lunes, 15 de abril de 2024

TREN DE UPM

 

Comunicado de prensa

 

Llevará 900 años recuperar lo gastado para el tren de UPM

 

Mañana se inaugura oficialmente el TREN DE UPM. Reunidos en Cardal, estarán miembros del gobierno actual y del anterior junto con los ejecutivos de UPM y los empresarios beneficiados por la construcción del TREN DE UPM. Veremos inaugurar una obra que está SIN TERMINAR pero por la cual hace meses YA ESTAMOS PAGANDO.

 

La obra representa para Uruguay un gasto gigantesco para el exclusivo beneficio de UPM, única empresa que hará uso de esa infraestructura. Han pasado cinco años desde que se definió la obra con la firma del  infame contrato ROU-UPM y no se ha materializado ni una sola propuesta de uso para esa vía.

 

LOS URUGUAYOS PAGAREMOS 500.000 DÓLARES DIARIOS DURANTE 15 AÑOS

 

Los uruguayos pagaremos durante quince años a las empresas constructoras del TREN DE UPM, un canon diario que ahora llega a los 500.000 dólares diarios, más de 2.700 millones de dólares, que son además “reajustables” por lo cual el costo final de la obra será aún mayor.

 

UPM PAGARÁ 9.000 DÓLARES DIARIOS POR SU USO DE LA VÍA DEL TREN DE UPM

 

De acuerdo con el contrato, UPM sólo pagará por el uso de la vía, para el transporte de 6.000 toneladas diarias de celulosa y más de 600 toneladas de productos químicos peligrosos, 9.000 dólares diarios, 60 veces menos de lo que pagaremos los uruguayos por la obra.

 

EL TEXTO QUE SIGUE VA RESALTADO EN AMARILLO

 

"Con las obras complementarias el TREN DE UPM ya cuesta más de 3.000 millones de dólares, cifra que con los pagos de UPM sólo se recuperaría en 900 años"

 

Además, se trata de una vía en la que la velocidad promedio no superará los 50km/h, haciendo que los trenes con prioridad de paso, los de UPM, demoren más de cinco horas en hacer el trayecto entre la planta de UPM en Centenario y la terminal de UPM en Montevideo, lejos de los anunciados 80 km/h.

 

El TREN DE UPM transportará productos químicos peligrosos en áreas urbanas, circulando sin respetar distancias mínimas y sin contar con barreras de contención.

 

En un país que se enorgullece de una matriz eléctrica renovable y verde, el TREN DE UPM será diesel, contaminante, y la definición final del proyecto así como el diseño de la vía hacen muy difícil pensar que pueda ser algún día electrificado.

 

Esta obra no estaba dentro de los planes nacionales para el ferrocarril y no tuvo en cuenta los planes de ordenamiento territorial.

 

EL TREN DE UPM se hace por y para UPM que además antes de firmar el contrato ya había realizado un estudio de la obra que el Estado uruguayo pagó 5 millones de dólares.

 

15. de abril 2024

domingo, 7 de abril de 2024

20 CONGRESO

 

20 CONGRESO DE FUS

El 26, 27 y 28 de abril se realizará el 20 Congreso de FUS en el parque de vacaciones de la UTE. Allí, 639 delegados, analizarán y decidirán el camino a seguir por los próximos 3 años. Dentro de las preocupaciones de la Lista 2 está el avance de las tercerizaciones, el incumplimiento del laudo en buena parte del país, el empeoramiento de las condiciones laborales. Eso desde el punto de vista programático, desde el punto de vista interno, de política sindical, la falta de control de las finanzas de la FUS es preocupante. Recordemos que en 3 años no convocaron ni una sola vez la Comisión Fiscal. ¿Por qué? La mayoría debe responder, porque es la responsable.

Sin embargo, la novedad de este congreso es que pretenden hacer según la mayoría, una reforma parcial del estatuto, con el fin de instalar una comisión de ética, que sospechamos, será una comisión más parecida a la santa inquisición, habida cuenta que para la mayoría de la federación cualquier cuestionamiento es visto como peligroso y como un ataque a la herramienta.

La comisión de ética que pretenden instalar, la usarán para perseguir a la oposición, nuestra Lista 2, y tratar de ponernos una mordaza. No podrán. Nuestro compromiso es con las y los trabajadores, no con ninguna cúpula y no tememos a las presiones.

Respecto a lo sustantivo, que es la plataforma reivindicativa, se escribe mucho, pero se hace poco o nada. Desde hace años que se viene reivindicando los mismos temas y no se ha avanzado un centímetro. Congreso tras congreso se discute y vota la mejora del descanso (4 y 2), respetar el laudo, ley de insalubridad para la salud, y al finalizar el período, no hemos avanzado en ninguno de esos puntos. Esas reivindicaciones quedan muy lindas en el papel, pero no se cumplen.  Sin embargo, sirven para adormecer algunas conciencias y mantener la ilusión de un avance inexistente.  

El lema del 20 congreso es: “para avanzar, todas y todos bajo una misma bandera”. Sin embargo, siempre estuvimos bajo una misma bandera, y no hemos avanzando, entonces, ¿qué sentido tiene el lema? La insistencia casi patológica sobre la unidad es un intento para evitar asumir la responsabilidad que les cabe sobre el avance de la precarización de las condiciones laborales que padecemos las y los trabajadores de la salud privada.

Son mayoría, tienen todas las comisiones, proponen y dirigen la FUS como quieren y sin ningún control. No hemos avanzado ni un paso porque tenemos un serio problema de conducción y de estrategia sindical. Cuando hablan de unidad, piensan en unanimidad.

R Hunter Indart

Uruguay: en nuestra riqueza, está nuestra miseria

 

Uruguay: en nuestra riqueza, está nuestra miseria

Luis E. Sabini Fernández

https://revistafuturos.noblogs.org/

Resulta como una ley de la relación colonial que el ente colonizado pasará sus mayores penurias en los “renglones” de la economía donde es más fuerte. No resulta extraño, pues es justo en esos renglones en que se concentra la exacción colonial gracias a una sencilla economía del esfuerzo que todo agente colonial, más o menos imperial, atiende para sí.

