domingo, 1 de noviembre de 2026

movus

 

Inaceptable secretismo

MOVUS solicita que se den a conocer los compromisos firmados con las empresas

La pasada semana la ciudadanía tomó conocimiento por boca del Presidente de la República de que a partir de negociaciones secretas entre funcionarios del Poder Ejecutivo y UTE con una empresa española, habría un acuerdo para que esa empresa desarrollara su negocio en Uruguay.

Otra vez negociaciones secretas dirigidas a la firma de contratos de inversión que vulneran la seguridad jurídica del Uruguay al generar estructuras jurídicas a medida de cada proyecto, diferentes a las que rigen en el país y asumiendo compromisos que podrían ir más allá de lo que prevé la ley de inversiones.  

Otra vez se trataría de la “Mayor inversión en la historia del Uruguay”, aunque el monto anunciado es menor al que se manejó con los planes de combustibles sintéticos de HIF en Paysandú, que en su momento también se anunció como la “Mayor inversión de la historia”

En España la empresa involucrada anunció que el acuerdo quedó plasmado en un “Memorando de Entendimiento” suscrito por el propio Presidente de la República. 

Ese compromiso firmado en nombre de todos los uruguayos no ha sido dado a publicidad, contrariando la transparencia que debe caracterizar a los actos de gobierno y en contrario de los acuerdos firmados por nuestro país en tal sentido, como el acuerdo de Escazú.

Denunciamos también que sean las mas altas autoridades del Gobierno las que hagan la defensa pública de un proyecto empresarial, asumiendo inexplicablemente  la defensa de la empresa involucrada ante serias dudas sobre su capacidad económica y referencias comerciales. 

Entendemos que no corresponde ese accionar por parte las jerarquías del estado y que el mismo podría condicionar y limitar la acción de control que sobre este proyecto deban realizar funcionarios subordinados a estas autoridades 

Ante esa inaceptable situación, la denunciamos ante la opinión pública y comunicamos que para conocer esos documentos desde MOVUS hemos iniciado las acciones de acceso a la información pública, previstas en la Ley 18381 ante la Presidencia de la República, el Ministerio de Industria Energía y Minería y UTE.


Movimiento por un Uruguay Sustentable
22 de octubre de 2026

jueves, 29 de octubre de 2026

GAZA

 LAS FLAQUEZAS DE UNA SOCIEDAD HISTÓRICAMENTE VIVIENTE

Y EL PODER DE UN PROYECTO DE SOCIEDAD IMPERIAL PROGRAMADO

EN MEDIO DEL ARRASAMIENTO AHORA DE CISJORDANIA

Luis E. Sabini Fernández

https://revistafuturos.noblogs.org/

En medio del arrasamiento ahora de Cisjordania, convertida en nueva Gaza, un par de palestinos armados apenas con un fusil y una pistola tomaron al parecer justicia por mano propia y balearon a soldados israelíes; mataron a dos, hirieron a tres y fueron a la vez matados por los israelíes. En una barriada de Hebrón, de donde los palestinos serían oriundos.

La respuesta israelí, como ante cada reacción violenta palestina, ha sido draconiana: venir con topadoras e iniciar el derribo de miles de viviendas de palestinos, previo un aviso perentorio de que sus pobladores debían abandonar las viviendas. Miles de habitantes de la histórica ciudad de Hebrón pierden así lo poco que tenían para sobrevivir bajo la ocupación, que ya desde antes bloqueaba sus calles y negocios y a menudo sus propias viviendas. Todo ello, sin estar ni directa ni indirectamente conectados con la escaramuza mortal.

Los medios informativos hablan de “la destrucción de infraestructuras que Israel considera terrorista”. ¡Como si las edificaciones históricas pudieran ser terroristas! Queda claro: vivir en Hebrón, en Cisjordania, para palestinos es equivalente a que son “terroristas”: habitantes, enseres, habitaciones. Y queda clara la política del gobierno israelí: los dos soldados muertos le vienen muy bien para acelerar la erradicación violenta y generalizada de lo palestino.

Tal es el lenguaje israelí. Lo que hace el ejército israelí, los colonos israelíes día a día, noche a noche, golpeando, baleando (a veces, matando), arrasando viviendas, calles, mercados, escuelas, eso entonces, ¿qué es?

Nos recuerda Paul Eisen: “Tal como prometió el ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant: “sin alimentos, combustible, agua ni electricidad; hambruna y peste, una tierra inhabitable”, al menos para quienes no son judíos. Y todo esto, en el mejor de los casos, recibido con silencio y evasivas, y en el peor, aplaudido por judíos de todo el mundo.” 1

Eisen otra vez: “Gaza puede ser solo la atrocidad más reciente, pero nunca el terror y la mentira judíos habían sido tan evidentes para todos.” Y agrega: “líderes comunitarios, activistas de derechos humanos, feministas, homosexuales, marxistas, psicoanalistas, filántropos y sus rabinos, todos ellos influyentes. Y la gente del mundo, sobre todo la del mundo occidental, parece estupefacta e incapaz de reaccionar.”

Todos los partes militares mienten, es sabido, pero la sofisticación y lejanía de la verdad de los partes israelíes ha superado las marcas conocidas. El terrorismo llevado adelante por esta

constelación de poder que tiene su eje en el estado sionista mantiene varias y variadas coartadas. La primera, tal vez, que actúan contra el terrorismo.

