martes, 11 de agosto de 2026

Georgieva da el SI

 

Kristalina


Georgieva
 da el SI

La presidenta del FMI, luego de pasar por Argentina a respaldar a Milei, recalo en Uruguay donde manifestó su satisfacción por la marcha de la Economía uruguaya. La “patrona” dijo que no había venido antes a Uruguay porque se están haciendo bien las cosas y en otros países no.

El FMI destaca la continuidad de las políticas económicas, sin importar los cambios de gobierno. En efecto, Odonne es garantía para el FMI como antes lo fue Azucena Arbeleche.

"No se puede meter la estabilidad en el refrigerador.(...) realmente se necesita crecimiento", y por eso hay que profundizar en políticas públicas para "volverse más competitivo", dijo Georgieva durante una ponencia en el Banco Central.

La jefa del FMI pidió una mayor cooperación de Uruguay con sus vecinos en una región con "muchísimo potencial subutilizado" al sugerir que se puede aprovechar mucho mejor los innumerables recursos naturales de la zona y otras fortalezas como la educación de su población.”

El FMI tuvo su momento dorado en Argentina donde Milei profundiza las políticas de ajuste contra trabajadores y jubilados y entrega la tierra a los extranjeros, pretendiendo derogar una Ley que hasta ahora limitaba la tenencia de tierras en manos extranjeras. El Fmi lidera una recolonización de América Latina y no llama la atención que encuentre en el Gobierno de Orsi un buen ejemplo para la región.

Es que la casualidad, o no, lleva a que la Sra. FMI, visite el país en medio de una discusión por la Rendición de cuentas. La ausencia de aumento de recursos para áreas sustanciales, como la educación o la salud pública son la nota destacada, apenas reasignaciones de recursos que poco cambian.

La promesa del 6+1% no solo no se cumple sino que se aleja.

El pit cnt ha criticado las líneas de ajuste de la Rendición y convoca a una medida para principios de Agosto.” La Mesa Representativa Nacional Ampliada del PIT-CNT aprobó la realización de un paro general parcial el próximo 11 de agosto, de 9 a 13 horas, en Montevideo y el área metropolitana, acompañado por una movilización desde la Universidad de la República hasta el Palacio Legislativo. Según informó el PIT-CNT, la medida reclama mayores recursos en la Rendición de Cuentas para la educación, acciones para combatir la pobreza infantil y el rechazo al incumplimiento de los acuerdos alcanzados en el Diálogo Social sobre la Seguridad Social.” (M.P)

También se pone sobre la mesa el reclamo de un impuesto del 1% a los más ricos.

 

 

“VASCO” OSPITALETCHE

 

JUAN CARLOS


“VASCO” OSPITALETCHE

Algunas semanas atrás, recibíamos con dolor la noticia de la muerte de nuestro compañero el “Vasco” Juan.

Apenas unos días antes de  enterarnos de la partida de Juan, habíamos estado reunidos en su casa del barrio Nueva Esperanza. La preocupación del vasco en la reunión eran las limitaciones que sus problemas de salud le ponían a sus actividades militantes.  Le afectaba sobremanera no poder escribir para el periódico, no poder salir en su bicicleta a repartirlo entre los vecinos y en general no poder dar lo mejor de sí.

Es que Juan siempre entrego lo mejor de sus fuerzas y pensamiento a la lucha por la emancipación social, a la defensa de los desposeídos.

Desde muy joven abrazo las ideas revolucionarias y en cada lugar, cada país en que le toco vivir desplego todo su empuje y su compromiso.

Le toco salir del País, conocer el exilio y en cada lugar se comprometió con lo mejor de su pueblo.

Sus años últimos en el Barrio Nueva Esperanza lo encontraron siempre peleando para mejorar el barrio, para organizar y en cada acto sencillo y cotidiano de solidaridad.

Cuando se acerco a La Fragua puso lo mejor de sí en la militancia de la zona, en la distribución del periódico entre vecinos y militantes, pero su mayor compromiso fue sin duda puesto en la elaboración política, en enriquecer el pensamiento, la crítica. En buscar en medio de tanta obscuridad el camino para cambiar el presente.

En la Fragua firmaba sus notas bajo el seudónimo de Toussaint, como el  dirigente de la Revolución Haitiana.

Se van a extrañar las charlas, el intercambio de ideas, el compañerismo. Se va a extrañar su fundamental aporte a nuestro colectivo.

Venezuela

 TERREMOTO EN VENEZUELA Y ASISTENCIA DE ISRAEL

Tablero indoafrolatinoamericano en era Trump

Luis E. Sabini Fernández

https://revistafuturos.noblogs.org/

Venezuela chavista

Escribí en alguna nota hace añares que respecto de Hugo Chávez Frías me cabían tres juicios sucesivos y claramente diferenciados: que su primera década al frente del gobierno a la sazón bolivariano estaba siendo deslumbrantemente antiimperialista y creativa, que una segunda década iba a ser una continuidad menos gloriosa y más atada a un personalismo que no iba a ayudar a la gestación de “un pueblo fuerte” que el propio Chávez postulaba, y que una tercera década iba a ser insoportablemente frustrante, con un verticalismo que iba a negar en los hechos muchos de los brotes políticos de la “primera década”.

Esa profecía se reveló, como en general las profecías, equivocada y/o falsa y la prematura muerte de Chávez me hizo pensar, como a tantos, en un asesinato político desde el poder consolidado que domina nuestras sociedades al menos de un siglo a esta parte (escuetamente, el anglosionismo).

El entrañable zambo Chávez murió, mejor dicho fue muerto, dentro de su “primera década”. Nunca sabremos cómo habría sido su trayectoria. Pero sí conocemos, algo al menos, de la del chavismo.

La “revolución chavista” siguió al frente de Venezuela hasta con quien fuera designado por el mismo Chávez como su sucesor; Nicolás Maduro.

Junto al ejercicio político de la presidencia se mantuvo en pie la estructura, militar, que amparó el poder de Chávez; el ejército venezolano, bolivariano; chavista.

Pero una revolución que cuestiona privilegios es algo removedor. Y una estructura militar consolidada es, por definición, lo menos removedor que existe (aunque puede haber consolidaciones de poder aún más intensas, con raíz religiosa, por ejemplo).

