8/24/2016
Siempre
que se anuncia una planta de celulosa en el país, el dato más destacado
que
se presenta a la población es el aporte en el empleo, pero esas
cifras son desmentidas
más adelante, cuando ya no se puede cambiar de opinión porque la
planta está
instalada. Hoy no se trata de una simple especulación, tenemos la
experiencia de
Botnia/UPM para saber cómo es la realidad.
Víctor L. Bacchetta, en semanario La Otra Voz, de Tacuarembó
24/8/16.
La compra de las acciones de Botnia por UPM, en 2009, permitió conocer
algunas cifras reales sobre la magnitud del empleo absorbido por estas empresas
en el país.
En el momento de su instalación en Uruguay, Botnia afirmaba que, una vez
terminada la obra en el año 2007, trabajarían en la operativa diaria de la
planta unas 300 personas, mientras que los empleos en el área forestal y otros
sectores proveedores directos del proceso serían cercanos a 5.000. A ello
sumaba el efecto de "empleo indirecto" sobre el consumo privado y la
inversión que estimaba en 3.000 puestos más, creciendo a lo largo de los años.
Así, Botnia prometía la creación de más de 8.000 nuevos empleos en el país.
Casualmente, es la misma cifra que se maneja hoy como aporte de la nueva planta
anunciada.
Ya en 2008 las cifras oficiales de la empresa comenzaron a modificarse. Según
los datos del sitio Web de Botnia, la planta, la empresa de mantenimiento, la
industria química y la división forestal ocupaban 220, 100, 40 y 2.190
personas, respectivamente, totalizando 2.550 personas contratadas directamente.
A su vez, contabilizaba 3.591 empleos indirectos, que iban desde la industria,
el comercio y el transporte, hasta los servicios gubernamentales (sic). Por
estas cifras, Botnia generaba 6.141 empleos, casi 2.000 menos de lo anunciado
en 2007.
En 2009, Botnia vuelve a cambiar las cifras. Presenta entonces unas cifras
globales, que calculan en 4.023 los empleos directos - atribuidos a la planta,
forestación y logística - y en 3.723 los indirectos, lo que daría un total de
7.746 puestos de trabajo. De esta manera, nos estaríamos acercando otra vez a
los 8.000 empleos prometidos inicialmente, pero ocurre que estas cifras no eran
confirmadas por los socios mayoritarios de la empresa.
Al anunciarse la venta de las acciones, el nuevo propietario de la planta
presentó cifras mucho menores que las divulgadas por Botnia. De acuerdo con
UPM, los trabajadores en la planta eran unos 200, mientras que Forestal
Oriental tenía 360 empleos directos y generaba unos 2.400 indirectos. Esas
cifras fueron corroboradas por el socio de Botnia, Metsaliitto, que también
vendió sus acciones y afirmó que la planta y Forestal Oriental tenían 550
empleados en el país.
De esta manera nos enteramos que UPM, incluyendo la planta de celulosa y las
actividades forestales empleaba en forma estable apenas a unos 550
trabajadores. En la actualidad, el personal local ocupado en UPM Fray Bentos es
de alrededor de 170 trabajadores, prácticamente en su totalidad en tareas
simples: seguridad, limpieza y similares (1).
En las tasas anuales de desempleo registradas por el Instituto Nacional de
Estadísticas (INE) se puede constatar que la planta de Botnia /UPM no modificó
esta situación.
A pesar de la planta
de Botnia/UPM, cuya producción se inició en 2007, Río Negro se mantuvo entre
los departamentos con mayor tasa de desempleo del país. Entre 2008 y 2010,
estuvo en el primer lugar; en 2011 fue superado por Artigas, Durazno y Treinta
y Tres; y en 2012 solo Durazno tenía mayor porcentaje de desocupación.
(1) Gustavo Melazzi y William Yohai, en semanario Voces N°530, 8 de agosto de
2016.
(tomado del
sitio Obsevatorio Ciudadano)