La más chocante, empero, es la afirmación de que simpatizan con la población palestina.

O que se constituyen como víctimas permanentes del “antisemitismo”.

Los acontecimientos posteriores al 23 octubre 2023 y la irrefrenable difusión de imágenes de nuestro presente (debido a desarrollos tecnológicos en constante expansión) ─pese a los enormes problemas con la manipulación de imágenes y nuestra consecuente indefensión─ nos ha otorgado también un contacto casi inmediato y sin mediaciones con acontecimientos –verdades crudas–. Nos ha permitido conocer aspectos cruciales de los atropellos sionistas; en suma, nos ha permitido entrever un genocidio en acción, en directo como nunca antes.

Un colonialismo rampante, que nuestro “sentido común”, el de la cultura hoy dominante, atribuía al pasado, “superado” en nuestra sensible contemporaneidad, ha aflorado, mejor dicho reaflorado ante nuestras retinas, conmovido nuestras conciencias.

Ese claroscuro racista ha reaparecido sin vergϋenza, con toda su ferocidad y su desprecio por “los nadies”, su impudicia, sus aires de superioridad. Si tuviéramos que poner una fecha ─siempre arbitraria─ 7,8 de octubre de 2023.

Porque Gaza había resultado la piedra en el zapato sionista e imperial.

Se nos quiso señalar a Hamás, otorgándole el papel de demiurgo intempestivo en cielo sereno, pero ¿cómo olvidar los planteles de fútbol palestino compuestos por lisiados que Israel venía “produciendo” desde décadas atrás?

¿Cómo olvidar los niños macilentos en muerte lenta resuelta por Israel asfixiando el ingreso de alimentos a la franja (desde 2006, expresamente, como “castigo” por haber votado “mal”).

¿Como olvidar el suplicio cotidiano de los checkpoints, toda una escuela de desprecio sionista hacia los natives y una humillación cotidiana, en su propia tierra, de pobladores milenarios?

¿Cómo olvidar los allanamientos nocturnos, a menudo acompañados de confiscaciones con familias dejadas en la noche a la intemperie, con bebes y lo puesto, porque el mobiliario ya le queda a flamantes moradores judíos?

Ya no años, décadas de abusos de todo tipo, alimentario, sanitario, sexual y de destrozos, literalmente de la sociedad palestina, de su trama social increíblemente desgastada a fuego lento.

(Todo lo que “todo el mundo” no quiso ver el 7 de octubre 2023)

Lo más llamativo, conmocionante, es que nada de todo eso es nuevo.

Un punteo mínimo.

En Hebrón, en la década del ’20 del siglo pasado palestinos, ultrajados por el robo “legal” de tierra, se amotinaron y ajusticiaron a recién instalados sionistas. Desde 1948, los sionistas dueños del país sitiaron a la población de Hebrón y, como castigo o ajuste de cuentas, se adueñaron

estratégicamente de la ciudad y bloquearon las comunicaciones habituales, obligando a los palestinos a vivir sitiados dentro de sus viviendas.

En 2006, para castigar votaciones limpias controladas por el Centro Carter que otorgaron mayoría a quienes Israel entendió que había que repudiar, la policía israelí (y su asistente, la policía de la Autoridad Nacional Palestina) encarceló a los candidatos triunfantes y poco después remató su despecho mediante incursiones con tanques y artillería contra la capital gazatí, matando a miles de sus pobladores (2008-2009).

Para acabar con las Marchas por la Tierra (2019, 2020), Israel con francotiradores, cómodamente situados, desangró o mutiló a centenares de pobladores (que no llevaban ni palos ni piedras), jugando tiro al blanco con los cuerpos de los manifestantes.

Esa impunidad rampante no resultaba sino anuncio de políticas genocidas.

Pero el comportamiento israelí viene de mucho antes. El colonialismo sionista adquirió vigencia inusitada amparado por el victimismo judío. Dando lugar a “hazañas” en Palestina que el colonialismo europeo medieval desplegara varios siglos atrás (matanzas, abusos y mestizaje en el modelo español; matanzas y abusos sin mestizaje en el modelo inglés, holandés, belga, alemán). Y el sionismo, en los siglos XX y XXI, haciendo lo mismo, pero con mayor potencia tecnológica.

El colonialismo sionista está reconstituyendo el suelo palestino a su manera, apelando a los textos bíblicos. No hay antecedentes que una franja de tierra costera, fértil, climáticamente agradable, de unos 5 o 10 km. de ancho y unos 50 km. de largo, poblada por cientos de miles de “naturales” haya sido tan arrasada, habiendo sido conocida en el pasado como centro de producción frutícola y pesquera, y que gerentes y empresarios modelo Kushner, Blair y Trump más otros de su calaña, planeen ahora, limpiar de escombros (con múltiples habitantes reducidos a cadáveres en su seno) ese suelo, devastado por la artillería israelí, e instalar en esa costa balnearios de lujo para billonarios (que imaginan ajenos a la para ellos obsoleta sexualidad tradicional). Gaza, entonces, sin gazatíes. Y con “humanos” de nuevo tipo.