Y la revolución chavista fue siendo esmerilada por el poder imperial norteamericano, cortando suministros, ahogando financieramente… lo que ya sabemos, es el recetario habitual de tratamiento para estas dislocaciones. Y con el progresivo ahogo monetario y material, el rebrote repetido de opositores tipo Leopoldo López o Corina Machado… Venezuela se fue enfrentando a las limitaciones características de las crisis políticas por asfixia; el “amo” norteño procurando inmiscuirse cada vez más.

Venezuela empezó a sufrir una fuerte emigración porque la escasez generalizada afectó a la sociedad antera.

Las crisis energéticas han hecho lo suyo. El disloque social y familiar, la emigración forzada. Los mecanismos de control electoral también han hecho lo suyo; cada vez sabemos menos. La gente de la calle sabe cada vez menos acercas de los resultados electorales; si son fruto de las votaciones o de los recuentos teledirigidos orquestados al margen de “la voluntad popular”, tan invocada como a menudo manipulada.

Maduro siguió fungiendo como presidente tras problemáticas elecciones (o al menos conteos).

3 enero 2026

Ese día vimos con la detención violenta, cruenta, y el encarcelamiento de Nicolás Maduro, entonces presidente de la República Bolivariana de Venezuela y su cónyuge, Cilia Flores, el largamente conocido intervencionismo salvacionista a cargo de un destacamento militar estadounidense actuando como policía sin fronteras.

No hubo resistencia alguna de numerosas instituciones supranacionales que se supone resguardan cierto orden internacional; la OEA, el Tribunal Penal Internacional, la ONU, la Corte Internacional de La Haya… ni antes ni siquiera después del ejercicio tipo Far West de los sofisticados secuestradores, que debieron matar a decenas de guardias, venezolanos y cubanos, para proceder a “la extracción”.

El ejercicio punitivista estadounidense dejó entrever el tembladeral político que ya se había adueñado de Venezuela desde tiempo atrás. Pero también del tembladeral institucional que nos gobierna o desgobierna en el concierto internacional.

Porque los acontecimientos no caen solos del firmamento; siempre se eslabonan, suelen obedecer a alguna causalidad. ¿Cómo entender entonces el acontecimiento del 3 ene 2026? En la cuestión del poder y dominio planetario tenemos un dato histórico: que la élite WASP, forjadora del poder de EE.UU. hace ya mucho tiempo que perdió el dominio absoluto que la caracterizara en el siglo xix y hasta las primeras décadas del xx. Con el golpe de mano del 3 de enero asoma a su vez en Venezuela una nueva configuración del poder; con Maduro aprisionado y a la espera de un juicio, no sobreviene la ocupación tradicional que designa una junta militar y provisoria. Como si todo funcionara ahora correcta, institucionalmente, es el gobierno de Maduro, sin Maduro, el que sigue funcionando “con total normalidad”.

La continuación de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, de Diosdado Cabello (el de la “línea dura”) y en general del elenco chavista, incluyendo al hijo de Nicolás Maduro al frente del gobierno venezolano, es desconcertante.

¿Tratan de salvar lo salvable ante la ofensiva imperial o son “el troyano” instalado por Trump & Co.?

Vemos entonces que los pasos de “el imperio” tienen una modalidad distinta a la vieja metodología de “las juntas militares”, y los administradores posgolpe son también radicalmente distintos; los golpistas no ponen al “elenco de confianza” (con la anuencia imperial): queda en pie la vieja estructura administradora de la Venezuela chavista.

24 junio 2026

La situación actual, con la dirección “chavista” recibiendo y con honores un contingente del estado racista, supremacista, genocida israelí tiene un alcance abismal que hace imprescindible re-conocer, ubicar, justipreciar.

¿Cómo Hugo Chávez y su gigantesco antirracismo pudieron derivar en el gobierno actual de Delcy Rodríguez?

Israel era, precisamente, uno de los objetivos de crítica más certeros, y con justicia, de Hugo Chávez.

La razón de tan peregrina visita o acercamiento: el terremoto doble sufrido por Venezuela en la afueras de la capital y con epicentro en La Guaira.

Es indudable la conmoción con semejante tragedia nacional. Los terremotos pertenecen a la naturaleza, al planeta. Y en ese sentido son apolíticos, carecen de coloratura política.

Pero desde 1946 tendríamos que decir que muchísimos fenómenos naturales carecen de aquella apoliticidad, que por tanto tiempo atribuimos, con lógica, a los fenómenos naturales, climáticos, tectónicos, porque inmediatamente de terminada la 2GM, el Reino Unido y EE.UU. se abocaron a la tarea de controlar el clima, de “gobernar la atmósfera”. Una clara expresión de poder tecnológico en expansión. Ese primer proyecto, conocido bajo la sigla HAARP (en castellano, Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia) que, como en su original en inglés no nos dice casi nada, busca provocar cambios atmosféricos que desencadenen determinados fenómenos climáticos. Por ejemplo, lluvias con tormentas e intensidad con las que se han logrado inundar poblados hasta casi hacerlos desaparecer.

Es decir, desarrollar políticas con el clima como herramienta. En 2023, el devastador terremoto habido en Turquía y Siria fue denunciado como provocado.1

Obviamente, si hubiere autores detrás de fenómenos aparentemente naturales pero trágicos, no se van a autoincriminar.

Tampoco podemos imputar un trastorno de la naturaleza del calibre de un terremoto como provocado por humanos sólo porque perjudique o afecte a una sociedad en conflicto con un poder imperial (aunque fuere el que está empeñado en “gobernar” la naturaleza). Pero sí debemos dar un paso más y ser conscientes que la humanidad, su tecnodesarrollo, han generado fuerzas que, fuera de control, han terminado provocando tragedias mayúsculas (y a menudo con desconocidas secuelas).

Ni siquiera tienen porque ser en el ámbito militar; pensemos apenas en las desconocidas consecuencias ambientales que nos ha generado la petroquímica con su diseminación de plásticos en el planeta.