Por eso, un país colonizado, rico en alimentos pasará hambre; uno rico en yacimientos energéticos, tendrá su “talón de Aquiles” económico en la provisión energética. Esa regla general tiene, empero, excepciones. El Uruguay, otrora con una producción exportable básicamente ganadera –lana, cueros, carne− esquivó involuntariamente esas “generales de la ley”, porque el sector productor ligaba muy estrechamente su propio mantenimiento, “la comida”, con la producción propiamente dicha.

Con el ciclo de la carne, típico de los siglos XIX y XX, hemos ”zafado” entonces, hasta cierto punto, a esa “ley”, de carecer lo que se tiene en abundancia.

Pero el s XXI se nos presenta de otro modo.

A un lado una tendencia alimentaria general a acentuar lo vegetal y aligerar lo cárnico. O la presencia de algunos autoasumidos ecologistas que hacen lobby mundial, angustiados por la producción vacuna de metano, en tanto ignoran la generación de metano en la producción de arroz, que grosso modo tiene el mismo volumen mundial, o el metano que se procesa en todos los esteros y pantanos del mundo, que excede notoriamente el aporte vacuno.1

A un lado también que en los últimos tiempos Uruguay ha procurado diversificar producciones. Porque al lado del esfuerzo endógeno por aprender a cultivar nuevos frutales, renovar la vitivinicultura, desarrollar una actividad alimentaria de cada vez mejor calidad, no parece que estemos aprendiendo a lidiar con un pasivo ambiental, en gran medida desconocido. Uno de sus motivos, sin duda, pasa por la pretensión de mejorarnos mediante agrotóxicos. Pero a un lado esto último, porque no es en los alimentos que se genera una actividad protagónica a la que hoy queremos referirnos. Tenemos que dirigirnos a otro rubro que −como los 12 millones de vacunos y 25 de lanares para un país con 2 millones de habitantes en la primera mitad del s XX−, constituye hoy una riqueza primordial en nuestro país.

Más espontánea aun que la de la ganadería. Que tuvo su Hernando Arias de Saavedra.

Se trata del agua. Tenemos una red fluvial formidable. Que ha logrado convertir nuestro territorio más bien pequeño en uno de los de mejor calidad aprovechable para producción agrícola, granjera y ganadera.

Encima, buena parte del territorio está asentado sobre el acuífero Guaraní, uno de los mayores del continente. Lo que le otorga al “paisito” un don excepcional.

Pero todo lo referido a la calidad de las aguas del territorio se va haciendo pretérito, porque el agua hoy está en un proceso de degradación ambiental amplísimo y generalizado.

Ya tuvimos prueba irrefutable con la crisis de suministro y calidad de agua potable para 2/3 de la población de nuestro país hace menos de un año.

Este nuevo uso de las aguas nuestras, que exige aun menos mano de obra que la ganadería, está siendo articulado por grandes consorcios transnacionales que disponen de nuestras aguas. Casi que como haciéndonos un favor, como dinamizando nuestra economía, poniendo en valor nuestro bienes “naturales”; incorporándonos a tecnologías presuntamente cada vez más avanzadas. Pero que, como muy bien explica Eduardo Gudynas, está generando una “lenta y desatendida agonía de las aguas”… nuestras.2

El agua que usábamos para consumo humano –somos dos tercios agua− y para animales y plantas; ingrediente vital para quintas de frutas y verduras, y particularmente para el cultivo de arroz en el este de nuestro país3 es también fuente de energía. Desde antaño. Con los tradicionales molinos hasta la más imponente energía hidroeléctrica, industria que ya tiene en nuestro país casi un siglo. En los últimos años el agua ha ampliado su aplicabilidad, primero con la agroindustria y últimamente a un ritmo de progresión geométrica en celuloseras, plantas de hidrógeno verde, refrigeración de centros de datos electrónicos.

Lo distintivo de estas últimas aplicaciones es su carácter radicalmente heterónomo: no se trata de proyectos locales màs o menos innovadores sino de proyectos ajenos que “aterrizan” en nuestro país, mejor dicho en sus aguas y persuaden al elenco político local que “es lo mejor para el paìs”.

Ya tenemos sobradas pruebas que el bien de todo emprendimiento colonial daña al colonizado. Que no existe el win-win. El éxito histórico de la industria textil británica se basó en la miseria de la poblaciòn india esquilmada. Frances Moore-Lappé y Joseph Collins han mostrado cómo los británicos extraían de la India las cosechas de los mejores años, impidiendo a los locales sus proverbiales acopios para las épocas de “vacas flacas”. Estos pingües negocios británicos se pagaban con hambrunas y muertos… entre los indios.4 Con el tiempo, la crudeza del despojo parece haberse asordinado. Pero perdura la asimetría entre centro y periferia, entre acomodados y marginados.

Por ejemplo, Noruega se convirtió en gran productor de salmones, un pez muy apetecido y cuyo consumo se ha ido generalizando en varios continentes.

El salmón tiene naturalmente una forma de reproducirse que no lleva espontáneamente a la sobrepoblación de salmones. Los salmones adultos deben nadar contracorriente para desovar las hembras y fertilizar las huevas los machos, en los lugares donde ellos mismos nacieron. Exhaustos, es lo último que suelen hacer. Los noruegos incrementaron el éxodo contracorriente fabricando “escaleras” al costado en cada río, con saltos menores, para que los salmones avancen con menos esfuerzo. Pero la demanda de salmón se fue generalizando, y cuando los mismos noruegos implantan criaderos en Chile, abandonan las escaleras y se lanzan a una cría industrial de salmones, en estanques gigantescos. Los salmones no tenían ahora el stress de la contracorriente. Pero empezaron a morir como moscas por diversas plagas que medraban en los “rebaños” de salmones alojados en “mares de concentración” (ya que no cabe lo de “campos de concentración”). Finalmente, la crianza salmonera desbarrancó en Chile, ocasionando grandes daños ambientales y sanitarios. Una vez más, la asimetría entre producción originaria y su aprovechamiento colonial mostró el rostro del abuso y la codicia golpeando a “la colonia”.