Rachel Corrie, 23 años; la noble estadounidense que permaneció a pie firme defendiendo un hogar palestino y fue arrasada por el conductor de una topadora israelí, señalando la falta de límites del poder sionista; Fátima Hassouna, 24 años, una brillante fotógrafa gazatí que logró rescatar del pozo de abyección al que Israel ha procurado convertir la Franja de Gaza, la luz de los ojos de niños, el canto de algún pájaro, los afanes de los gazatíes, los juegos infantiles, y que el mismo día en que sus imágenes y secuencias fueron ternadas al Festival de Cannes, el año pasado, recibió la “visita” de los terroristas, ésos sí, terroristas, israelíes, que la mataron junto a TODOS sus familiares (su padre y los otros siete familiares con quienes convivía, entre ellos hermanos). Fátima, sin bandería política, practicante de un neorrealismo a la italiana…2

Trabajos “perfectos” de extirpación sionista, que muestran como los escuadrones de la muerte discriminan, hacen política, a su manera: a Rachel, estadounidense, su muerte; a Fátima, palestina, la muerte suya, y la de su estirpe. Porque EE.UU., es un aliado o un obstáculo, pero Palestina es el objetivo.

Hemos reseñado trenzas de nuestro doloroso, vergonzante presente. Pero la situación viene de atrás. Y ese pasado, a menudo escamoteado, tan abyecto, explica a su vez la resistencia.

Los sionistas no reparan, no han reparado nunca, en métodos para lograr sus objetivos, desde asesinar fríamente a judíos recalcitrantes a sus planteos hasta el asesinato político de quienes se les convierten en escollos a su estrategia. Folke Bernadotte, Walter Guinness (lord Moyne).

Hacia 1948 la colectividad judeoárabe de Irak aclaró públicamente que tienen muy buenas relaciones con los musulmanes y que no quieren por cierto abandonar ese país, porque su idioma es el árabe, su cultura es árabe aunque su religión sea judía: “Judíos y árabes han disfrutado de los mismos derechos y privilegios desde hace mil años”, aclaró el rabino iraquí, y de inmediato proceden los sionistas mediante ataques encubiertos contra judíos iraquíes, “con el ánimo de inducirlos a «huir» a Israel. También pusieron bombas en las sinagogas iraquíes y en la biblioteca del Servicio de Información de EE.UU. en Irak con “el objetivo de presentar a los iraquíes como antinorteamericanos”.3 Se saldrán con la suya: los judíos iraquíes se incorporarán al Estado de Israel como judíos de segunda (de sus generaciones más jóvenes saldrán “los panteras negras” dando a conocer la problemática de los judíos mizrajíes: los jóvenes “panteras negras”, según el modelo de la resistencia afronorteamericana de los ’60, enfrentando a los judíos askenazíes, de origen europeo y norteamericano).

De más está aclarar el origen de “las bombas”. La “mano larga” de los servicios israelíes.

En 1948 la flamante ONU sigue los pasos de su potencia principal, EE.UU. Pero EE.UU. sigue los pasos de su élite judía que viene desplazando inmisericordemente a la clásica élite WASP, al menos desde el período de entreguerras, con el creciente dominio judío de las redes comunicacionales estadounidenses (ese dominio ya estaba asentado desde antes en el mundo financiero). Pero se trataba hasta entonces de un dominio judío pero no sionista (por ejemplo, de las siete compañías cinematográficas principales de Hollywood, en seis la presencia de capitales o direcciòn judía era decisiva).

Desde 1948, se advierte un acentuado proceso de sionización de las redes de poder y de lobby, característico de la política estadounidense.

Así, las flamantes fuerzas israelíes se permiten literalmente invadir ─con violencia─ Jerusalén para adueñarse de su mayor parte (esa ciudad estuvo por siglos compartida en varios barrios, cristianos, judíos, musulmanes).

“Donald Neff, de Time Magazine en Jerusalén y autor de libros sobre el conflicto palestino-israelí, da cuenta de los ataques sionistas a núcleos cristianos en mayo de 1948, año del nacimiento de Israel: […] los sionistas habían matado y herido a cientos de personas entre los que había niños, refugiados y clérigos, en las iglesias y las instituciones humanitarias cristianas […] muchos niños fueron asesinados o resultaron heridos por las granadas judías… ocho fueron asesinados y cerca de 120 resultaron heridos […] las fuerzas árabes habían cumplido la promesa de respetar las instituciones cristianas mientras que los judíos ocuparon por la fuerza estructuras cristianas y bombardearon las iglesias indiscriminadamente con granadas”, señala Neff (Weir, ob. cit.).

Pero ya vimos que esa impunidad sionista no empezó siquiera en 1948.

Muchos factores entran en su complejísima estructura: las persecuciones a los judíos reiteradas en el tiempo, la reinstauración de privilegios bíblicos propios del Antiguo Testamento con la crisis de la Iglesia Católica ante lo que llamamos la Reforma del siglo xvi; el protestantismo volviendo al Antiguo Testamento…

En 1945, la organización y actas del proceso a la dirección nazi en el Tribunal de Nurenberg estuvo exclusivamente a cargo de judíos (muchos, víctimas de las persecuciones nazis) con lo cual en buena medida tomó los rasgos de un desquite, una vendetta… Algo que, por lo demás, ya había pasado con el seudotratado de Versalles que constituyó una suerte de descuartizamiento geográfico de la Alemania que se había convertido en la potencia desafiante al dominio británico, entonces el imperio más gravitante del mundo (en donde los judíos gozaban de un trato preferencial que apenas se veía en otras naciones occidentales). Todo lo cual despertó la reacción nazi y su racismo intolerante, insolente, soberbio, violento (su propia soberbia facilitó su aniquilamiento).