O lo acontecido con Fukushima, en Japón, 2011, que ante un tsunami al parecer generado por movimientos tectónicos (maremoto y terremoto), que alcanzó las instalaciones de varios reactores de provisión de energía atómica, se terminó generando un escape radiactivo amplísimo, sobre todo a las aguas del océano Pacífico (que alcanzó las costas americanas a varios miles de km de distancia).

La historia del planeta tenía hasta nuestro presente sólo fuerzas naturales que podían causar y causaban desastres naturales.2 Nuestra historia ha logrado registrar lo que ha podido de ello. También hemos tenido enormes tragedias colectivas antropogénicas como las guerras (y sobre todo las mal llamadas “mundiales”, la primera europea y la segunda, sí, mundial), que han arrojado decenas de millones de muertos. También tenemos otros desastres provocados por el hombre, como algunos naufragios y hambrunas, éstas últimas sobre todo generadas por el colonialismo, y a menudo han sido aún más homicidas que las mismas guerras.

Nuestros desarrollos tecnológicos nos han ido permitiendo “mezclar” cada vez más factores naturales con tecnoconstrucciones generadas por humanos, que podrían generar avasallantes

desastres ya no exactamente naturales (aunque pueda haber interés en que sean presentados así).

Fukushima podría ser un ejemplo. Aunque ajeno a la política (sólo hubo dos factores interrelacionados: energía atómica antropogénica y tsunami natural).

Pero el Homo technologicus se nos presenta como una realidad cada vez más acabada y activa. Y para muchos deseable.

La Guaira y Caracas

De lo acontecido en La Guaira y Caracas llamó la atención la “precisión” en el blanco. Pero eso puede ser casualidad, la misma por la cual un temporal puede castigar una rambla y otro similar, una costa desierta, y el primero arroja muchos muertos y el segundo, ninguno.

No tenemos leyes ni regularidades para discernir tales casos. Sólo nos llama la atención cierta coincidencia en su secuencia con la del terrible terremoto de 2023 en Turquía y Siria; ambos se han descargado en sociedades y humanos malquistados con el mayor poder que conocemos; el eje anglosionista; generador de tantos conflictos, hambrunas, asedios y exterminios en las últimas décadas.

A esa coincidencia que puede no ser más que eso, hay que agregarle la política ya decidida y puesta en práctica al menos desde fines de la 2GM, que ya hemos aludido, de adueñarse de la naturaleza; acumular tecnopoder haciéndose de resortes y herramientas que permitan instrumentalizar manifestaciones climáticas o tectónicas, en una palabra, gobernarlas.

Conseguir objetivos de este tipo no sería en modo alguno una adquisición que pase al acervo humano, como se suele entender o sobreentender que acaece con descubrimientos o inventos. Porque se trataría –si los hubiere– de poderes hoy en día secretos, confidenciales. Y a esa adquisición tecnocientífica, si la hubiere, habría que agregarle un rasgo absolutamente decisivo: el más amplio y sofisticado uso del engaño por parte de los mandos israelíes en todas sus tareas y empeños. Los mistarviim constituyen un ejército de espías actorales que no tienen igual en sociedad alguna de nuestro presente.

No sabemos si los terremotos de La Guaira-Caracas fueron provocados.

Pero sí sabemos que la asistencia gentil israelí a Venezuela forma parte de su política de Public Relations; basta ver el alineamiento geopolítico israelí en nuestro continente: con los comportamientos más reaccionarios y oligárquicos, como el apoyo entusiasta al narcotraficante expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, al actual presidente argentino Javier Milei que se autoproclama “el presidente más sionista del mundo", al presidente de Paraguay, Santiago Peña, que inauguró hace un año –en pleno genocidio a la luz del mundo– la embajada de ese país en Jerusalén junto a Beniamin Netanyahu; la promesa del flamante presidente colombiano Abelardo de la Espriella de restaurar relaciones diplomáticas con Israel, que habían sido suprimidas por el gobierno anterior a causa de los genocidios desencadenados por Israel en Palestina y Líbano; las relaciones excelentes que el actual presidente ecuatoriano Daniel Noboa mantiene con el régimen sionista.

El apoyo asistencial israelí a la devastada Venezuela se liga así con el apoyo israelí a los regímenes más reaccionarios centro- y sudamericanos.

Israel despliega todas estas relaciones, revelando un apoyo creciente de lo más conservador y retardatario de nuestra América valiéndose de una eslabonada construcción de mentiras.

“Estimo a los palestinos” declara el militar israelí Roni Kaplan (nacido en Uruguay), al frente de la comitiva israelí en Venezuela, y sabemos que la población con más rengos, mancos y

amputados del mundo para invalidar población; y es la población en el mundo entero con mayor mortalidad infantil por disparos de armas de fuego, porque los militares israelíes practican tiro al blanco con infantes palestinos, eligiendo para sus competencias las cabezas, la entrepierna o el corazón.

¿Qué significa entonces el amor o la estima de Roni Kaplan? 3

FIFA

 PUJOS Y ARREBATOS RIOPLATENSES

Política local con el fútbol mundial

Luis E. Sabini Fernández https://revistafuturos.noblogs.org/

Un artículo erudito y monográfico1 incursiona en y glosa el último campeonato mundial de fútbol, jugado en el centro imperial estadounidense.

Su autor es un viejo conocido a quien si tuviera que calificar con un solo atributo lo habría calificado como ecuánime. A lo largo de décadas.

Pero me faltaba conocerlo en situación. En el fútbol, advierto, sus atributos adquieren otros rasgos, otra tonalidad, zumbona, que no le conocía. Pasional.

Que lo ha llevado a cuestionar la, a mi ver, comprensible furia del director técnico egipcio, Ibrahim Hassan, cuando le anulan a Egipto un gol a Argentina de ésos de colección, porque, al parecer, el juez no viera en su momento una infracción, menor, y tras minutos de juego, decidió penalizarla.

Al ver semejante retroactividad, uno podría pensar hasta dónde se puede anular el juego para volver atrás para cumplir una pena (supongamos que pertinente). ¿Un minuto y medio? ¿cuatro minutos? ¿Media hora?

A nuestro amigo y compañero de vicisitudes gremiales se le ocurrió únicamente entender que “derrapó” (no el juez, sino el director técnico egipcio).