La agricultura moderna, gracias a la convergencia de ingeniería, veterinaria y espíritu de lucro se hizo agroindustria en la mayor parte de países y líneas de producción. Una agricultura así industrializada cuenta como aliados con agentes químicos, cuyos patrocinadores califican de fitomejoradores y quienes defendemos la importancia de la salud (humana, animal y ambiental) no podemos sino calificar como agrotóxicos. El gran empuje de los agrotóxicos se cumple con la arteramente bautizada “Revolución Verde”, en tiempos en que la preocupación ecologista aumentaba. Década de los ’60.

Y con la agroindustria campeando en nuestro país, reincidimos en la problemática colonial: por ejemplo, los niños estadounidenses, pese a ser EE.UU. cuna de la Revolución Verde y ”vanguardia” en la expansiòn de agrotóxicos, sufren la décima parte del bombardeo tóxico que recibe la infancia en Uruguay. Eso se desprende de una investigación llevada adelante, midiendo la presencia de metabolitos de pesticidas en escuelas montevideanas y en escuelas de Buffalo, en el estado de Nueva York, EE.UU.5 Desde ya hace mucho tiempo se sabe que la intoxicación con agrotóxicos afecta la salud y particularmente las capacidades humanas. Por no tratarse de intoxicaciones agudas, tanto las autoridades locales como los propios perjudicados tienden a quitarle importancia, o sencilla y brutalmente no se percibe la vinculación (que los laboratorios, prestamente, siempre niegan). Pero los efectos, digamos solapados, pueden ser devastadores. Se trata de pérdida de capacidades, habilidades, pero también de anormalidades anatómicas, a veces poco perceptibles. Estos efectos son mucho más graves en los países coloniales “más o menos ex”, como Uruguay, que en países “centrales” con mucho mayores y mejores recaudos contra el envenenamiento.

Todos sabemos que no somos dioses, que tenemos nuestros “ángulos ciegos”, tontos. El daño de estos químicos empleados para combatir plagas, se ve más claramente en animales como abejas o cangrejos. Hay ya muchas investigaciones que muestran cómo afectan las habilidades intelectuales de humanos.6 Y en las intoxicaciones más severas se altera hasta nuestra anatomía.7

La idea de producir más con menos trabajo en el caso de las actividades rurales, con las maquinarias agrícolas de altísima productividad, tiene ese alto precio en salud. Que no se ve directamente. Puesto que la humanidad, avanzando tanto en conocimientos como en técnicas suele forjar mejoras o encontrar solución a problemas nuevos. Pero la tecnología soluciona problemas y crea nuevos problemas. No se trata de suma cero, ni de conformarse con grandes producciones al precio de la salud de no se sabe cuántos. Esas aritméticas, crueles, no son seguras.

Porque la contaminación es una herida abierta en nuestra sociedad de la cual desconocemos su hondura.

Tomemos por ejemplo, la plastificación de los mares. Ya sería insensato ensayar lo que se pretendió hace pocos años; botar al mar barcos o barcazas tragadoras de materiales plásticos para limpiar oceános. Los plásticos que han sido arrojados a los océanos o que se les ha “escapado” a las sociedades y acabado en las aguas, aunque no se biodegradan, se

han ido partiendo, particulando, moliendo, hasta hacerse invisibles. Hoy es mucho más relevante –en términos de salud, de humanos y animales− la presencia de tales microplásticos en el mar oceáno que las toneladas de plásticos que también flotan y a menudo terminan matando tortugas, celenterados, pelícanos y multitud de peces. Porque son los microplásticos los que se ingieren y pueden alojarse en diversos órganos de la fauna marina, y transitivamente en nosotros, y que pueden tumorarse o alterar otras funciones glandulares.

Micaela Trimble, profesora adjunta de la Facultad de Ciencias de la UDELAR e integrante del Instituto SARAS (Southamerican Institute for Resilience and Sustainability Studies, con sede en Maldonado, pero en Uruguay) advierte que “las crisis del agua son crisis de gobernanza”,8 y así podemos afirmar que el desvío de aguas hacia fines que como sociedad no gobernamos –caso UPM o HIF− son claros ejemplos de falta o ausencia (deliberada) de “gobernanza”, es decir de control político.

Escuchamos al presidente de ANCAP, Alejandro Stipanicic, refiriéndose a nuestras aguas, para emplear en la captura de “CO2 biogénico” (base del “hidrógeno verde”), negándose a poner en el ámbito público los términos del acuerdo entre HIF Global y el “gobierno” uruguayo, porque la empresa tiene sus secretos técnicos, de procesamiento. Pero lo que se le exige al jerarca no es la publicidad de fórmulas o pasos de procesamiento sino los costos, las financiaciones y las condiciones de rentabilidad.

¿Qué es lo que gobierna un gobierno si no pretende poner ni una sola condición en el supuesto contrato? Stipanicic llega a preguntar por qué cobrar el agua del río Uruguay si esas aguas vienen de Brasil y luego, tal vez advirtiendo la inconsistencia del argumento, proclama que el uso del agua es libre… 9

¡El mundo de los negocios en plan de dadivosidades!

No hay más remedio que apelar al viejo adagio: ‘Dios nos salve de los salvadores porque aquí los salvados son los únicos sacrificados y los salvadores los únicos que se salvan.’

Y aclaramos a todos los lo que no quieren escuchar 

r: “Vienen por el agua. Vienen por todo”. 

 

1 Afortunadamente los veganos, hasta ahora al menos, no han decidido acabar con todos los terrrenos de ese tipo en el planeta (pasado aquel momento en que se confundía civilización con erradicación de “bañados”). 