Por eso nuestra pregunta actual, actualísima, es acerca de la impunidad sionista, israelí.

Un factor que encuentro decisivo para entender los abusos del poder que acompañan la impunidad sionista es la fusión de lo político y lo étnico.

Que el partido y la iglesia se fusionen, se confundan, es altamente problemático, en cualquier tejido social, en cualquier sociedad, pero que el partido, la iglesia y la raza unifiquen su poder, se definan con su pureza, eleva la pesadilla a niveles pocas veces visto. Carente de todo equilibrio o compensación, la impudicia, la soberbia, el orgullo pasan a ser rasgos dominantes que encuentran su mejor despliegue.

Son exactamente los rasgos que veíamos en el comportamiento israelí, como a su modo, en el nazismo, en el comunismo soviético, en tantas sociedades absolutistas, y que hemos visto expandirse, desplegándose desde el 7 octubre 2023 sobre Palestina.

El colonialismo no ha muerto, ciertamente. Y el racismo, el sionismo, el supremacismo no sólo no han muerto sino que gozan, tal vez no de salud, pero sí de poder (al que hemos designado anglosionismo).

Pero la resistencia, el sueño de humanos, tampoco ha muerto. Vive en muchos corazones.□

jueves, 8 de octubre de 2026

marcha


 

7 de octubre

 El asalto palestino al cuartel israelí del 7 de octubre de 2023, la búsqueda de rehenes en kibutzim aledaños y el ametrallamiento del estacionamiento Nova

Luis E. Sabini Fernández

7 octubre 2026

La Tertulia de Radiomundo ha recordado hoy, 7 de octubre, lo que ha pasado hace 3 años en los territorios de frontera entre el Estado de Israel y la Franja de Gaza.

Antes, esa misma emisora había informado de un acto alusivo a la fecha organizado por la Embajada de Israel, al cual asistieran representantes de los Partido Colorado, Partido Nacional y Partido Independiente, con lo cual se destaca la ausencia de los otros tres partidos con repesentación parlamentaria; Frente Amplio, Cabildo Abierto e Identidad Soberana (existen varios otros partidos sin representación parlamentaria, pero su presencia política es tan poco relevante que nada sabemos de ellos).

Uno de los tertulianos cerró su participación aclarando que lo acaecido el 7 de octubre resultó el preámbulo de lo que ha pasado después [es decir, de toda la violencia desplegada desde 7 octubre 2023 por parte de Israel]. Otro tertuliano aclaró que sobre acontecimiento del 7 de octubre no tiene nada qué decir; en todo caso, lo que hay que analizar es el fondo filosófico de esos actos; “una filosofía que no admite que otros piensen diferente”.

Me pregunto si acaso Israel y el sionismo contemporáneo, actuante, admite que otros piensen diferente.

Todos ellos se refieren al 7 de octubre [2023] y lo que pasó ese día, que, condenan categóricamente. Curiosamente, a ningún contertulio se le ocurrió aplicar un concepto básico en la comprensión de la historia humana: la temporalidad. (y en ello coincidieron con las más diversas coloraturas políticas).

¿Qué imaginaron, que pretendieron, prescindiendo de semejante abordaje? ¿Que el 7 de octubre de 2023 surgiò de la nada? ¿Un brote maligno por generación espontánea, ¿una maldad pergeñada por un satánico doctor No?, ¿un acontecimiento ex n¡hilo, sin antecedentes, sin causas?, ¿una tormenta atroz en cielo sereno?, ¿una descarga bíblica amalecita (es decir, la Biblia como libreto de Hollywood, que el satánico dr. No fuera Amalek?)

Ni una mirada siquiera de soslayo a lo que pasaba antes de esa fecha. ¡Ni una mínima curiosidad por lo que pasó antes de ese 7 de octubre!

¿No pasaba nada o se trata de un maltrato sistemático de más de un siglo de duración, que se ha ido malignizando cada vez más con el tiempo?

Veamos mínimamente algunos mojones, y sin llegar a remontarnos a la huelga general e insurreccional de 1936 que terminó con miles de palestinos muertos (y algunos centenares también de militares ingleses y sionistas muertos). La conversión en 2006 de Gaza en lo que resultó la mayor prisión a cielo abierto de nuestra modernidad (una prisión con restricciones alimentarias y sanitarias… crecientes), maltrato sistemático y grave, con muertes incluidas, los checkpoints como cruce de humillación cotidiano, de gente cada vez más hambreada, con mucha mayor presión que antes, el estropicio deliberado de depósitos de agua potable (con un clima hostil), la inutilización de terrenos de labranza (contaminados adrede o prohibido su uso por estar siempre “a tiro” de campos de entrenamiento militar, la pesca apenas desde la orilla porque las barcas pesqueras han sido baleadas tantas veces, que a todo pescador se le hace pesado perder la vida tan miserable y arbitrariamente; las depuradoras saboteadas para inutilizar todo drenaje sanitario, la franja muy densamente poblada, los alimentos apenas recibidos en cuentagotas, las redes de agua corriente saboteadas, dañadas, imposibilitando toda recolección de las escasas lluvias.