Y aunque con lucidez advierte que los espectadores directos de este campeonato tenían que ser “celebrities ricachones”, no tuvo empacho en hacerse eco de esa adinerada hinchada argentina reaccionando ante la protesta del egipcio: “Andá a llorar a la mezquita”. Un prejuiciado desdén de ricachón ante quien diera muestras de solidaridad con Palestina.

Pero si la pasión argentina fue puesta a prueba por Egipto como nunca antes en este campeonato FIFA, nuestro amigo se permite una tomadura de pelo al vecinito Uruguay. Sin comerla ni beberla. Incursionando en la historia del fútbol, elaborando tablas de competencia entre centro planetario y periferia, entre países “desarrollados y acreedores” y “países deudores”.

“Enorme paridad”, establece. Así, registra que el Grupo de los Siete (G7) ha cosechado 4 campeonatos por Italia, 4 por Alemania, 2 por Francia, 1 por Inglaterra. En tanto, “Brasil con 5, Argentina con 3 y Uruguay con 2 (las 4 estrellas que luce su casaca suma dos de Olimpíadas previas a 1930 que fungen como Mundiales; Gardel es uruguayo) son los ‘campeones del Sur’ ”. ¡Sic! con burla incluida…

Error del amigo. No fungen cómo, fueron campeonatos mundiales.

El siglo XX vio acceder al fútbol a la categoría de deporte mundial.

En 1894 se organiza un COI, Comité Olímpico Internacional, que procura reeditar las Olimpíadas organizadas y practicadas por los griegos tres mil años atrás. En 1896 se plasma ese primer “reencuentro deportivo mundial” en Grecia, obviamente.

Que no tendrá mujeres (ni fútbol). Con intervalos para llevar a cabo tales encuentros, cada 4 años.

En 1900 se llevan a cabo, al igual que en 1904, 2ª. y 3ª Olimpíada mundial, encuentros de fútbol. De exhibición, en el marco de los encuentros “mundiales” de competencia (que son entonces prácticamente europeos, con excepciones, llamativas: EE.UJU., Chile y Australia).

Pero no será sino en 1908 que se organiza el primer torneo mundial de fútbol, a cargo del COI.

A su vez, en 1904 se funda la FIFA, aspirando unificar reglamentos y organizar por sí certámenes internacionales.

Uno no puede dejar de considerar que aquel primer campeonato de fútbol mundial olímpico de 1908 con asiento en la COI fue un acicate sobre la recién gestada FIFA, a la vista del enorme alcance del fútbol y de su atracción. Ya en esos primeros campeonatos, de 1908 o 1912, se registra enorme expectativa por el fútbol. Se entiende el desafío de generar una organización propia, futbolística. Se veía venir el enorme alcance de ese deporte.

Desde Londres 1908 cambia el formato del fútbol, y los partidos pasan a disputarse entre seleccionados nacionales (organizados por sus respectivas federaciones).

Esos campeonatos mundiales olímpicos serán cinco (1908, 1912, 1920, 1924, 1928); empiezan a parecerse significativamente a los que desde 1930 administrará directamente la FIFA. Es al revés. Lo que se implanta desde la FIFA en 1930 no es sino la continuación de la estructura futbolística que la FIFA ya había ido configurando, desde y junto con el COI. Por eso, estos cinco certámenes mundiales tienen la misma categoría deportiva de los considerados a partir de 1930. La continuidad es redonda. Son la misma estructura, los mismos actores; por entonces los protagonistas europeos y sudamericanos, o sudacas si se quiere.

Veamos las finales habidas con campeonatos olímpicos y FIFA en ese preciso momento de COI a FIFA, con Uruguay y Argentina o si se quiere, con Argentina y Uruguay.

En 1924, la final se corre en Francia (Colombes) entre Uruguay 3, Suiza 0; en 1928, en Holanda (Amsterdam) entre Uruguay 3, Argentina 2; en 1930, FIFA puro, el Mundial se juega en Uruguay (Montevideo); Uruguay 4, Argentina 2.

Pocas veces, campeonato a campeonato, persiste el protagonismo de los mismos equipos. (en el s xxi, se va viendo ese fenómeno con Argentina, precisamente).

En estas tres fechas reseñadas –1924, 1928, 1930–, los goles señalan cierta superioridad de Uruguay, reñida, casi a la par con Argentina (y más bien lejos de terceros, como con Suiza).

Mirado desde nuestro presente, el campeonato mundial de 1908 resultó minúsculo: 8 países participantes que no necesitaron para participar clasificarse o ser eliminados. El triunfador en ese primer encuentro mundial fue Gran Bretaña.

En 1912, en Suecia, serán 11 los países que competirán en el campeonato mundial de fútbol y ganará otra vez Gran Bretaña (durante los certámenes olímpicos, la selección nacional fue británica, no inglesa).2

COI y FIFA van integrando reglamentos para los encuentros internacionales. Por ejemplo, ya a partir de 1908 cada país podrá ser representado por un seleccionado, como pasa hoy día.

La 1GM interrumpe estos encuentros a causa de la guerra 1914-1918, por eso se saltea de 1912 a 1920. Algo similar veremos con la FIFA, que saltea fechas con la guerra 1939-1945, por lo cual tras el campeonato mundial de 1938, se reinicia la competencia mundial en 1950. Manteniendo el ritmo de 4 años.

Con el reinicio de los encuentros olímpicos en 1920 los de fútbol pasan a ser organizados desde la FIFA, aunque en simultáneo con los demás deportes.

Los encuentros futbolísticos de 1920 sobrepasarán el centenar de miles de espectadores. Empezamos a reconocer algo de “las pasión de multitudes”; los países participantes ya serán 14. Ese año, el campeón mundial FIFA será Bélgica.

Y en 1924 el campeonato mundial de fútbol es FIFA aunque el fútbol siga formando parte de la olimpíada mundial. Y tendrá 22 países participantes: de América, únicamente Argentina, Uruguay y EE.UU., 18 países europeos y Egipto.

