en el Uruguay de entonces.

Mientras algunos revisaban papeles y carpetas e iban desparramando escritos por el suelo, yo permanecía en pie teniendo en brazos a mi hijo de año y medio, un policía, al parecer con mayor graduación, le explicaba pedagógicamente a un colega joven: “─estos tipos están locos. Se creen, por ejemplo, que la Coca-Cola es un producto del imperialismo [yanqui].” Y el jovencito desparramaba con renovado ímpetu mis anotaciones por el piso.

(Me llevaron, pero a los dos días me dejaron en la calle, sin cargos. Claro que si les hubiera explicado lo que pensaba de la penetración imperial, Coca-Cola incluida, podrían haberme dejado un tiempo más)

Uruguay pertenece a los países sin escasez ─tradicional─ de agua. Pero en países, como la India (el estado nacional más poblado del planeta) la inserción de Coca-Cola adquiere perfiles mucho más sombríos. La escasez de agua está muy presente. Hace unos años, alguna de las embotelladoras de Coca-Cola en la India fue literalmente invadida por los vecinos y saqueada. ¿Acaso incivilidad, propensión violenta de la población, incultura proverbial de tercer mundo?

Sólo que Coca-Cola se granjeó (vaya a saber cómo) el favor y la aprobación de alguna autoridad local para instalar una procesadora en la ciudad y al cabo de poco tiempo la población empezó a padecer de falta de agua, pero a fondo; sin agua para plantíos, casi ni para higiene. Y cuando se empiezan a ponderar las consecuencias de la presencia de Coca-Cola, que además figuraba como filántropa otorgando sus desechos industriales como fertilizantes para la agricultura local, se investiga y se verifica que sí, que tales efluentes tenían fósforo, un muy conocido y saludable fertilizante, pero, ¡ay! tenía también altas dosis de plomo y cadmio, dos tóxicos increíblemente graves.1 Que por lo visto los técnicos de Coca-Cola no percibieron o habiéndolos percibido, optaron por no decirlo.

En resumen, los antecedentes ambientales de las plantas de Coca-Cola en diversas partes del mundo no son muy auspiciosos y su política de sacarse de encima desechos (necesariamente) tóxicos como obsequios saludables o solidarios, tampoco.

Ciñámonos a nuestro país. Coca-Cola apuesta aquí con latas de aluminio. Otro producto altamente tóxico, aunque no figure como ingrediente de la bebida.

Referido a la estructura del envase, entiendo es el menos adecuado para beber su contenido, el menos higiénico, puesto que la abertura del envase y el lugar donde uno apoya los labios puede haber tenido el contacto, o el paso de diversos animales (durante la estadía, a veces de días, en galpones o depósitos). Un riesgo que se reduce enormemente con envases que no cuentan con los labios del consumidor..

La info que ha llegado por la prensa dice que se trata de una fuente de trabajo nacional. El envasado, en todo caso. No sabemos si la recuperación del estaño. Definitivamente no su producción que no existe en nuestro suelo.

Da vergüenza, y pena, referirse a tamaña fuente de trabajo, en la cual, apenas uno investigue lo que se le ocurra, son todos resultados negativos: obesogénica, deja desechos escalofriantes y para peor, con la costumbre de RR.PP. de esta empresa de alcance internacional, de vender sus desechos como “fertilizantes”.

Para este proyecto de Coca-Cola elaborada en Uruguay con su envase, las materias primas primordiales son: agua, la fórmula secreta indudablemente vinculada a la coca (un estimulante que se usa en altura para combatir el apunamiento y que industrialmente concentrado se convierte en un estupefaciente temible) y por último, aluminio (y pintura, para el revestimiento de los envases).

El aluminio es un metal altamente tóxico. Eso significa que todas las rebabas, todos los sobrantes que su industrialización conlleva, debería ser muy celosamente controlados. Porque descuidos en su producción o procesamiento liberan restos de este metal en nuestro hábitat.2

Ya sabemos lo que van a decir los industriales en este caso. Como en todos. Todo estará perfectamente controlado. Ya sabemos lo falso que suele resultar. Y que la capacidad inspectora de nuestro aparato público no solo no es perfecta sino que dista de serlo.3

Vivimos un peculiar momento de entrega gozosa a las inversiones de las multinacionales, al parecer cuanto mayores son inspiran mayor confianza (aunque la lista de las grandes contaminaciones planetarias pasa por dichas multinacionales, por descuidos espontáneos o previstos).

Como si identificarse con estos grandes productores de falsos alimentos, que giran entre golosinas y alimentos dañinos, fuera un timbre de honor, la inauguración de la planta que estamos comentando, no sólo contó con la presencia de funcionarios del gobierno nacional sino hasta del mismísimo presidente de la República.

Por si algo faltaba para instaurar las verdaderas relaciones de poder, el personal oficial de nuestro país, el presidente incluido, lució el uniforme de Coca-Cola en el acto de inauguración de la planta.

Orsi, empleado del mes.

De Coca-Cola.

Nuestro presidente y su séquito con los colores y emblemas de la empresa inversora.

Parece un poco demasiada obsecuencia. Decía nuestro inolvidable profesor de Filosofía de la Práctica, Mario Sambarino: hay límites al macaneo. Tiene que. Cuando se pierden ─parece ser un mal de los elencos políticos hoy─ estamos muy, pero muy, en problemas.□