Las carreteras israelíes, cada vez más veloces y modernas. Y “las otras carreteras” las iniciales, sin recuperación alguna, dañadas, por el paso de tanques, estropeadas por el uso, cada vez menos habilitadas, sin carburantes, los pocos vehículos a nafta fueron parando, exhaustos sin repuestos. Apenas fueron quedando algunos carros tiirados por burros (que organizaciones “amigas de animales”, invitadas por israelíes atentos al dolor animal, han llegado a territorios palestinos para tratar de “liberar” a los pocos burros de carga que todavía tiene la población palestina… despojada de vehículos motorizados, agua mínimamente potable.

Los invasores bíblicos “redimen” la tierra despojándosela a campesinos a veces centenarios, arrancando de cuajo olivos también centenarios, a menudo lastimando o matando campesinos refractarios al despojo.

Gaza, otrora un territorio considerado de los pioneros de la agricultura mundial, convertido en un sumidero de desperdicios, Gaza con una población de alrededor de cinco mil habitantes por km2, densidad mayor que ciudades como Estocolmo o Montevideo…. es ahora un yermo sin vida casi vegetal o animal (y la humana presenta el mayor porcentaje de lisiados del mundo entero; nunca o casi nunca por accidente o enfermedad; son el “fruto” de la puntería israelí).

Dos millones de humanos sometidos a semejante tratamiento por el engendro sionista, que rechaza toda crítica aduciendo que se trata de “antisemitismo”. Que digo dos. En rigor, toda la población palestina, seis, siete millones, ha sido elegida por una entidad compleja y multiforme; sionista, judía, económicamente poderosísima, que dice encarnar la voluntad de un dios (“del único dios verdadero”, la Biblia dixit)

El planteo (en este caso en La Tertulia de Radiomundo, pero notablemente generalizado en los medios de comunicación (¿o de incomunicación?) del paisito, con muy honrosas excepciones, ¿inviste a lo acontecido el 7 octubre 2023 en una categoría de acontecimiento inaugural, fundacional, surgido desde la nada, desde el cero de los tiempos, como un acontecimiento fundante? ¿Que permite a los comentadores sentar cátedra, amojonar principios morales, más o menos ahistóricos, y hasta escamotear la historia de ese mismo día?

Podemos también escamotear la historia general, del asentamiento sionista (que lleva más de un siglo), la resistencia palestina consiguiente y los diversos intentos de solución, hasta de confraternización (porque hubo hasta sionistas dialoguistas, a principios del siglo xx, que plantearon ceder una parte del terreno bíblico a los milenariamente asentados campesinos musulmanes que llamamos palestinos).

Porque la historia para algunos no tiene importancia, es cuestión de detalle, porque ya están de antemano asignados los roles; del bueno y el malo, el civilizado y el bárbaro, del ungido demócrata y el siempre sospechable. Y entonces a la historia se la puede estirar como un chicle; así tuvimos que oír a algún tertuliano hablando del 7 oct. de 2023 como un ataque contra un kibutz (que también fue atacado a “la pesca” de rehenes), salteándose que el ataque principal fue contra el cuartel regional israelí donde al parecer sobrevino la mayor cantidad de muertes israelíes ese 7 octubre.

Sin lo histórico no entendemos. Al menos, lo que acaece histórica, secuencialmente. Los porqués. A lo sumo adherimos. Por imitación. Por seguidismo. No parece lo más digno.□

miércoles, 7 de octubre de 2026

Colectivo en Defensa de los bañados


 

 El megaproyecto inmobiliario no va: ni suspenso parcial ni otro verso

En las últimas semanas asistimos a dos anuncios sobre los cuales el Colectivo en Defensa de los Bañados de Carrasco considera necesario reflexionar.

Por un lado, la firma del decreto del Ministerio de Ambiente (MA) donde finalmente incluye a los Bañados de Carrasco en su lista de humedales de importancia ambiental. Anuncio realizado en agosto pero que termina de concretarse recientemente.

Y un segundo anuncio, una semana después, donde el Intendente de Montevideo Mario Bergara, junto a las autoridades departamentales de su fuerza política, informaba en conferencia de prensa que dejaba en suspenso el tratamiento del PAI complementario de Bislun SAS. Megaproyecto inmobiliario propuesto para la zona de los Bañados de Carrasco que encabeza el empresario argentino Eduardo Costantini, el cual se encontraba en tratamiento en la Junta Departamental de Montevideo (JDM).

En referencia al primer anuncio, cabe señalar que vecinas y vecinos de este colectivo ya habían denunciado a fines del 2025 la quita que hizo el MA de este bañado de la lista de áreas a preservar. En los listados preliminares al decreto sí aparecían los Bañados de Carrasco como humedal de importancia ambiental. Paralelamente a través de la prensa se comunica el tratamiento en la JDM del megaproyecto inmobiliario.