En las olimpíadas siguientes, 1928, en Holanda (Países Bajos), el campeonato de fútbol tendrá 17 participantes:

Por orden alfabético: Alemania, Argentina, Bélgica, Chile, Egipto, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Luxemburgo, México, Países Bajos, Portugal, Suiza, Turquía, Uruguay, Yugoslavia; Amsterdam 1928.

Hemos visto 22 participantes en 1924; 17 en 1928, serán 13 en 1930; otra vez 13 en 1950 y 16 en 1954, número de participantes que se estabilizará por un tiempo (con eliminatorias previas; con los años se acrecentará la participación en cada mundial).

Si lo organiza la FIFA (hasta 1928 en el marco COI; a partir de 1930 con espacio propio de la FIFA); si se compite entre seleccionados nacionales tanto hasta 1928 como desde 1930, si la continuidad histórica es la que hemos reseñado con las participaciones finalistas de Uruguay alrededor de 1930, ¿cuál es el motivo para que las estrellas de 1924 y 1928 no figuren a la par de la de 1930 o de cualquier otra de FIFA?

¿Será que la probidad de FIFA está acrisolada y no la de COI? No lo parece.3

Retaceando esos dos campeonatos a Uruguay, nuestro pícaro historiador trata de contrabandear que tales triunfos son truchos o de otra calidad, comparándolos con la presunta nacionalidad oriental de Carlos Gardel, un ídolo que Argentina, por peso y tamaño, ha optado hacer suyo (aunque no de nacimiento, porque no han podido estirar tanto lo mitológico).

Es una vieja técnica: bajarle los quilates a un asunto emparentándolo con otro ya discutido y poner una nebulosa, un aire de cuestionamiento en el primer fenómeno al ligarlo con el segundo.

En rigor, el medallero de oro de los 28 campeonatos mundiales de fútbol habidos –5 bajo COI-FIFA Y 23 bajo FIFA–, se reparten así:

Brasil, 5; Italia, 4; Alemania, 4; Uruguay, 4; Argentina, 3; Gran Bretaña, 2; España, 2; Francia, 2;, Bélgica, 1; Inglaterra, 1.

Argentina no tiene por qué preocuparse, viene viento en popa o si se quiere, más hípicamente, descontando cuerpos por el lado de los palos.

Y si tomamos la Copa América, la decana de las copas de fútbol del planeta, que se disputa en promedio cada dos años, desde 1916, su primer puesto fue obtenido por Uruguay. El segundo certamen, 1917, otra vez Uruguay. En esos dos encuentros, Argentina saldrá segunda. La 3a. copa América la ganará Brasil, 1919, y el segundo puesto entonces será del Uruguay.

En la Copa América, Argentina, Uruguay y Brasil acumulan más del 90% de los triunfos de los 110 años. Y en esta copa, también, como en la mundial, Argentina ha ido pasando a ser el país con mayor cantidad de ‘los cuatro primeros puestos’. Y hace muy poco, Uruguay ha perdido el mayor número de primeros puestos. La cabecera es, ahora, argentina.

Dijo Aristóteles al retirarse de la Academia y fundar el Liceo, que amaba a Platón, el alma máter de la Academia, pero más a la verdad. Guardando todas las proporciones, sin perder todos los aportes del argentinísimo cumpa intento acercar algo más el relato a la verdad

martes, 14 de julio de 2026

“Contrato Colonial”

 Comunicado de prensa

Otro “Contrato Colonial”

En los últimos días, han surgido informes que indican que el Poder Ejecutivo se prepara para 

firmar un “Contrato de Inversión” con la empresa HIF. Este acuerdo facilitaría la instalación 

de una planta de combustibles sintéticos en Paysandú, cuyo propósito sería la exportación.

Uruguay destaca su seguridad jurídica como un atractivo para las inversiones, sin embargo, 

ajusta su marco legal mediante contratos específicos para proyectos de inversión cuya legalidad 

es, al menos, cuestionable (Ver sección: Beneficios Ilegales).

Desde MOVUS, subrayamos la inconveniencia de firmar un contrato que, como en casos 

anteriores, podría comprometer al país durante décadas. En este caso particular, se trata de una 

empresa y un proyecto muy cuestionado que no cuenta con la aprobación social. El proceso 

productivo se aleja del concepto de “Hidrógeno Verde” y se centra en la producción de 

combustibles sintéticos, sin garantizar siquiera que sean “carbono neutral”.

Nos preocupa especialmente la posibilidad de que se otorguen condiciones especiales a este 

proyecto para la compra de electricidad, perjudicando a UTE y ocultando la ineficiencia 

energética del mismo.

Rechazamos la falta de transparencia en las negociaciones, llevadas a cabo exclusivamente por 

funcionarios del Poder Ejecutivo. Este poder tiene como único funcionario electo al Presidente 

de la República y genera compromisos a largo plazo para Uruguay sin intervención del 

Parlamento ni consulta ciudadana.

Así resaltamos la inoperancia del Parlamento, de TODO el Parlamento, ya que, en lugar de 

reclamar conocimiento, participación y control sobre decisiones que impactarán al Uruguay y los 

uruguayos por años, permite que dichas decisiones queden en manos de un pequeño grupo de 

funcionarios y burócratas.

Probablemente, después de la firma, veamos dramáticas interpelaciones similares a las de 

ocasiones anteriores, en las que se intentará expiar culpas aunque sea evidente que no pueden 

cambiar nada.

El momento de actuar es ahora; en particular, el decreto 477-2008 debe ser derogado o anulado 

por ley.

Después, solo quedará lamentarse.

14 de julio de 2026

Movimiento por un Uruguay Sustentable (MOVUS

sábado, 11 de julio de 2026

NEOTECNÓCRATAS Luis E. Sabini Fernández

 EL PANGLOSSISMO REDIVIVO DE LOS NEOTECNÓCRATAS

Luis E. Sabini Fernández

https://revistafuturos.noblogs.org/

Una ojeada a ON IMPACT. A GUIDE TO THE IMPACT REVOLUTION, Sir Ronald Cohen, onimpactnow.org., India 2018.

En tanto el planeta, el clima, la violencia, la crisis poblacional, la contaminación generalizada, nos lleva a algunos a pensar problemáticamente nuestra situación-en-el-mundo, los dueños del poder real, los titulares del capital, los más ricos entre los billonarios siguen muy orondos con sus proyectos y sus ensoñaciones de que están construyendo un paraíso.