 

2 Brecha, 27 marzo 2024. 3 Uruguay se ha convertido en el noveno productor mundial del alimento para humanos más extendido en todo el planeta. 4 L’industrie de la faim, Éditions l’Etincelle, Quebec, 

 

5 Leo Lagos, “Reportan diez veces más metabolitos de pesticidas en alumnos de primer año de escuela de Montevideo que en niños de EE.UU”, la diaria, 26 abril 2023. 6 No hace tantos años, tuvimos un cuadro sanitario similar, en base a plomo, ingerido masivamente y sin conciencia. Nunca se investigó si el “aporte” principal provenía de la nafta con plomo (hasta hace algunas décadas, la “normal”), de pinturas “mejoradas” con plomo u otros usos: durante casi todo el s.XX, las cañerías de hogar de agua caliente eran de plomo, “comido” literalmente por tal agua; si queríamos una tallarinada y “ahorrarnos” calentar el agua en la cocina, usando la instalada, contribuíamos, sin duda, a difundir plombemia. 7 Véase “El costo humano de los agrotóxicos”, una exposición de fotografías documentales de Pablo Piovano, Buenos Aires, 2016, <www.palaisdeglace.gob.ar>.

 

8 https://areasalud.udelar.edu.uy/noticias/mesa-el-futuro-del-agua-potable-en-uruguay. 9 https://www.youtube.com/watch?v=lYPvCisI-F8.

lunes, 18 de marzo de 2024

MOVUS

 

Comunicado de prensa

 

El Ministerio de Ambiente y OSE se niegan a la ciencia

 

Los dos organismos se oponen y no aceptan los informes técnicos, ni que declaren en relación al Proyecto Neptuno-Arazatí destacados científicos nacionales.

 

El proceso de licitación del mencionado proyecto está siendo tratado por el Tribunal de lo Contencioso Administrativo a instancias del recurso de revocación y anulación presentado por Redes-Amigos de la Tierra.

 

Desde el MOVUS apoyamos ese justo recurso y no podemos menos que repudiar la actitud de estos organismos, en especial atendiendo al motivo esgrimido para negar la participación de los científicos porque no serían “imparciales”. En los hechos la negativa implica que cualquier técnico o académico que alerte sobre un impacto ambiental no podría después deponer ante un tribunal por ese tema.

 

Conceptualmente, recibir testimonios y evaluar su condición, aceptarlos o no, está dentro de las funciones del Tribunal. Las partes pueden presentar sus peritos, y pueden objetar a partir de lo que los testigos de la otra parte digan. Lo que hacen el Ministerio y OSE es reclamar la parcialidad del Tribunal y que prejuzgue antes de escuchar a los testigos.

 

Al tiempo que el Ministerio de Ambiente y el Directorio de OSE rechazan estos testigos, los técnicos relacionados con la adjudicataria de la licitación son los mismos que antes dirigieron Aguas de la Costa SA que en 1993 obtuvo, con la firma del actual Gerente general de la OSE, el Ingeniero Arturo Castagnino, el contrato de concesión privada del servicio de saneamiento y agua potable en Maldonado.

 

El Ministerio de Ambiente y la OSE avalan implícitamente la “imparcialidad” de esos técnicos y aceptan como válidos sus análisis y resultados, que claramente son a favor de la realización del proyecto que defienden, en beneficio de los intereses privados.

 

Es inaceptable que la OSE se embarque en este proyecto sin haber realizado ningún estudio propio para el suministro alternativo de agua al sistema metropolitano y se abrace así de una iniciativa privada. OSE tampoco ha podido presentar ningún estudio económico ni financiero para justificar la reserva de fondos presupuestales por valor de más de 800 millones de dólares para el pago de una obra presupuestada en menos de 250 millones.

 

Quizá el rechazo a los científicos se relacione con las imprudentes declaraciones del Ministro Bouvier, antes de que su Ministerio recibiera documentación de las empresas proponentes/adjudicatarias del proyecto, en el sentido de que el gobierno ya tomó la decisión y que el proyecto “se hace o se hace”.

 

Desde el MOVUS entendemos que negar la participación de técnicos y científicos en este asunto sienta un precedente muy peligroso, es contraria a los mejores intereses del Uruguay y sólo sirve a intereses empresariales que OSE y el Ministerio de Ambiente parecen proteger y promover a favor de empresas que en las condiciones dadas en la licitación impugnada obtendrán un injustificable lucro, a partir de dineros públicos, por la construcción de una obra inconveniente, injustificada, insuficiente y extremadamente cara.

 

Movimiento por un Uruguay Sustentable (MOVUS)

18 de marzo de 2024

 

Contactos:

Raúl Viñas: 099648685; Ana Filippini: 098407572 (sólo por whatsapp)

-- Área de ComunicaciónMOVUS - Movimiento por un Uruguay sustentable

OMINOSO PRESENTE

 

ISRAEL DISPUESTO A ACABAR CON LOS PALESTINOS

OMINOSO PRESENTE: UNA CLAUDICACIÓN DE HUMANIDAD

Luis E. Sabini Fernández

https://revistafuturos.noblogs.org/

Aunque todavía estamos en el pleno y agónico presente, a partir del operativo guerrilleril de la resistencia armada palestina en la Franja de Gaza el 7 de octubre de 2023, su gravedad, la acumulación de dolor, vesania, fake news y muerte, es tal que nos atrevemos a afirmar que, como el 11 de setiembre del 2000 con las torres neoyorquinas esfumadas, y varias otras efemérides históricas, este 7 de octubre ha forjado un tiempo nuevo. No necesariamente mejor. Más bien, ominosamente peor.1

Nunca antes el ejército israelí ha experimentado la muerte de dos o tres centenares de soldados en enfrentamientos con la resistencia palestina (que, como se sabe, no tiene ejército). Por ejemplo, el operativo israelí “Plomo fundido”, en 2008, que provocó miles de muertos palestinos, arrojó a su vez cinco soldados israelíes muertos. Lo mismo ha pasado en las intifadas, en las sucesivas “invasiones punitivas” o en la resistencia a los desalojos: los muertos son puestos por los palestinos, no por las tropas de ocupación, salvo excepciones y “accidentes”.2

La reacción israelí ante su primera derrota militar y securitaria significativa con palestinos el 7 de octubre, 2023, parece haber funcionado como “un juego de la verdad” poniendo a la luz del día, ya sin afeites más o menos diplomáticos, lo que Israel siente por Palestina, lo que los judíos israelíes consideran que tienen que hacer con los palestinos.