Si bien la inclusión en el listado es importante, contiene limitaciones. El área que el MA delimita de importancia ambiental no incluye la zona donde se pretende desarrollar el proyecto inmobiliario de 228 ha (zona adyacente al bañado), por lo tanto no impide que el mismo se realice. Considerar al bañado y a la zona donde se propone desarrollar el megaproyecto inmobiliario como cosas separadas es un grave error ya que las mismas son parte del ecosistema, como lo demuestra la evidencia científica y las directrices de ordenamiento territorial. En estas últimas la zona es señalada no APT, o sea que no tiene atributo de potencialmente transformable. Siguiendo en esta línea el decreto termina siendo funcional al megaproyecto inmobiliario, evidenciando el interés por el cambio del uso del suelo que proponen los promotores. Sumado esto a las declaraciones favorables del viceministro del MA sobre el megaproyecto y sus vinculaciones con el desarrollador resulta evidente. Asimismo, al no expedirse el MA sobre el megaproyecto inmobiliario parece ignorar las afectaciones del mismo sobre el ecosistema. Resuelve así que el asunto no es de su competencia, como si proteger el bañado fuera solo ocuparse de la extensión del mismo y no de las presiones que puedan ejercer las actividades aledañas a éste.

Por su parte, el segundo anuncio que deja en suspenso el tratamiento del PAI complementario presentado por la empresa Bislun, pretende, al menos en una primera instancia, derivar el asunto a través de otra herramienta de ordenamiento territorial llamada Plan parcial. Recordemos que la solicitud de tratamiento, realizada por el propio Bergara a la JDM, pretendía la declaración de interés departamental para habilitar la construcción de un barrio de 3000 viviendas para clases acomodadas en la zona de Bañados de Carrasco. Las argumentaciones para dejar en suspenso el tratamiento se basan en dos aspectos: la firma de decreto del MA y la herramienta de PAI complementario como inadecuada para proyectos residenciales. A partir de ahora se resuelve para la zona la implementación de un plan parcial, el cual evalúa un área más amplia que la del megaproyecto. A partir de informes técnicos y de impacto ambiental, en una primera instancia, se irá evaluando qué actividades son aptas de realizarse en dicha zona. Luego el plan exige atravesar una instancia de participación ciudadana, pero no es vinculante, no

implica que se deba incluir lo que la ciudadanía solicite. Un Plan parcial en el cual el intendente considera que no está en cuestión el megaproyecto inmobiliario, dejando ver que lo único que queda es vender nuestros bienes comunes para salir de la degradación que actividades como estas le han ocasionado al bañado. Incluso nos preguntamos qué sucede del lado de Canelones. Este colectivo consideró desde un principio hablar del ecosistema como un todo, no se puede perder esa mirada para proteger.

Contrapunto: de defensas y otras mismas luchas

Por tanto, el Colectivo en Defensa de los Bañados de Carrasco, si bien hace ver que tanto la incorporación del bañado a la lista de áreas a preservar como la suspensión de la aprobación del interés departamental al megaproyecto son el resultado de nuestra movilización, los aportes de la academia, de sectores políticos sensibilizados y el debate público generalizado. Ambas cosas son avances parciales y no aseguran lo que este Colectivo reclama: que no se apruebe el proyecto inmobiliario de Bislun SAS ni ninguna otra de estas propuestas de urbanización privada que implican formas de extractivismo inmobiliario, de venta de nuestros territorios al capital especulativo y de sacrificio del ambiente que formamos parte. Por ello decimos que no alcanza con suspender para reacomodar internas institucionales o darle vía libre a estos proyectos a partir de planes que cambian en potencialmente transformables suelos rurales o zonas de interfases que son necesarias preservar de la ambición de los sectores acomodados y la avaricia de los grandes empresarios inmobiliarios. Para ello, las formas de participación ciudadana no vinculantes, el uso de nuestras vecinas y vecinas, tras espejitos de empleos que no son tales y derrames en los que no creemos; se hace necesario responder con planes y propuestas construidas desde abajo, con amplia participación y en movimiento. En esa tarea estamos, por eso informamos que nuestra lucha continúa y que no alcanza con estos anuncios. Desde este lugar decimos fuerte: El megaproyecto inmobiliario no va, los bañados no se venden, se defienden!

ATAMM

 

SITUACIÓN INSTITUCIONAL Y POLÍTICA DE ATAMM

 

Lo ocurrido en ATAMM plantea un problema que trasciende a una persona o a una diferencia circunstancial. Una discrepancia política con la conducción de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) terminó derivando en una intervención en la vida interna de ATAMM y en el desplazamiento de su presidenta electa.

 

El punto más grave es que la decisión de apartar a la presidenta fue adoptada en una asamblea que no contaba con la representación ni con la autoridad estatutaria necesarias para resolver una cuestión de esa naturaleza. Por lo tanto, lo que está en discusión no es solamente quién ocupa la Presidencia, sino principios esenciales de cualquier organización sindical: la democracia interna, la autonomía sindical, el respeto a los estatutos y a la voluntad expresada por los afiliados en las elecciones.

 

El conflicto no comenzó con esa asamblea. Comenzó antes, a partir de una diferencia política con la conducción mayoritaria de la FUS.

 

Hasta ese momento había integrado durante años distintos ámbitos de dirección de ATAMM sin que se produjeran conflictos de esta naturaleza. En 2025 asumí la Presidencia luego de haber sido electa conforme a los procedimientos correspondientes.