Puede que no en el planeta que habitamos, sin embargo. Por algo, muchos de los proyectos de los Elon Musk, Jeff Bezos y otros potentados empeñados en construir un universo particular –valga la contradicción en sus términos– como SpaceX o NewSpace, están procurando diseñarlo fuera de la Tierra.

Se trata hasta ahora, apenas, de apuestas. Que descartan la casa en común de la humanidad, por cierto bastante maltratada. Y no es por cierto “la humanidad” la responsable; son sus capas dirigentes, ilustradas y orientadoras; los “capitanes de la industria”, los dueños u orientadores de nuestras sociedades quienes han encarado alegremente la destrucción del planeta para adelantar ventajas, a menudo materiales, o apenas monetarias, y acumular poder contra otros humanos.

Una reedición de los jalones del colonialismo, aplicado no ya a otros humanos, no tan prójimos, sino al planeta directamente; a su aire, su agua, su tierra, es decir a nuestro aire, agua, tierra.

Para acercarnos a la visión de los poderosos, tomemos un libro pequeño, que hasta por su color y tamaño, resulta ser el equivalente de “el libro rojo” que fue en un tiempo, a mediados del siglo xx, una suerte de biblia de socialistas chinos y prochinos.1

Se trata de On Impact,2 un librillo de 80 páginas cuyo autor es Ronald Cohen, anglojudío de nacimiento, que debió abandonar Egipto, su tierra natal, cuando el gobierno egipcio, a cargo de Gamal A. Nasser, nacionalizó el Canal de Suez, en 1956. Desde entonces, precautoriamente, su familia y él con 11 años, pasó a residir en Londres y desde allí gobierna ahora su emporio empresario.3

Cohen se ha especializado en analizar la cuestión del impacto en la economía, tema clave con sus ribetes autobiográficos.

Si bien en muchos un trauma infantil puede dejar una huella de incerteza e inseguridad, por su misma generación, lo acontecido a nuestro autor parece haberle reasegurado un optimismo radical, sólo coherente con su privilegiadísimo origen y situación-en-el-mundo.

On Impact lo trasunta por entero.

Su definición de “impacto” nos va dando el perfil: “El impacto es la medida de un beneficio que una acción aporta a la sociedad y al planeta; debemos situarlo en el centro de nuestra conciencia.”

Nuestro autor ha desechado redondamente la idea misma de impacto negativo, devastador. Significativa semejanza con el inveterado optimismo del doctor Pangloss, magistralmente presentado por Arouet, François-Marie, recordado como Voltaire.4

Cohen advierte la cortedad básica de lo filantrópico, aunque como ‘millonario de corazón’ exalta la filantropía, que otorga “mucha ayuda”, aunque no ofrece “soluciones de escala”.

Y permanentemente, va dejando caer grajeas ideológicas: “Necesitamos aprender de la Revolución Tecnológica cuyos frutos nacieron con el capital privado.” Como tantas de sus frases, es redondamente falsa: los desarrollos tecnológicos han tenido su cuna tanto en ámbitos privados como públicos. Todo “recorte” en esta cuestión huele inevitablemente a sesgo ideológico, escamoteador de la realidad y la historia.

A veces, como les pasa a los mentirosos, se le escapa la verdad por entre las invocaciones de unidad y humildad: “Necesitamos, por primera vez en la historia de la modernidad, poner del mismo lado los intereses de quienes gobiernan y los filántropos, con los de consumidores, inversores, hombres de negocios y organizaciones sin fines de lucro, con el propósito de mejorar nuestras vidas. En el siglo 19 el foco se ponía en los dividendos, en el 20, se modificó un tanto y se enfocó a considerar los riesgos y los dividendos. Desde el 21, debemos adoptar un nuevo paradigma que cubra los riesgos, los dividendos y el impacto. Es esta triple hélice la que nos llevará a un mundo mejor.” Un tácito reconocimiento, entonces, de que el interés de “los de arriba” poco y nada tenía que ver con el de “los de abajo”.

Cohen nos cuenta, con orgullo –como todo lo que transmite– “que un fondo de pensiones europeo (PGGM) ha destinado 20 mil millones de euros a una estrategia para mejorar la salud pública.” Me pregunto si esos cuantiosos fondos están en el origen de la pandemia oficializada por OMS en 2019-2020, apenas después. Con lo cual, el destino de esos fondos adquiriría otra coloratura; hay muchos indicios y pruebas que la famosa pandemia fue todo menos espontánea, y mucho de diseño.

“Ya todo el mundo advierte que no es posible vivir en un mundo donde los negocios generen secuelas fuera de control que los gobiernos procuran infructuosamente remediar con costos absolutamente fuera de escala.” Atinada descripción de un estado de situación que nos agobia cada vez más, año a año. Es, precisamente, lo que ha pasado con la expansión colonial –motorizada por desarrollos tecnológicos– que adviene con la modernidad: las metrópolis obtienen ventajas y dejan en la periferia las secuelas y los detritos, resultado de aquellas ventajas.

“El comportamiento de los consumidores es el principal motor del cambio en las prácticas comerciales. De acuerdo con estudios internacionales recientes un tercio de los veinte mil consumidores examinados en cinco países, eligen comprar marcas que creen que hacen el bien, social ambiental.” Conmovedor. Tenemos un panglossismo desplegado. El rigor de

tamaña investigación acerca de las creencias de los consumidores, del mercado, brilla por su ausencia. No hay fuentes, no hay fechas, no hay cómo verificar siquiera un dato, no hay referencias; se trata de artículos de fe. Pero la moralina prosigue. “Cuando el consumidor tiene tantas opciones al alcance de la mano, ¿por qué no tendrían los consumidores de nuestro presente que buscar marcas y empresas que se adecuen a sus valores? Para los consumidores y la gente joven en particular, las mercancías que compran no sólo expresan sus gustos sino también valores morales.”