El trastorno ”estadístico”, el revés político y policial generado por el operativo palestino, “ayudado” o no por la seguridad israelí (una hipótesis parte de la base que la sofisticación securitaria israelí no puede haber omitido la observación y el control de preparativos que hasta los servicios egipcios registraron y advirtieron a “sus colegas” israelíes como de “inminente invasión”. Para quien esto escribe es de segundo orden saber si el operativo fue así “ayudado” o desencadenado sólo desde la misma resistencia. Porque lo importante es la huella dejada.

En ese penoso balance con soldados israelíes ejecutados el 7 de octubre, hay que anotar también los asesinados mediante la Directiva Hannibal, un criterio según el cual Israel mata incluso a sus “hijos” para que no caigan en manos de “el enemigo”, ni siquiera para un canje con preservación de vidas. En ese caso, en ese mismo 7 de octubre estamos hablando de israelíes matados… por israelíes. Israel oculta celosamente cuántos.

Una “directiva” como la Hannibal nos permite otear el alcance del orden dispuesto (e impuesto) por Israel. Si están dispuestos a matar a propios, ¿qué podemos vislumbrar para quienes son sus enemigos?

Luego de ser Palestina y los palestinos bombardeados en sus viviendas, comercios, mezquitas, escuelas, calles, usinas, universidades, hasta derribar edificaciones a veces de diez o más pisos, con el consiguiente tendal de desolación, muerte, heridos, Netanyahu rubrica semejante daño prosiguiendo el sitio: “no alimentos, no agua, no electricidad, no combustibles, no medicina.”

Tras una estudiada demora dejando a Israel hacer lo que considera necesario, es decir admitiendo el poder de Israel como superior, incombatible, prácticamente el único, aliados mediadores inician tímidamente movimientos apaciguatorios. Un mes después del 7 octubre, Anthony Blinken se atreve a recordarnos que "demasiados palestinos han sido asesinados" en Gaza.3 Habla entonces de cientos.

A cinco meses, diversos informes nos hablan de guarismos cercarnos a treinta mil muertos palestinos: Anna Lekas Miller menciona 27 131 asesinados en la FdG, en febrero 2024.4 La Union Juive Française pour la Paix (UJFP), antisionista,5 registraba en enero 2024 “más de 30 000”. Y la TV española en marzo: “Al menos 30.878 palestinos han muerto por los ataques israelíes desde el 7 de octubre”.6

¿Por qué desde hace ya meses, los asesinados mediante bombardeos y derribo de gran parte de las estructuras urbanas de la principal ciudad gazatí (y de otras como Khan Younis) siguen rondando los 30 000? Las cifras habían crecido a ritmo infernal desde los cientos de noviembre (declarados ya muy a la baja por Blinken) hasta los tan reiterados treinta mil.

Porque las cifras de muertos y heridos provenían de los hospitales gazatíes y registraban el imparable aumento de muertos provocados por los bombardeos. Pero hace ya mucho tiempo que no hay registros luctuosos porque no hay más hospitales. Israel ha pulverizado todas las instancias e instituciones sociales, además de los cuerpos individuales de lo palestino.

Y la realidad, monstruosa, supera racionalidades y rutinas. Alguien que se ha atrevido a ponderar el daño material y todos los torniquetes que Israel ha aplicado a la FdG (y también a Cisjordania y el área palestina de Jerusalén), estima los muertos palestinos hacia febrero-marzo en unos 200 000 seres humanos, hombres, mujeres, infantes. Se trata de Ralph Nader, un estadounidense de origen libanés, alguna vez candidato presidencial (aunque de partidos menores como el Verde).7

Con sensatez, nos recuerda lo que ya vimos, que no hay más estadísticas confiables y advierte que tanto el gobierno israelí como Hamás están, por razones distintas, interesados en “achicar” la montaña de cadáveres. Aventura un juicio que me parece digno de tener en cuenta: “Hamás subestimó demasiado la comisión de crímenes de guerra por parte del

vengativo ejército de ocupación israelí; un superpoder total e incondicionalmente respaldado por el superpoder militar norteamericano.”

Pero el argumento más contundente, a mi ver, es que los números que se publicitan no se parangonan con la realidad de los bombardeos. Nader se pregunta como conciliar una cifra de muertos que apenas sobrepasa el 1% de la población expuesta al ataque inmisericorde con la devastación y el alcance que las imágenes muestran (más ajustadamente 1,5%).

Y agrega que una estimación hecha, por ejemplo en diciembre 2023, desde la cátedra de Salud Pública de la Universidad de Edimburgo, alcanzaba al orden de medio millón de palestinos matados para 2024 (mantenidas las acciones como entonces).

Hay que agregar que estos guarismos crecen progresivamente aun sin nuevos bombardeos porque Israel, empecinado en llevar adelante el genocidio palestino mantiene el sitio en todos sus órdenes: sanitario, alimentario, energético, de traslados.

La muerte en esta situación busca más a la infancia. Que es lo que brota de la escasa información que puede venir rompiendo el cerco a costa de tanto riesgo de vida.

“Israel está matando de hambre intencionalmente a los palestinos de Gaza desde el 8 de octubre”, han denunciado esta semana expertos de la ONU.

“[...] La hambruna, la fase más crítica de la inseguridad alimentaria, es 'inminente'.8 Salvo lo ridículo del “inminente”, cuando hace ya mucho tiempo que la tortura del hambre, las enfermedades, el desamparo y la artillería están castigando… todos los cuerpos, y la inminencia ya ha quedado muy atrás.