 

La situación cambió cuando, desde la Presidencia, planteé discrepancias respecto de determinadas actuaciones de la FUS, particularmente sobre sus mecanismos de comunicación y la falta de respuestas a planteos realizados por ATAMM.

 

No se trataba de romper con la Federación ni de desconocer su importancia. Se trataba simplemente de ejercer algo elemental en cualquier organización democrática: el derecho de ATAMM a tener una posición política propia.

 

En una instancia de la Dirección Nacional de la FUS manifesté a mis compañeras que, de acuerdo con nuestra valoración de la situación, entendía que correspondía votar negativamente o, en su defecto, abstenerse frente a una propuesta respaldada por la mayoría de la Federación.

 

Era una discrepancia sindical legítima. Sin embargo, esa diferencia política se convirtió en el punto de quiebre de la relación.

 

La posición fue posteriormente comunicada al secretario general de la FUS, Marcos Franco. Según lo transmitido por integrantes de ATAMM, este habría expresado preocupación porque, por primera vez, nuestro sindicato no acompañaba los lineamientos de la Federación, considerando que ello tenía una particular “gravedad política”.

 

A partir de entonces, la discusión dejó progresivamente de centrarse en los argumentos de ATAMM y comenzó a trasladarse hacia mi persona y mi continuidad como presidenta.

 

El lunes siguiente, el secretario general de la FUS concurrió a la sede de ATAMM. La convocatoria estaba formalmente vinculada con información sobre el Congreso previsto para 2027, pero, una vez finalizada esa exposición, la reunión derivó hacia la posición que yo había sostenido en la Dirección Nacional.

 

Expliqué nuevamente las razones de nuestra discrepancia y los cuestionamientos vinculados con la falta de respuestas de la Federación. Sin embargo, junto con Pablo Alberro, comenzaron a plantearse cuestionamientos acerca de la gravedad política que supondría que ATAMM no acompañara a la mayoría de la FUS.

 

Una discusión que debía ser política terminó transformándose en un cuestionamiento a la conducción legítimamente electa de ATAMM.

 

En ese contexto se llegó a afirmar que yo estaría “del lado de la patronal”, sin que se presentaran elementos concretos que respaldaran una acusación de semejante gravedad.

 

Es necesario ser claros: discrepar con la conducción de una federación no significa estar del lado de la patronal. Una organización afiliada conserva su autonomía, su derecho a cuestionar decisiones y su obligación de defender los intereses de sus propios afiliados.

 

Durante esa misma instancia, con la presencia de Marcos Franco, se me planteó que debía dar un paso al costado y ceder la Presidencia a otra compañera.

 

Me negué.

 

No podía abandonar voluntariamente un cargo para el cual había sido electa como consecuencia de una diferencia política con la conducción de la FUS. Mi responsabilidad era con los afiliados de ATAMM que me habían elegido. Solo ellos, mediante los procedimientos establecidos por el Estatuto, podían resolver legítimamente mi continuidad o remoción.

 

A partir de esa negativa comenzaron los acontecimientos que posteriormente desembocaron en la asamblea utilizada para apartarme de la Presidencia.

 

No cuestiono que los afiliados puedan discutir la actuación de sus dirigentes ni que, cuando corresponda, puedan promover su remoción. Eso forma parte de la democracia sindical. Lo que está en discusión es quién tiene competencia para hacerlo, mediante qué procedimiento, con qué garantías y respetando qué normas estatutarias.

 

Y aquí aparece uno de los aspectos más graves de todo el proceso: la asamblea que finalmente resolvió apartarme no tenía la representación ni la autoridad necesarias para adoptar una decisión sobre la Presidencia de ATAMM.

 

Por eso no puede analizarse aquella asamblea como un hecho aislado. Debe observarse la secuencia completa: primero existió una diferencia política con la conducción de la FUS; luego aparecieron los cuestionamientos personales; posteriormente se me pidió que abandonara voluntariamente la Presidencia; ante mi negativa, se recurrió a una instancia que terminó resolviendo mi desplazamiento.

 

Además, integrantes de la FUS participaron directamente en instancias vinculadas con este conflicto interno. El propio secretario general estuvo presente en la asamblea, invitado por una integrante de la Directiva, cuando se estaba discutiendo nada menos que la continuidad de la presidenta electa.

 

La presencia y actuación de una organización de grado superior en un conflicto interno de una organización afiliada plantea un serio problema de autonomía sindical, especialmente cuando esa organización superior era, al mismo tiempo, parte de la controversia política que había dado origen al conflicto.

 

La pregunta que me hago es: ¿puede una diferencia política con una federación convertirse en un mecanismo de presión sobre las autoridades que los trabajadores eligieron democráticamente?

 

La autonomía sindical pierde contenido si una organización afiliada puede expresar posiciones propias únicamente mientras coincidan con las de la organización superior.

 

La unidad sindical no significa unanimidad obligatoria. Se construye mediante el debate, el respeto entre organizaciones, la democracia interna y el cumplimiento de los estatutos. Una federación puede expresar sus posiciones y defenderlas; lo que no debería hacer es sustituir la voluntad de los afiliados de una organización ni intervenir para determinar quién debe conducirla.

