lunes, 16 de marzo de 2026

ARGENTINA

 

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Milei contra los trabajadores

El 27 de Febrero el Senado argentino aprobó la Reforma Laboral en medio de fuertes movilizaciones y la represión desatada en las calles.

Bajo el título de “modernización laboral” se retroceden décadas en derechos adquiridos y conquistados por las organizaciones obreras.  “El empleador está facultado para introducir todos aquellos cambios relativos a la forma y modalidades de la prestación del trabajo” y “cuando el empleador disponga medidas vedadas por este artículo, al trabajador, previa intimación y si ésta fuere desoída, le asistirá la posibilidad de considerarse despedido sin causa”.

Todas las potestades pasan a estar en manos del empleador, derogando convenios colectivos y estatutos, las empresas podrán imponer jornadas de 12 horas, no pagar las horas extras, abonar los salarios “en especies”, despedir con menores indemnizaciones y limitar la actividad sindical.

Para el caso de los despidos, la ley le asesta un duro golpe a las indemnizaciones. Ya no serán según el convenio de cada sector sino que tomará en cuenta el salario básico, la antigüedad y demás sumas legales, pero no las horas extras, los denominados “plus” ni las gratificaciones extraordinarias.

La base de todo ello no podrá superar el 67 por ciento del valor del convenio. Y para el caso de los despidos “sin causa”, la indemnización será equivalente a solo un mes de sueldo por cada año de servicio, tomando como parámetro el mejor sueldo del último período.”

Se crea el “Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un sistema que toma dinero del fondo de jubilaciones y pensiones para pagar las indemnizaciones por despido de las empresas. O sea que el Estado pagará los despidos que hasta ahora el empresario cubría con los aportes patronales.

El proyecto establecía una cuota del 3 por ciento de la remuneración, con la cual el empleado financiará su futura desvinculación. El monto que el FAL tomará de la caja previsional será de casi 4 billones de pesos “, de esta forma se arma un nuevo subsidio estatal para las empresas.

Se limita el derecho de huelga y las potestades de los delegados, se dictan servicios esenciales en algunas áreas, recortando el derecho de huelga.

Se ataca directamente a la organización sindical al permitir una negociación por empresa que puede ser menor a la acordada en la rama, dejando a los trabajadores divididos y expuestos.

Este avance sobre los derechos adquiridos es parte de un plan mayor y se suma al ataque sobre los jubilados al pretender subir la edad de jubilación. Es un plan mucho mayor que la Argentina, vienen por todo.

 Este plan de Milei solo puede pasar gracias a la capitulación de la burocracia sindical de la CGT y otras organizaciones, que solo han convocado tímidas medidas bajo la presión de las propias bases. Como en todo el continente, la burocracia sindical es esencial para que se impongan estos planes antiobreros.

 

JAVIER

 

 

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