Acerca de la política de estrangulamiento progresivo de Israel sobre la FdG, es importante tener en cuenta la observación de Jens Laerke, vocero de la UNOCHA9 en Ginebra: “Una vez que se declara una hambruna es demasiado tarde para mucha gente”. Nos recuerda que en Gaza, hay medio millón de personas que en la práctica ya la sufren: no hay un flujo comercial de alimentos, los camiones con ayuda humanitaria entran a cuentagotas y tienen muchas dificultades para circular ‘porque Israel derriba toda edificación y destroza toda pavimentación.’ 10

El 2 de marzo 2024, el reportero Ishaan Tharoor del Washington Post escribió: “El grueso de los más de dos millones de habitantes de [la Franja de] Gaza enfrentan la probabilidad del hambre; un estado de cosas que implica la pérdida de nutrición a una velocidad jamás antes vista de acuerdo con trabajadores dedicados a la ayuda de emergencia. La niñez es la que entra más rápidamente en la inanición. Las redes de asistencia han puntualizado que es la restricción dispuesta por Israel sobre el flujo de asistencia al territorio, la principal causa de las carencias. Algunos jerarcas del gobierno israelí reclaman abiertamente terminar con todo el flujo.”11

Y Nader también transcribe el testimonio de Jan Egeland, a cargo del Consejo Noruego de Refugiados: “Digámoslo claramente: los civiles gazatíes enferman por la falta de alimentos y agua porque Israel mantiene tan severas restricciones; todas las provisiones vitales para

mantenerse vivos están intencionalmente bloqueadas; y las mujeres y la niñez sobre todo, están pagando el precio.” (ibíd.)

Esta voluntad genocida de los israelíes, que sobrepasa la furia desatada el 7 de octubre, cuando los palestinos sorprendieron guardias israelíes que “se la habían hecho fácil” y que no pudieron responder a tiempo, sobrepasa el revanchismo.

Se nutre de algo más profundo. Tiene el viejo nombre de racismo. Siempre entrelazado con todos los proyectos colonialistas. En África, en Asia en el nuevo mundo de Colón.

El racismo es un rasgo básico que a todas luces nutre al sionismo (y a tantos otros movimientos, hoy en día incluso en auge): es el nervio ideológico mediante el cual cuando Israel salva del hambre de judíos falashas (etíopes afro), sin decir nada anudan las trompas de Falopio de las mujeres so pretexto de controles ginecológicos.

Porque, como dice el excelente Jonathan Cook: “Gaza no es sólo la primera línea de la guerra genocida contra el pueblo palestino; también es una primera línea en la guerra de la élite occidental contra nuestra capacidad de pensar críticamente.” 12

 

1 Fechas que en la historia moderna, ya no solo nuestra, han operado como parteaguas: 20 marzo 2003, EE.UU. y los estados que le obedecen invaden Irak; 30 abril 1975, EE.UU. abandona Vietnam; 6 de agosto 1945, EE.UU. arroja bomba atómica en Hiroshima, Japón; 19 de julio 1936, fuerzas sindicales y políticas salen al paso del golpe de estado en España (desde África, el 17 de julio); y tal vez, aunque nos falte perspectiva histórica para verlo, 24 febrero 2022, Rusia invadiendo Ucrania. Del s xix, tenemos al 1º. Mayo ante matanza de obreros del 4 de mayo de 1886 (en Chicago, EE.UU). 2 Hubo una excepción; la huelga general, llamando a la resistencia de la sociedad palestina ante la intromisión creciente y avasallante de sionistas, en 1936. La sociedad palestina perdió unos 5000 hombres y tuvo unos 15000 heridos. Por su parte, británicos y judíos tuvieron unos 300 muertos cada sector (que no se enfrentaron entre sí, sino que actuaron juntos contra los huelguistas y rebeldes palestinos). Israel ha sufrido sí mayores pérdidas en vida humanas en guerras con estados árabes (aunque siempre muchísimo menores que las sufridas por sus antagonistas). 

 

3 https://edition.cnn.com/videos/cnn-en-espanol/2023/11/10/blinken-palestina-muertos-guerra-gaza-crisis-israel-cnn-dusa.cnn. 4 https://mondoweiss.net/2024/02/operation-al-aqsa-flood-day-119-israel-vows-to-push-forward-into-rafah-leaving-palestinians-with-nowhere-left-to-flee/ , 2 febrero 2024. 5 https://ujfp.org/ils-nassassinent-pas-seulement-les-palestinien-nes-ils-tuent-aussi-le-judaisme/?utm_source=mailpoet&utm_medium=email&utm_campaign=le-newslettertotal-communique-de-lujfp-14297. 6 https://www.rtve.es/noticias/20240308/gaza-guerra-israel-hamas-franja-de-gaza-estados-unidos-puerto-ayuda-humanitaria-joe-biden/16004979.shtml. 7 https://www.unz.com/article/how-many-gazans-have-already-died-perhaps-200000/. 

 

8 https://elpais.com/planeta-futuro/2024-03-10/la-inminente-hambruna-en-gaza-como-hemos-llegado-aqui.html. 9 Sigla de Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios. 10 https://news.un.org/es/story/2024/03/1528032. 11 Cit. p. Ralph Nader. 

 

12 “ ‘Are we the baddies?’ Western support for genocide in Gaza means the answer is yes”. (¿’Somos los malos? Que Occidente apoye el genocidio en Gaza significa que ‘nosotros somos los malos’). https://www.middleeasteye.net/opinion/israel-palestine-war-baddies-western-support-genocide-gaza-yes. 27 dic. 2023.