Pangloss ha quedado a la altura de un felpudo. Habría que preguntarles a jóvenes blancos sudafricanos, por ejemplo, o ingleses o israelíes, sus criterios morales para el ejercicio del consumo; ya se trate de una chuleta de ternera perfectamente adobada o un blazer de marca. Y a jóvenes haitianos, somalíes o albaneses, cuáles son sus valoraciones morales para alimentarse malamente cada día, mantener en uso la campera gastada que tienen desde hace añares y conseguir ocasionalmente una conexión-e… si consumen algo, por encima de una sobrevida marcada por privaciones y escasez… Hemos visto a militares femeninas de Israel posando para una selfie cuidando primorosamente la cabellera o maquillando el rostro en medio de una ciudad con sus calles y edificios bombardeados, con cuerpos probablemente cadavéricos pero recientes, porque nuestras fotografiadas no revelan ningún disgusto olfativo, y uno puede preguntarse cuáles son “los valores morales” de estas jóvenes… Me pregunto si Cohen incluirá entre “valores morales” el embellecimiento “de la figura” con absoluta prescindencia de asesinatos masivos y recientes a su alrededor… generados por los propios embellecidos o embellecidas.

Pero el problema remanente con nuestro Pangloss contemporáneo, erigido entre Hollywood y la Torah, es apenas “orientar sus negocios para obtener el mayor impacto y las mayores ganancias simultáneamente […] que el mayor éxito en los negocios es el que crea el mayor impacto.”

Queda claro que la formación de poder financiero, tecnológico, político, corresponde a una minoría… dirigente. Nuestro autor advierte la acumulación de trabas y trastornos que pone todo en peligro. Por eso, “es imperativo alinear ahora las mentes de los inversores, filántropos, empresarios, organizaciones sociales, grandes inversores comerciales, gobiernos y público en general, para que podamos erradicar estos persistentes problemas. Es hora para juntarnos todos ante el nuevo lema de nuestro joven siglo: el impacto.” El autor no explicita de dónde provienen tan persistentes problemas, pero no puede dejar de reconocer que “ya no es posible vivir en un mundo donde los grandes negocios generan consecuencias negativas que los gobiernos no logran capear ni siquiera con costos gigantescos.”

Imagen esta última que nos muestra los afanes de elencos de gobierno que procuran ser honestos pero no desmarcarse del juego de los poderosos y que no logran sino la impotencia. Pienso en los gobiernos de Pepe Mujica en Uruguay, del de Gabriel Boric en Chile, del de Evo Morales en Bolivia, del de Cristina Fernández en Argentina…

Así, nuestro filósofo empresario se aproxima a un verdadero nudo problemático: una cómoda tecnología ha ido creando una serie de secuelas cada vez más ingobernables, pero el capital invertido, es decir los capitalistas inversores, jamás han aceptado tomarlas en cuenta en tanto las tasas de ganancias les resultaban sustanciales.

O sea, el capital ha dañado el planeta. Y ahora eso es insoslayable. Y los mismos capitalistas que han contaminado los mares, el aire, las tierras, la atmósfera, nuestros organismos y el

de todos los seres vivos en el planeta, cuando incluso empezamos a temer que tantos envenenamientos podrían afectar la capacidad generativa de los seres vivos, nuestro Pangloss redivivo se plantea: no podemos seguir así.

Pero, claro, con inusitada franqueza nuestro caballero reconoce: “El capitalismo nos ha servido en los últimos 250 años, pero se ha hecho insostenible en su situación actual. Necesita un cambio radical.” Se agradece la sinceridad, pero las cosas no son tan sencillas como descargar y recargar una cuenta de pérdidas y ganancias.

Porque los daños, producidos por la floración capitalista y su primo hermano el colonialismo racista, que ha destrozado a las cuatro quintas partes de la humanidad para que se favoreciera la quinta parte humana, europea, blanca, tampoco se reparten o distribuyen con la nitidez que un contable requiere para sus cuentas.

“Las cuentas” en la naturaleza, en la vida, no salen tan nítidas. Lo que se rompe en un momento, no se repone tras un asiento contable.

Nuestro autor hace como que hace historia: “La Revolución Tecnológica está siendo continuada por la Revolución del Impacto que brota de la simple idea de que podemos llevar un capitalismo exclusivamente dimensionado por el lucro, para atender a la vez las ganancias y el impacto, redireccionando ingentes flujos de dinero en una nueva dirección: a mejorar el mundo.” Fácil decirlo.

¿Sinceridad o desparpajo? No me parece que la inmensa mayoría de enriquecidos de este planeta, acepten de buen grado que hasta ahora se han movido sólo para enriquecerse, a costa de lo que costare, y que habría que frenar esta nave… porque así, se nos va a pique.

No es lo que nos han dicho nuestros políticos, con escasas excepciones, siempre al servicio de los inversores; basta ver las firmas de los últimos convenios de nuestros países periféricos, firmados con empresas y consorcios como Black Rock, NVIDIA, Apple, Microsoft, Taiwan Semiconductor Manufacturing Co., SpaceX, British Petroleum, Monsanto, Roche, Unilever, Pfizer, UPM, Katoen Natie…

En general, tales convenios son estafas legales acordadas entre el que maneja el curso de las cosas y dirige su política de saqueo sobre los territorios tradicionalmente asignados a países, cuyos gobiernos aceptan las “inversiones” que se les ofertan.

Como si estuviéramos en una nueva etapa de capitalismo filantrópico una rentrée de los Médici (recordemos que su banco fue fundado en Londres, en 1397), en pleno siglo XXI Sir Cohen nos recita: “Los filántropos están impulsando la obtención de resultados tangibles. Ahora, como nunca antes, se hace posible para todos; pobres y ricos, jóvenes y viejos, no sólo seguir habitando este mundo frágil, sino convertirse en protectores de ese mismo mundo.”

Hay que avisarles a los pescadores que ven perder los manglares, a quienes se están quedando sin bosques por la agroindustria, a campesinos y granjeros cada vez más despojados, a quienes no atinan como enfrentar la difusión imparable de microplásticos en todas las aguas del planeta, a todos los afectados con alteraciones congénitas producidas por “el descontrol” (técnicamente controlado) de agentes tóxicos, generados por el soborno, la entrega fácil, o a lo sumo, un deslumbramiento (no inocente sino bajo sospecha)… avisarles ¿qué?