 

Nunca cuestioné el derecho de la FUS a sostener sus posiciones políticas. Lo que defendí —y continúo defendiendo— es el derecho de ATAMM a pensar, discutir y decidir por sí misma.

 

Tampoco acepto que una discrepancia política pueda presentarse como una alianza con la patronal o como una traición al movimiento sindical. Mucho menos que pueda utilizarse para desconocer la voluntad expresada por los trabajadores mediante su voto.

 

Hacemos públicos estos hechos porque durante este proceso circularon acusaciones y versiones parciales, y los afiliados tienen derecho a conocer la secuencia completa para formar su propia opinión.

 

No fui desplazada de la Presidencia porque hubiera dejado de defender a los trabajadores. El conflicto comenzó cuando, desde la Presidencia de ATAMM, me animé a expresar una diferencia política con la FUS y a sostener que ATAMM tenía derecho a tener una posición propia. Lo que siguió debe analizarse a la luz de esa diferencia.

 

Esto ya no constituye solamente una controversia sobre una persona. Está en juego qué entendemos por democracia sindical, cuál es el alcance de la autonomía de los sindicatos y quién tiene derecho a decidir sobre sus autoridades.

 

Una presidenta puede ser cuestionada y, si existen las condiciones estatutarias, también puede ser removida. Nadie debería discutir ese derecho de los afiliados.

 

Pero esa no es la cuestión de fondo.

 

La verdadera discusión es si una diferencia política con una organización de grado superior puede convertirse en el punto de partida para desplazar a una autoridad elegida, vulnerar la autonomía sindical y sustituir, mediante una instancia sin competencia para hacerlo, la voluntad democrática de los afiliados.

 

Porque la democracia sindical no consiste solamente en votar. También consiste en respetar el resultado de las elecciones, los estatutos y la autonomía de cada organización, incluso —y especialmente— cuando existen diferencias políticas.

 

Ante la gravedad de estos hechos, y en defensa de mi buen nombre, mi honor y del propio Estatuto de ATAMM, presenté una denuncia penal por difamación e injurias, que adjunto a la presente.

 

Asimismo, realizaré las denuncias y presentaciones correspondientes ante los organismos competentes para defender la institucionalidad de ATAMM, su autonomía sindical y la voluntad democrática de sus afiliados, y para impedir que se consolide lo que considero un atropello institucional y un intento de golpe de Estado político dentro de nuestra organización.

 

Estas acciones no pretenden impedir que se cuestione a una presidenta ni limitar el debate interno. Por el contrario, buscan que las diferencias políticas y sindicales se resuelvan donde corresponde: mediante el debate democrático, respetando el Estatuto y, fundamentalmente, la voluntad de los afiliados.

 

Adjunto a la presente copia de la denuncia penal formulada por difamación e injurias.

 

Saludos Atentamente: Gabriela Soria 

Presidenta del sindicato A.T.A.M.M.

 

 

Parque Roosevelt

 


Parque Roosevelt

La Intendencia sin respuestas, los vecinos se movilizan.

Las últimas semanas la situación del Parque Roosevelt ha estado en los medios de prensa con mucha fuerza. La denuncia llevada adelante por la Comisión que nuclea a los y las vecinas ha obligado a la gestión de Legnani a responder públicamente, generando más confusión que claridad y dejando en claro, si, sus intenciones de privatizar este Parque público.

Cuando en una zona cercana a la Avenida Giannattasio, decenas de árboles aparecieron marcados con pintura (anuncio de su futura tala) la comisión se movilizo con premura, citando a los medios, obligando a la Intendencia a mentir y dar respuestas confusas. Desde decir que no hay proyecto con la Asociación uruguaya de Golf (con quienes firmaron ya un comodato para darles 4.2 hectáreas)  hasta culpara a esta organización de marcar los arboles. Firmaron un comodato sin proyecto? .

A la entrega de partes del Parque a privados, nuevos llamados a interesados en explotar aéreas del mismo, se ha sumado una masiva tala sobre Avda. de las Américas a cargo del ministerio de Transporte para obras de conexión con la Ruta 101. Estas obras, que no han sido presentadas públicamente (salvo el viaducto sobre la rotonda) no explican la necesidad de talar cerca de 50 metros dentro del parque  en ambos lados de la Avenida de las Américas.

La usencia de gestión de la Intendencia, de cuidado del Parque, pretende ser ocultada con festivales varios, que no ocultan el interés final de Legnani de hacer caja con el Parque y reducir la parte publica del mismo.

Los festivales, profusamente propagandeados no pueden ocultar los enormes basurales al norte de Cno. Carrasco ni la tala ilegal que sufre el Parque día a día.

La gestión de los espacios públicos, de la franja costera, los lagos, etc. para beneficiar a un puñado de empresarios y especuladores inmobiliarios es la política oficial de la Intendencia de Canelones. Desde las oficinas de la Intendencia y desde la Junta departamental se hace lobbies para beneficiar a unos pocos.

La lucha de los vecinos ,nucleados en la Comisión ROOSEVELT PARA TODOS sigue firme , con una movilización el día 4 sobre Giannattasio ,un Festival el Domingo 25 en la tarde (frente al Geant) y una presentación Judicial que buscara frenar la privatizaciones y blindar el Parque.