 

miércoles, 6 de marzo de 2024

A Aaron Bushnell in memoriam

Israel se va “superando” a sí mismo… en abyección

A Aaron Bushnell in memoriam

Luis E. Sabini Fernández

https://revistafuturos.noblogs.org/

4 mar 2024

En este último eslabón de decadencia con depredación, moral y material, vértigo de hybris en caída libre,1 como ingresando a los cada vez más atroces círculos del infierno de Dante, tenemos que las fuerzas policiaciomilitares israelíes y la sociedad israelí en general (con excepciones, de enorme valor ético y físico), van degradando su comportamiento: no pudieron afrontar que los despreciados palestinos le arrebataran la vida a centenares de miembros de sus fuerzas militares en un copamiento, muy anunciado y a la vez desatendido por la seguridad israelí.

Como no pueden castigarse a sí mismos por semejante divorcio con la realidad, las fuerzas israelíes empezaron ese mismo fatídico 7 de octubre a disparar mortífera artillería a todos los que se movían, incluyendo así hasta israelíes cautivos a causa del copamiento. En ese primer momento validaron esta matanza, Doctrina Aníbal mediante.

Pero la bajada a los abismos ha continuado. Como suele acontecer cuando uno domina la bajada al abismo, se la concede al otro.

Con bombardeos a edificios de viviendas colectivas, a lo largo de calles enteras, con preaviso (generalmente corto, escaso) o sin preaviso, cumpliendo más descaradamente el fin perseguido; la destrucción y el borramiento de ciudades palestinas y sus habitantes de la (codiciada) Franja de Gaza: con el lenguaje que hemos establecido al fin de la IIGM, genocidio.

La destrucción de edificios mediante bombardeos implica enterrar vivos a sus moradores si no tuvieron tiempo, no pudieron o no quisieron salir (se estima que a hoy, con 5 meses bajo artillería casi continua, buena parte de los hasta ahora 7000 desaparecidos son palestinos enterrados vivos. Que tienen que haber sufrido inenarrables agonías.

Acaban de ”desenterrar”, primero de marzo, un niño palestino, ojos grandes, cero sonrisa, tras 9 días enterrado vivo bajo los escombros de uno de los tantos bombardeos; sin comer ni beber durante esa atroz espera, agónica. Quienes hacen esa extraordinaria tarea de rescatar –vivos o muertos− de entre los escombros, se valieron de un carro tirado por un burro para llevarlo a un hospital.

¿Se acuerdan de la profecía que con insolencia militares israelíes proclamaban, de llevar a los palestinos a “la edad de piedra”? Ahmed es uno de los que fue llevado a la edad de piedra. Y volvió de allí. Tan inolvidable será con su voluntad de vida como Aaron Bushnell, el valiente y solidario soldado estadounidense que con todo su cuerpo se negó a hacer este genocidio.

Las cifras oficiales hablan de unos 30 mil muertos, varones, mujeres, infantes, bebes, en 5 meses. Grosso modo, unos doscientos palestinos asesinados cada día. Pero si contamos a los desaparecidos, la cuota del genocidio se ubica alrededor de los 250 diarios. Como los

señores aviadores y otros artilleros descansan, no “trabajan” permanentemente, si estimamos que han “hecho su tarea”, la mitad de estos días, tenemos entonces una cosecha roja de 500 seres humanos por intervención: un genocidio in progress de alto rendimiento, señores diseñadores del alto mando israelí.

Blas Pascal, profundamente cristiano, nos enseñó hace ya siglos que el humano es medio ángel y medio bestia, pero agregaba un corolario ético, psíquico: que cada vez que el humano procura convertirse en ángel deviene bestia. Una dialéctica que va mucho más allá de cierta linealidad del comportamiento: desde la Grecia clásica nos ayudaron a ver aspectos de esta cuestión con la noción de hybris.

El ejército más moral del mundo ha cumplido el apotegma de Pascal: es el ejército más (cerebral e) inmoral de mundo.

“La insoportable levedad del ser” israelí queda a su vez patentada con esa foto de las diez militares israelíes sacándose selfies, sonrientes, en medio de la devastación que han producido en la Franja de Gaza.

No es nada nueva, empero. Ya la habíamos conocido cuando vecinos israelíes de la FdG instalaban butacas cerca de la frontera, preferentemente en algún promontorio, para presenciar –como mirando una película− los bombardeos que con impunidad (y cobardía, porque las poblaciones palestinas no tienen armamento antiaéreo) descargaba la aviación y la artillería israelíes sobre ciudades palestinas, o cuando buscaban “frenéticamente” a Gilad Shalit (todo un pretexto para seguir matando palestinos), o cuando bautizaron macabramente una operación de devastación en la FdG de “Plomo Fundido”, o cuando idearon balas de tungsteno generadoras de miríadas de focos cancerígenos en el cuerpo en que se alojaban al penetrar la carne, romper los huesos… y en tantas otras ocasiones.

Y el 2 de marzo, el “ejército más moral” del mundo nos brinda una nueva “información”, siempre tan atento a mantenernos informados: acusa de la masacre que se ha bautizado “como de la harina” a "saqueadores".2

Con esa referencia, los militares “morales” elevan su dedo acusatorio contra los palestinos.

Empeñados en arrebatarles la tierra (la Franja de Gaza no fue ni siquiera bíblicamente judía, como se podría argüir, en el resbaloso terreno histórico de la Biblia, como Samaria o Judea). Israel ha ido aplicando una pinza y torniquetes sobre la FdG, desde las elecciones de 2006. Una de las escasas instancias electorales que ha tenido la población palestina. Con veedores internacionales, como James (Jimmy) Carter que otorgaron validez al resultado. Nada resultó del agrado ni para el Estado de Israel ni para la ANP, Autoridad Nacional Palestina, que se había ido convirtiendo en herramienta de control palestino, con una policía “propia” entrenada y financiada por Israel. El resultado electoral de 2006 dio amplia mayoría a Hamás en la Franja de Gaza y una mayoría más escasa en Cisjordania y Jerusalén. −“Votaron mal”, no aprendieron a votar como les habíamos enseñado. Ni el gobierno israelí, tan democrático, ni la ANP aceptaron tales resultados y, “en consecuencia”, buena parte de los elegidos fueron encarcelados, con sendos golpes de mano de la ANP e Israel para

mantener lo que había. Lo lograron en Cisjordania pero no en la FdG, donde Hamás retuvo el resultado de las urnas.3