Hay en el opúsculo una afirmación tan soez, tan ignara, tan imbécil, que pone en duda todo nuestro esfuerzo crítico. ¿Vale la pena analizar críticamente un trabajo que sostenga, casi como una verificación?:

“Imagina un mundo donde la desigualdad se está reduciendo”.

Nuestro Sir ha logrado la perfecta oposición a la realidad: cuando estamos cada vez más a merced de fuerzas crecientemente heterónomas contra las cuales se hace cada vez más arduo resistir, nos dice con indisimulable alegría que la desigualdad se achica.

Este fulano y su mundo nada tiene que ver con nosotros.□

miércoles, 17 de junio de 2026

frigorífico Carrasco

 

Situación frigorífico Carrasco 

Viviendo en la chiquita 

 

El jueves 28 de mayo fue el día del trabajador de la industria frigorífica. Pero para nosotros no fue solo una fecha conmemorativa, además hubo una tripartita en el ministerio con la empresa, al parecer convocada sobre la fecha y que nos generó a todos cierta expectativa. 

Al término de la misma los directivos trasladaron detalles e impresiones sobre una reunión algo intrascendente, pero de las que voy a destacar desde mi punto de vista, tres aseveraciones.

1- El representante directo de la empresa, dijo que la intención de ellos es trabajar con las cuatro plantas industriales. Por lo cual, deja entre ver la voluntad de la empresa de reactivar la producción en el frigorífico Carrasco. Despejando así, parte del bullicio relacionado con el cierre de la actividad productiva. La pregunta es, en qué condiciones?

2- La razón que la empresa le da a las partes para justificar el cierre parcial, es el nivel al alza del precio del ganado, base fundamental para el negocio. Es harto habitual la tensión que se genera con los ganaderos, dueños de la materia prima e involucrados directos de la cadena. Pero en definitiva, también son ambos los que aprovechan el momento y el contexto mundial para medirse la vara. Esta puja de intereses corporativos deja al trabajador expuesto a dilapidar su precaria estructura financiera. 

3- Se propone una nueva instancia tripartita para el 24 de junio, donde la empresa daría respuestas con respecto al por qué mantener la situación de inactividad, o en todo caso, buscar las claves para su reactivación. Por lo menos es lo que esperamos que suceda, porque al margen de las anteriores instancias, todavía no se sabe cuál es el nivel de concreciones que pueda llegar a traer para ese día la empresa. Y por lo tanto, todavía se mantiene una gran incertidumbre.

 

En paralelo se sigue rastreando la plata comprometida desde el mes de marzo, que late en otra frecuencia. La extensión de seguro, a la espera de la firma presidencial, llega a su término parlamentario con un montón de falencias discursivas. Alguien dijo "en la política nada ocurre por casualidad". Si bien la situación tiene apariencia de apropiación partidaria, por la discrecionalidad, por los movimientos de escritorio, una estrategia válida, pero que prescinde del sentimiento de lucha que el sindicato reclama. Hay que ser honestos, el partido comunista (oficialismo) es hoy el único con representación parlamentaria capaz de anteponer en la agenda las necesidades inmediatas del trabajador, por fuera de su dogmatismo, de su carnet de crack o de su discurso apócrifo a su estilo de vida. La realidad es que pasa algo muy distinto con los otros representantes políticos (oposición), que te exigen un poco más que comprometer parte de tu soberanía o independencia colectiva a cambio de su apoyo (realpolitik). Pero, y para seguir siendo franco, no deja de ser coherente la resistencia política a financiar este tipo de maniobras empresariales. Nosotros no las desconocemos (si no fuera porque está en juego nuestro sustento) ya que también en los gobiernos caracterizados de izquierda las empresas contaron con el beneplácito del estado para llegar a concretar sus reformas laborales, muchas veces, en detrimento del salario.

En la exposición de argumentos enviada al parlamento la empresa no escatimó en los detalles que llevaron al frigorífico Carrasco a detener su actividad. Es claro y contundente. Hablan de condiciones complejas no replicables en otras plantas, de estar excluidos del segmento kosher (negocio que viabiliza la inestabilidad laboral), del ausentismo, del costo laboral (llámese salarios), infraestructura, medio ambiente, costos adicionales significativos y permanentes. Y sobre todo, nota textual, "están evaluando las posibilidades y monitoreando la situación a efectos de trabajar en aspectos del convenio colectivo y una reorganización del trabajo". A confesión de partes, relevo de pruebas. No hay un ocultamiento del por qué, ni dudas a nivel político o de gobierno, porque antecedentes hay de sobra. Lo que si hay es un comportamiento irrefrenable, ya que cada vez que las multinacionales cárnicas deciden poner en jaque los intereses económicos, de una de las cadenas de valor más importantes del país, sabe quién paga los platos rotos? Los gobiernos inflacionarios (pero modernos) que lejos están de tener una posición favorable para ponerle condiciones a estas empresas, porque dependen mucho de su actividad en el mercado de divisas, de la cantidad de fuentes laborales que demanda y de la presión que ejercen en el diseño de la economía mundial. 

Entonces a partir de éste análisis, urge la pregunta. Estamos cerca de resolver el problema? Negativo. Los trabajadores de la industria, incluso después de haberse extranjerizado casi por completo el negocio, somos rehenes del comportamiento productivo que ellos mismos crean. En el fondo todos terminamos refugiandonos en la unidad productiva que se mantenga activa, a sabiendas de que las condiciones pueden cambiar de un momento a otro. Cuando los niveles de faenas son altos la causa se empodera y se baja la guardia, pero cuando el laburo se complica, ahí reaparecen los viejos reproches, se baja el nivel de discusión y se vuelve a esa patética competencia masculina de medirse el miembro (metafóricamente hablando). Pero es responsabilidad directa de los trabajadores? Claro que no, nuestra responsabilidad es la de vivir en la chiquita, porque muchas de las personas que ingresan a la industria terminan absorbidas, arrastradas por este estilo de vida, hay un mal acostumbramiento a golpear otras puertas para que se hagan cargo de su manutención y de vivir con el bolsillo irremediablemente en estado de alerta.

 

Anael Cardozo de Assis 

Trabajador del frigorífico Carrasco