Desde ese momento Israel se propuso la eliminación. Todavía no sabíamos si de Hamás o de los gazatíes. A partir de 2006, bombardearon el aeropuerto, bloquearon todo acceso marítimo; limitaron, −mediante disparos intimidatorios− el acceso al Mediterráneo, no sólo empezó a haber pescadores acribillados por tal vez excederse de los 3 km., o no, porque tampoco tienen acceso a sus playas, donde, jugando al fútbol, también fueron baleados). Dinamitaron las depuradoras sanitarias y usinas de agua corriente (y Mekorot empezó a vender el agua potable a los palestinos a mayor precio que a los israelíes), limitaron el ingreso de alimentos, medicamentos y artículos de la vida cotidiana. Arruinaron las centrales eléctricas gazatíes y “concedieron” electricidad una cantidad escasa de horas diarias (cuatro, por ejemplo), con lo cual crearon enormes problemas sanitarios, alimentarios. Restringieron progresivamente todos los viajes a y desde la FdG, contaminaron la tierra, arruinando cosechas. De ese modo dispuso Israel la “sobrevida” gazatí desde 2006. En medio de un “silencio de radio” cómplice o complaciente de casi todo el mundo.

Desde el 7 de octubre 2023, tras el ataque sorpresa desde Gaza, Israel cortó radicalmente el ya escaso y a cuentagotas ingreso de alimentos y vituallas a la FdG. Cerca de dos millones de seres humanos entraron en un nuevo círculo del infierno en esa macabra danza de privaciones a que fueran arrojados en 2006.

Tengamos presente que la FdG, fue una de las tierras agrícolas más antiguas que se conoce en el mundo entero. Que hoy no puede producir nada. Y debe depender por entero del ingreso de vituallas. Que provienen mayormente de la UNRWA (comisión de la ONU para atender cuestiones de refugiados). Que pueden ingresar por tierra desde Egipto o desde Israel. El paso desde Egipto está generalmente cerrado. Egipto es un esclavo financiero de Israel. Así que el ingreso terrestre está totalmente en manos de Israel. El acceso por mar está controlado e impedido por Israel. Y el aéreo, ya hemos visto, fue destruido para llevar palestinos a la edad de piedra. Desde el 7 de octubre, el torniquete, bajo control absoluto israelí, se ha cerrado.

Generalmente, se entiende que el suministro para casi dos millones de seres humanos, de lo más imprescindible para sobrevivir, significa el ingreso diario de unos 50 camiones semirremolques con vituallas. A principios de marzo, hacía ya un mes que no había entrado ni un solo camión. Tampoco en los 4 meses previos habían entrado víveres y suministros, salvo contadas excepciones, llevando a los gazatíes al borde de la inanición. Cuando el 1º. de marzo se anuncia la llegada de algunos camiones, no los 50 antes habituales sino apenas 4 o 5 con harina, apenas harina para mitigar el abismo alimentario al que Israel ha empujado a los gazatíes, se agrupa gente para recibir la “preciosa” carga.

Designar a los palestinos que aguardan hambreados, que no acaban de ver cómo y cuándo se comienzan a descargar los víveres, “saqueadores” es apenas una perla más para el rosario de impudicia, chutzpah, soberbia que caracteriza a estos colonialistas místicos.

Bajo el pretexto del saqueo, los soldados israelíes mataron a más de cien palestinos y el episodio, “masacre de la harina”, ha dejado a cientos de baleados y lesionados. En rigor, fue otra oportunidad para matar a unos cuantos palestinos más.

Se invoca “castigo colectivo” de Israel sobre el gobierno de Hamás y por extensión sobre la población gazatí. Resulta de por sí injusto por el copamiento de Hamás, pero a esta altura para quien esto escribe no se trata de un castigo colectivo, ni de respuesta alguna ante el copamiento del 7 octubre, sino brutal y sencillamente: plan de exterminio.

Israel sigue protegida por el mundo privilegiado que se autodenomina civilizado. Por ejemplo, “el jardín europeo”. Pero tengo la impresión que cada vez cuesta más soportar la política genocida descarada, por más afeites y meandros mediáticos que la disimulen. Por ejemplo, en el Reino Unido, ha estallado finalmente una crisis de confianza al gobierno proisraelí y un porcentaje abrumador de la población reprueba a Israel.4

Solo que si quienes entienden esta situación inaceptable, insoportable no toman, no tomamos, más ”cartas en este asunto”, Palestina puede ser totalmente vaciada y los palestinos destruidos, como ha pasado en muchas otras instancias, con muchos otros pueblos: la resistencia vital es enorme, pero no es ni infinita ni eterna.

Hasta ahora, los hutíes, el gobierno sudafricano, Aaron Bushnell, y algunos pocos políticos y periodistas han procurado, cada uno a su modo, frenar, condenar, limitar el inaceptable comportamiento israelí.

Pero parece que falta mucho para que comunidades humanas anuncien, con la entereza y la indignación necesarias, que no aceptamos el comportamiento de Israel. Un estado mediáticamente protegido, jurídicamente ausente, militarmente consentido, políticamente impune.□

 

 

1 No sabemos si los grupos de resistencia palestina eran conscientes de lo que estaban desencadenando, ni si los mismos israelíes, al menos aquellos democráticos, lo imaginaban.

 

2 M. Figueras. “Todos los fuegos el fuego”, 3 mar 2024. 

 

3 La vetusta Autoridad Palestina consideraba innecesaria las elecciones porque su representatividad estaba asegurada por el apoyo del Estado de Israel a sus cargos de intendentes y auxiliares municipales (de la administración israelí).

 

4 Ironías de la vida. Por cuanto el R.U. ha sido protagónico para instaurar ‘la trinchera de Occidente contra la barbarie asiática’ con la Declaración Balfour (1917), legitimando la implantación sionista.